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viernes, 8 de noviembre de 2013

Vientre plano y un riñón sano

Perder la grasa abdominal y limitar los alimentos procesados y otras fuentes de fósforo dietético podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedades renales, según un estudio reciente. El fósforo se añade a muchos alimentos procesados para aumentar su sabor y alargar su periodo de consumo. Hay niveles altos de fósforo de forma natural en las proteínas animales, lácteas y vegetales, comentó el líder del estudio, el Dr. Alex Chang, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.
 
El estudio de casi 500 personas con sobrepeso u obesas que se habían inscrito a un programa para un estilo de vida saludable halló que reducir la cintura y el consumo de fósforo dietético se asoció con niveles más bajos de proteína en la orina (albuminuria), que es una señal temprana de enfermedad renal. Después de seis meses, las cinturas de los participantes se redujeron un promedio de 4.3 centímetros (1.7 pulgadas) y experimentaron una reducción del 25 por ciento de la proteína en la orina.
 
Los investigadores también hallaron que una reducción de 314 miligramos en la excreción del fósforo resultó en una disminución del 11 por ciento en la proteína de la orina. El estudio aparece en la edición de noviembre de la revista American Journal of Kidney Diseases. Otros estudios han sugerido que perder peso puede ralentizar la progresión de las enfermedades renales, pero este es el primer estudio de investigación que respalda la pérdida de grasa abdominal y la limitación del consumo de fósforo como un modo posible de prevención de que aparezcan enfermedades renales en primer lugar, comentó el Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la National Kidney Foundation, en un comunicado de prensa de la fundación.
 
"Una buena regla de oro es que si la comida viene en un paquete, probablemente tenga un nivel alto de fósforo", señaló. "Aproximadamente un 90 por ciento de los aditivos de fósforo son absorbidos por el cuerpo". Para limitar el consumo de fósforo, busque las palabras "PHOS" en las etiquetas de los alimentos. Pero el fósforo no siempre aparece en las etiquetas de los alimentos, indicó Vassalotti, de modo que es necesario conocer las fuentes probables.
 
Entre éstas se encuentran:
• Los alimentos procesados como los refrescos de cola oscuros, los cereales y el agua con sabores.
• Los productos lácteos como el queso, la leche, la crema, el helado y el yogurt.
• Las proteínas de animales como los fiambres, las vísceras, los ablandadores de carne, las ostras y las sardinas.
• Los frijoles secos, las lentejas, los guisantes, los frutos secos y las semillas (incluyendo la mantequilla de maní y otras mantequillas de frutos secos), el cacao (incluyendo las bebidas basadas en el chocolate y los puddings).
 
FUENTE: National Kidney Foundation

lunes, 2 de septiembre de 2013

Las mujeres son más propensas a los cálculos renales

Cada vez más mujeres están siendo diagnosticadas con cálculos renales (piedras en los riñones), y la epidemia de obesidad podría explicar el creciente número de casos de esta dolorosa afección, sugiere un estudio reciente. "Las mujeres son cada vez más obesas. La obesidad es un importante factor de riesgo para el desarrollo de un cálculo renal", apuntó en un comunicado de prensa del Sistema de Salud Henry Ford el autor líder del estudio, el Dr. Khurshid Ghani, del Instituto de Urología Vattikuti del sistema de salud, en Detroit.
 
"Un aspecto fascinante sobre las mujeres en comparación con los hombres es que las mujeres obesas son más propensas a contraer un cálculo que los hombres obesos". Para llevar a cabo el estudio, que aparece en la edición en línea del 8 de agosto de la revista Journal of Urology, los investigadores examinaron las visitas a las salas de emergencia entre 2006 y 2009. Identificaron más de 3.6 millones de visitas provocadas por cálculos del tracto urinario superior.
 
Durante el estudio de cuatro años, la prevalencia de cálculos renales aumentó de 289 a 306 casos por cada 100,000 personas. "Aunque el número de pacientes que visitaron el departamento de emergencias aumentó en ese periodo, las que mostraron el mayor aumento en las visitas fueron las mujeres", apuntó Ghani. Sin embargo, entre las personas incluidas en el estudio, apenas el 12 por ciento fueron hospitalizadas por cálculos renales.
 
Los investigadores sugirieron que unas herramientas para el diagnóstico más precisas podrían ayudar a explicar por qué menos personas están siendo admitidas al hospital con esa afección. "En los últimos diez años, la forma en que los urólogos gestionan a los pacientes de cálculos renales en emergencias ha cambiado dramáticamente", señaló Ghani.
 
"Hoy en día, el médico de la sala de emergencias y el urólogo tienen acceso a mejores herramientas diagnósticas que les permiten un diagnóstico más preciso. Usamos una TC, que es la prueba más rápida que permite un diagnóstico inmediato, y que está disponible en todos los departamentos de emergencias". Añadió que un mayor uso de las TC para diagnosticar los cálculos renales podría ser uno de los motivos por los cuales los cargos por las visitas a las salas de emergencias aumentaron de 3.8 mil millones de dólares en 2006 a 5 mil millones de dólares en 2009.
 
"Hace quince años, más o menos entre un 5 y un 10 por ciento de los pacientes que visitaban el departamento de emergencias con un cálculo renal recibían una TC", apuntó Ghani. "Actualmente, el 70 por ciento de los pacientes que acuden al departamento de emergencia se someten a un escáner. Aunque es una maravillosa herramienta tecnológica que permite un diagnóstico preciso, es costoso". Ghani añadió que algunas personas pueden expeler el cálculo con la ayuda de medicamentos y ser monitorizados como pacientes ambulatorios. Los que son admitidos al hospital por cálculos renales con frecuencia están siendo tratados por infecciones relacionadas en la sangre, que pueden ocurrir cuando un cálculo provoca un bloqueo.
 
FUENTE:
Henry Ford Health System

martes, 7 de mayo de 2013

El Ejercicio en mujeres mayores y los cálculos renales

Cualquiera que haya sufrido de piedras en los riñones sabe lo increíblemente dolorosas que pueden resultar.
 
 
Ahora, un nuevo estudio muestra que hacer más ejercicio podría reducir el riesgo de las mujeres mayores de sufrir de cálculos renales. Investigadores del Centro Médico de la Universidad de California, en San Francisco, de la Universidad de Georgetown y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, analizaron los datos de más de 85,000 mujeres postmenopáusicas en Estados Unidos y hallaron que unos niveles más elevados de actividad física podrían reducir el riesgo de piedras en los riñones incluso en un 31 por ciento.
 
La cantidad de ejercicio, no la intensidad, es el factor clave para reducir el riesgo de cálculos renales, según el estudio, que será presentado el sábado en la reunión anual de la Asociación Americana de Urología (American Urological Association, AUA), en San Diego. Los investigadores también dijeron que reducir la cantidad de alimentos ricos en calorías que consumen podría recortar el riesgo de cálculos renales de las mujeres postmenopáusicas en más de un 40 por ciento.
 
"Los cálculos renales son una afección de salud muy común, e igual que para la mayoría de afecciones de salud, la prevención es la clave", aseguró en un comunicado de prensa de la AUA el Dr. Kevin McVary, vocero de la asociación. "Aunque sabemos que la dieta es uno de varios factores que pueden fomentar o inhibir el desarrollo de piedras en los riñones, este estudio muestra que los cambios en el estilo de vida, como el ejercicio, también pueden ayudar a prevenir que se formen cálculos en las mujeres postmenopáusicas.
 
Se necesita más investigación para comprender si esta observación es precisa para otros factores demográficos", anotó. Debido a que este estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.
 
Cada año, las piedras en los riñones envían a más de tres millones de estadounidenses a un proveedor de atención de salud y a más de medio millón al departamento de emergencias, según el comunicado de prensa. Se sabe que la obesidad es un importante factor de riesgo de los cálculos renales.
 
Fuente
American Urological Association, news release, May 3, 2013

sábado, 20 de abril de 2013

Relación entre apnea del sueño y disfunción eréctil

 
Un equipo de Corea del Sur informa que un tratamiento quirúrgico para la apnea obstructiva del sueño (AOS) aliviaría la disfunción eréctil y mejoraría la calidad de vida.
 
El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) puede contribuir al desarrollo de disfunción eréctil (DE) a través de múltiples mecanismos.  Los factores que influyen en la presencia de la DE en pacientes con SAOS son fundamentalmente la edad y la hipercolesterolemia. Otros factores que pueden estar relacionados son la HTA, el mal control metabólico, la cardiopatía isquémica y el consumo de antihipertensivos, estatinas y antidiabéticos.
 
En un estudio piloto, el equipo del doctor Dong-Young Kim, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl, comparó los efectos de la uvulopalatofaringoplastia (UPPP) con los de enfoques no quirúrgicos (dispositivos orales y CPAP) en el desempeño sexual y la calidad de vida de 56 hombres con AOS.
 
Todos los tratamientos mejoraron significativamente el índice de apnea-hipoapnea y la saturación mínima de oxígeno, como ocurrió también en todos los grupos con el puntaje de la Escapa de Somnolencia de Epworth. Pero la diferencia fue significativa sólo con la UPPP y los dispositivos orales. La función eréctil, medida según el Índice Internacional de Función Eréctil, mejoró significativamente sólo después de la UPPP, según publica el equipo en Journal of Sexual Medicine.
 
Los enfoques no quirúrgicos proporcionaron más satisfacción con el tratamiento, pero el impacto de las intervenciones en la vida de los pacientes no varió demasiado. "Los resultados sugieren que las intervenciones para tratar la AOS aliviarían la disfunción eréctil y mejorarían la calidad de vida de los pacientes con AOS y disfunción eréctil, en especial si consultan por disfunción eréctil y poseen una circunferencia de cuello grande", finaliza el equipo.
 
El sitio de internet de la Facultad de Medicina de la University of Maryland informa que durante una UPPP, se extirpa toda o una parte de la úvula y algunos tejidos del paladar y la garganta que están detrás, junto con las amígdalas y los adenoides. La cirugía "es uno de los tratamientos más dolorosos de la apnea del sueño y la recuperación demora varias semanas", se lee en el material de la universidad. Las complicaciones incluyen infección, insuficiencia velofaríngea (dificultad para mantener los líquidos fuera de las vías aéreas, problemas para tragar, regurgitación por la nariz o la boca y deterioro del olfato, entre otros.
 
Fuente
Journal of Sexual Medicine, 2013

lunes, 9 de abril de 2012

Los analgésicos y la prostatitis


A diferencia de resultados recientes, una nueva investigación no halló pruebas de que el uso de aspirina o ibuprofeno disminuya el riesgo de que la próstata se agrande. Así, los resultados publicados en British Journal of Urology International contradicen los resultados de un estudio previo que había revelado que la hiperplasia prostática benigna (próstata agrandada) no era tan común en los hombres que tomaban antiinflamatorios no esteroides (AINE) con regularidad.

Los AINE incluyen a analgésicos como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno.

La causa de la hiperplasia prostática benigna (HPB) sería la inflamación. Eso hace presumir que los AINE podrían controlar el agrandamiento prostático, según explicó la autora principal del nuevo estudio, Siobhan Sutcliffe. Los Institutos Nacionales de Salud estiman que en Estados Unidos se realizan unas 4,5 millones de consultas médicas anuales asociadas con los síntomas de la HPB.

En el 2006, un seguimiento a casi 2.500 hombres durante 12 años había demostrado que los usuarios de un AINE diario eran menos propensos que el resto a desarrollar HPB. Pero ese tipo de estudios sólo demuestran que existe una correlación entre el consumo de AINE y el riesgo de desarrollar HPB, pero no que los fármacos puedan prevenirla.

El equipo de Sutcliffe investigó entonces a 4.771 hombres, de entre 55 y 74 años, que estaban participando de un estudio sobre la pesquisa oncológica. Al inicio del estudio, se les preguntó si el año previo habían consumido aspirina e ibuprofeno.

En los últimos nueve años se le diagnosticó HPB al 31 por ciento. Pero no hubo evidencia de un descenso del riesgo en los usuarios regulares de AINE al inicio del estudio.

ETAPAS TEMPRANAS

"Esto recién está en las primeras etapas de investigación", dijo Sutcliffe, de la Facultad de Medicina de la Washington University, en St. Louis.

Sutcliffe señaló que una limitación del estudio fue abarcar sólo el uso de AINE durante el año previo al ingreso al ensayo. Es posible que un consumo prolongado tenga otros efectos. Además, no pudo explicar por qué los resultados fueron tan distintos a los del estudio del 2006.

Un motivo, opinó, podría ser que los participantes utilizaran los AINE por distintos problemas. Pero esa información no estuvo disponible. Y si los próximos estudios comprueban que los AINE reducen el riesgo de desarrollar HPB, ¿qué sucedería?

Por un lado, respondió Sutcliffe, eso sugeriría que una baja dosis de aspirina, que muchos adultos mayores utilizan para proteger su salud cardíaca, tendría un beneficio agregado. También podría ser que los AINE sirvan para tratar los síntomas de la HPB.

Fuente
BJU International, online

domingo, 1 de abril de 2012

El Calcio y los cálculos renales

Un nuevo estudio sugiere que consumir niveles adecuados de calcio reduciría la absorción excesiva del mineral en las mujeres que padecieron nefrolitiasis y hasta ayudaría a prevenir la formación de cálculos renales. Por lo tanto, los médicos de esas pacientes deberían recomendarles que no consuman menos calcio, según opinó el doctor Mathew D. Sorensen, profesor asistente de urología de la University of Washington, en Seattle, y autor principal del estudio.

Muchos pacientes disminuyen el consumo de calcio después de tener cálculos renales. "Es algo muy natural: los pacientes tienen cálculos; los cálculos son de calcio", agregó Sorensen. Estudios publicados en los años 90 habían demostrado que las personas que consumen poco calcio tenían alto riesgo de desarrollar cálculos.

Aun así, el equipo de Sorensen explica en Journal of Urology que la asociación nunca se había investigado de manera directa. Entonces, los autores analizaron los datos del Estudio de Fracturas Osteoporóticas sobre unas 10.000 mujeres posmenopáusicas controladas cada dos años durante más de dos décadas.

Finalmente, el análisis incluyó información de 5.452 participantes a las que se les había realizado una evaluación oral radioactiva de los niveles de calcio. En los controles número 2, 3 y 4, 490 mujeres mencionaron que habían tenido nefrolitiasis.

El equipo comprobó que la absorción del calcio en el organismo de esas mujeres disminuía a medida que aumentaba el consumo del mineral, ya sea a través de alimentos o suplementos. Las mujeres que más calcio consumían eran un 45 a un 54 por ciento menos propensas a haber tenido cálculos renales, mientras que las participantes que habían consumido suplementos con calcio eran un 21 a un 44 por ciento menos propensas a haber padecido nefrolitiasis que las que nunca habían utilizado esos productos.
El análisis de variables múltiples demostró que la absorción del calcio, el índice de masa corporal (IMC) y el uso de suplementos con calcio estuvieron independientemente asociados con la nefrolitiasis.

El organismo puede absorber entre el 10 y 70 por ciento del calcio, aunque Sorensen precisó que la mayoría de las mujeres absorbe alrededor del 30 por ciento del calcio que consumen. Las mujeres que consumen menos calcio, absorben más calcio y viceversa. "A menudo recibimos pacientes en la clínica que disminuyen el consumo de calcio (...) después de haber tenido un cálculo renal", agregó el autor. "Y eso puede ser muy peligroso para las mujeres, por lo menos en términos del riesgo de desarrollar cálculos renales, y probablemente también lo sea para los hombres", precisó.

Además de aumentar el consumo de líquidos después de haber tenido cálculos renales, los médicos deberían aconsejar reducir el consumo de sal, ingerir menos proteína animal y consumir los niveles adecuados de calcio, según precisó Sorensen. "Esas son buenas recomendaciones para cualquier persona con cálculos", dijo. También consideró importante que los pacientes consuman calcio con las comidas.

"Tomar un suplemento con calcio (fuera de las comidas) aporta una carga de calcio, pero sin el beneficio de unir otras sustancias como el oxalato", que también promueve la formación de cálculos, indicó Sorensen. "En la práctica, a algunos pacientes con cálculos les indicamos el uso de suplementos con calcio para promover ese proceso de unión, pero siempre deben ingerirlo con la comida", añadió.

Para los autores, una característica única del estudio es que es el primero que incluyó miles de mujeres a las que se les realizó una evaluación oral completa de la absorción de calcio. "Nos explica los mecanismos de acción del calcio para la prevención de los cálculos en las mujeres, en este estudio, pero también quizás en todos los pacientes", finalizó Sorensen.

Fuente
Journal of Urology

jueves, 8 de marzo de 2012

Propiedades del Achiote (Bixa orellana)

El achiote, (Bixa orellana) es una especie botánica de planta arborescente de las regiones intertropicales de América.

PROPIEDADES
Estos colorantes de origen vegetal son aptos para mejorar el color de los alimentos. Su coloración varía del rojo al marrón dependiendo del tipo de solvente utilizado para su extracción.

USOS
Se conoce como fuente de un colorante natural rojizo amarillento derivado de sus semillas, conocido como annatto el cual es usado como colorante alimenticio. Se usa frecuentemente en la coloración de quesos como el Cheddar o el Mimolette, de margarina, mantequilla, arroz, pescado ahumado y a veces como condimento de cocina.

Es utilizado ampliamente en diversas preparaciones culinarias de Latinoamérica y el Caribe tanto como colorante como saborizante. En la hallaca, plato típico venezolano de la Navidad, constituye un ingrediente imprescindible.

Y también se usa como condimento y colorante, también forma parte de la cocina Yucateca como la "cochinita Pibil" entre otros platillos ya que fue muy utilizada por los mayas, no sólo en América y en las Islas Canarias, sino incluso en la gastronomía del sudeste asiático.

Los pueblos originarios de Centro y Suramérica lo utilizan como pintura corporal y facial para sus rituales religiosos. El código colorante es E 160.

PROPIEDADES MEDICINALES 
Se le atribuyen diferentes propiedades terapéuticas: astringente, antiséptico, emoliente, antibacterial, antioxidante, expectorante, cicatrizante, febrífugo, estomáquico y antidisentérico, diurético y antigonorréico, purgante, desinflamatorio, hipoglicemiante.

La semilla molida es utilizada para sarampión, viruela, afecciones estomacales, enfermedades del riñón, disentería y febrífugo, astringente y ligero purgante.

La pulpa se usa en quemaduras y ampollas.

Las hojas actúan contra malestares de garganta, afecciones respiratorias, dolores renales, inflamaciones dérmicas y vaginales, fiebre, hipertensión, vómitos sanguíneos, diarrea, hemorroides, angina, abscesos, cefalalgia, dolores renales, infecciones de la piel, y conjuntivitis.

Machacadas o hervidas son consumidas para controlar vómitos, como antídoto contra la intoxicación por el consumo de yuca brava que contiene ácido cianhídrico.

La infusión de las hojas es usada por las mujeres para lavados vaginales y es muy eficaz en el control de inflamaciones producidas por hongos y bacterias.

Su raíz en decocción es aconsejable contra la malaria y el asma.

Los frutos y semillas en infusión controlan el dolor de cabeza. También tiene propiedades cicatrizantes.

El extracto seco o la infusión de las hojas se usa mucho para controlar y curar la prostatitis, dolencia que suele degenerar en cáncer a la próstata.

BUENO PARA LA PRÓSTATA

En las extracciones realizadas de las hojas de ACHIOTE (Bixa orellana), se han obtenido sustancias químicas que hacen posible su utilización como planta medicinal. Contiene flavonoides, alcaloides, antraquinonas, esteroides, saponinas, que justifican su utilización terapéutica.
Los estudios farmacológicos y etnobotánicos del ACHIOTE en la medicina tradicional ha atraído la atención de los especialistas hacia el laboratorio. La presencia de esteroides en las hojas del ACHIOTE sugiere que son los responsables de las propiedades anti-inflamatorias que la medicina popular le atribuye para usarla como anti-reumático y para las inflamaciones de la próstata. Asimismo debido a la presencia de flavonoides, se utiliza como efectivo diurético actuando sobre el sistema urogenital y regulando la función renal.

Los resultados de estudios farmacológicos han comprobado sus acciones terapéuticas, diuréticas, antigonorréicas y antibacterianas, que refuerzan la acción benéfica del ACHIOTE sobre la próstata y las vías genitourinarias, teniendo en consideración que la prostatitis es una inflamación generalmente de origen infeccioso y cuyo tratamiento requiere de productos antibacterianos y diuréticos.

No se ha establecido un plazo o tiempo fitoterapéutico para cada uno de los múltiples tratamientos pero algunos autores mencionan que el uso de las hojas de ACHIOTE puede ser usado por tiempo bastante largos, ya que no se han registrado antecedentes de toxicidad.

lunes, 20 de febrero de 2012

El Cáncer de próstata aumentaría el riesgo de otras dolencias fatales.

Algunos hombres con cáncer prostático tendrían más riesgo de morir por otras causas que por el cáncer. Los autores de un nuevo estudio hallaron que cuando la enfermedad se diagnosticaba después de que el paciente desarrollara síntomas, las personas corrían más riesgo de morir por problemas cardíacos u otros cánceres.

Todo esto genera preguntas para los futuros estudios, según opinó el doctor Anthony D'Amico, del Instituto de Oncología Dana-Farber y de la Facultad de Medicina de Harvard, en Boston. "Es un estudio de asociaciones y no prueba una relación causa-efecto. Formula hipótesis", dijo D'Amico, que no participó de la investigación.

Los resultados, publicados en British Journal of Urology International, surgen de un subgrupo de hombres que participan de un estudio clínico en Europa sobre la pesquisa del cáncer de próstata. Al azar, a los participantes, de entre 55 y 74 años, se les realizó el control diagnóstico de rutina del cáncer de próstata o se les administró la atención "habitual" (grupo de control).

El equipo analizó la tasa de mortalidad de los 372 hombres con cáncer prostático diagnosticado con la pesquisa. La comparó con la de 1.488 hombres controlados, pero sin cáncer. Además, el equipo siguió a 221 hombres del grupo tratado con la atención habitual y con cáncer prostático diagnosticado debido a los síntomas. Los autores los compararon con 884 hombres de un grupo de control. En este segundo grupo, el equipo halló que los hombres con cáncer de próstata eran más propensos a morir por enfermedad cardiovascular y otros cánceres en los seis años siguientes.

Algo menos del 12 por ciento de los pacientes diagnosticados con cáncer de próstata murió por otros tumores que no eran el prostático, comparado con el 7 por ciento de los hombres sin cáncer prostático diagnosticado. Y el 5 por ciento murió por enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular, comparado con menos del 3 por ciento de los otros participantes.

La pesquisa, que incluye los análisis de PSA en sangre, a menudo detecta tumores muy pequeños que podrían o no ser fatales. El cáncer prostático es de lento crecimiento y no suele avanzar hasta el punto de ser mortal.

Pero cuando se diagnostica porque se desarrollaron síntomas (como problemas para orinar y dolor de espalda baja), el cáncer está en un estadio más avanzado. En estos casos, una opción es la terapia hormonal para reducir los niveles de testosterona, que alimenta el crecimiento tumoral.

El 27 por ciento de los participantes con cáncer prostático diagnosticado por los síntomas recibió terapia hormonal, según detalla el equipo de Pim J. van Leeuwen, del Centro Médico Erasmus, en Rotterdam. De modo que el uso de esa terapia podría explicar el aumento del riesgo de morir por problemas cardiovasculares.

Por ahora, se desconoce la explicación de los resultados. "No es algo que cambiará la práctica clínica", finalizó D'Amico.

Fuente
BJU International, online

viernes, 25 de noviembre de 2011

Consumir muchos medicamentos puede llevar a la Impotencia

La edad, la obesidad, el tabaco, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes son algunos de los factores más comunes que aumentan el riesgo de sufrir de impotencia sexual, no obstante, un estudio publicado en la revista British Journal of Urology International, sugiere que el consumo excesivo de fármacos puede sumarse a estos factores.

Según los estudios realizados por investigadores del Centro Médico Kaiser Permanente de Los Ángeles (Estados Unidos), el 16 por ciento de los hombres que toman hasta dos fármacos al día tiene disfunción eréctil moderada, porcentaje que aumenta hasta rozar el 20 por ciento para quienes consumen hasta cinco medicamentos, al 25 por ciento para quienes ingieren entre seis y nueve y al 31 por ciento para aquellos que toman más de 10 productos cada día.

En este sentido, los investigadores culparon de este fenómeno, principalmente, a los fármacos que controlan la hipertensión y aquellos que son prescritos para la depresión.

Además de identificar cuáles son los fármacos que provocan la impotencia, los especialistas indicaron que es necesario aplicar “cambios en el estilo de vida, como modificar la dieta, hacer ejercicio regular y no fumar, lo que puede ayudar a controlar la hipertensión, la diabetes y el estrés y reducir el riesgo de disfunción eréctil. Los médicos pueden aprovechar para hablar con sus pacientes sobre los riesgos asociados a la impotencia y los problemas de salud que hacen necesario consumir múltiples fármacos”.

Lo importante, de acuerdo con el especialista Ignacio Moncada, coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología, es necesario hacer una evaluación cuidadosa sobre los fármacos que consume la persona para partir de ahí con los tratamientos, además de los cambios de hábitos.

“A veces no es posible saber si lo que causa la disfunción eréctil es el fármaco o la enfermedad", finalizó Moncada.

Fuente
El Mundo

lunes, 19 de septiembre de 2011

Resistencia a infecciones urinarias por E. coli

Un estudio llevado a cabo en Irlanda revela que la bacteria Escherichia coli está causando una mayor proporción de infecciones urinarias cada vez más resistentes a los antibióticos. "El gran crecimiento de la tasa de resistencia a la gentamicina en estos 11 años es muy preocupante", aseguró el doctor Ivor M. Cullen.

Por lo menos en Irlanda, la nitrofurantoína y las cefalosporinas deberían ser los agentes empíricos de primera elección para tratar las infecciones del tracto urinario (ITU), escribe el equipo de Cullen en BJU International.

Los investigadores, del Hospital Adelaide y Meath, en Dublín, analizaron datos sobre casi 80.000 cultivos positivos de la orina de mitad de micción de pacientes atendidos en ese centro entre 1999 y el 2009. En 42.033 muestras, la E. coli era el organismo causante de la infección. En ese período, la incidencia de E. coli e ITU creció del 50 al 60 por ciento.

Los autores dividieron a las muestras de orina en tres grupos, según el origen: pacientes internados con ITU nosocomial, pacientes con ITU atendidos en el departamento de emergencias o una clínica de atención general, y pacientes del servicio de urología. Las ITU en pacientes de urología fueron las más resistentes a los antibióticos.

En los cultivos positivos, "se observó una tendencia significativa al aumento de la resistencia a la ampicilina, la trimetoprima, la gentamicina y la ciprofloxacina durante los 11 años, y se detectaron diferencias significativas en la tasa de resistencia al co-amoxiclav, la gentamicina, la nitrofurantoína y la ciprofloxacina, según el origen de las muestras".

Las tasas de resistencia fueron del 58,3 por ciento para la ampicilina y del 33,8 por ciento para la trimetoprima, que fueron los fármacos menos efectivos y no sirven como terapias empíricas de primera elección, según concluyeron los autores.

La tasa de resistencia a la gentamicina fue del 3,4 por ciento. Aunque sigue siendo baja, creció un 0,7 por ciento anual. En los pacientes de urología, la resistencia aumentó al 6,4 por ciento. La gentamicina, según los autores, "es el antibiótico de primera elección" en la profilaxis urológica. El nitrofurano resultó efectivo en los tres grupos, sin cambios significativos en el nivel de resistencia durante el estudio.

"Ni las penicilinas ni la trimetoprima son antibióticos empíricos para tratar las ITU", insistió Cullen, "y la resistencia a la ciprofloxacina en el estudio demuestra que ese fármaco no sirve como terapia empírica de las ITU nosocomiales y en los pacientes de los servicios de urología".

El equipo considera que los médicos confiaron excesivamente en la ciprofloxacina, y mientras que Irlanda no posee guías propias, el estudio demuestra que la nitrofurantoína, con una tasa de resistencia del 2,1 por ciento, y las cefalosporinas, con una tasa del 2,6 por ciento, son agentes terapéuticos empíricos de primera elección.

Fuente
BJU International

miércoles, 6 de julio de 2011

La verdad sobre la vida después de una cirugía de próstata

Casi la mitad de los hombres operados para tratar el cáncer de próstata padece mayor incontinencia y menor actividad sexual que lo anticipado.

Antes de la cirugía, algunos participantes de una encuesta esperaban mejorar sus funciones urinaria y sexual al año de la cirugía, un deseo alejado de lo que finalmente fue la realidad. "Estos resultados son sorprendentes", dijo la doctora Tracey Krupski, profesora asistente de urología de la University of Virginia y que no participó del estudio. "Ninguna intervención, ya sea quirúrgica o con radiación, hará que una persona funcione mejor que antes", añadió.

Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, se le diagnosticará cáncer de próstata a uno de cada 6 hombres de Estados Unidos. Cada año, decenas de miles de varones optan por el tratamiento quirúrgico.

A 152 hombres, a los que se les extirparía la próstata por cáncer, se les pidió que respondieran una encuesta. Primero, recibieron información sobre los riesgos de la cirugía, entre los que se encuentran la disfunción eréctil y la incontinencia.

Las preguntas eran para conocer sus expectativas sobre la función urinaria, sexual e intestinal a un año de la operación. La mitad dijo que esperaría mantener la misma función y un 17 por ciento anticipó una mejoría de la función sexual con la cirugía. Al año, los autores hallaron que el 36 por ciento de las expectativas asociadas con la función urinaria coincidía con el resultado obtenido, al igual que el 40 por ciento de las expectativas relacionadas con la función sexual.

Daniela Wittmann, coordinadora de Salud Sexual del Departamento de Urología de la University of Michigan y coautora del estudio, señaló que los médicos no pueden decirles a los pacientes cómo será su función sexual y urinaria después de la cirugía. "Sólo podemos informarles según las estadísticas, ya que no podemos predecir resultados individuales. Eso quiere decir que, ante la duda, los pacientes tienden a tener esperanzas y ser optimistas", agregó.

Krupski señaló que las expectativas irreales de los pacientes pueden ser un arma de doble filo. Por un lado, el optimismo ayuda a que las personas se curen. Por el otro, "puede generar desilusión en la adaptación a una discapacidad de largo plazo", señaló.

La imposibilidad de tener una erección es uno de los efectos secundarios más comunes de la cirugía prostática, aunque algunos hombres pueden optar por una técnica que deja intactos los nervios que controlan la erección.

Otro estudio, publicado en la misma edición de Journal of Urology, reveló que cuando los pacientes reciben información sobre los beneficios y los riesgos de esa técnica, y luego se les da la posibilidad de optar por el procedimiento a usar, tienden a decidir como los cirujanos.

En este caso, los pacientes participaron de una sesión de consejería de rutina y prequirúrgica y en una consulta con un cirujano para conversar sobre los riesgos y beneficios de cada procedimiento. Según Krupski, las consultas prequirúrgicas adicionales son útiles, pero los planes de seguro no las suelen cubrir.

Wittmann opinó que sólo una pequeña proporción de hombres elegiría no operarse ante la posibilidad real de desarrollar disfunción eréctil porque existen otros motivos asociados con el cáncer que influyen en esa decisión.

Fuente
The Journal of Urology

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