martes, 10 de diciembre de 2013

Hay que controlarse la presión y el colesterol si eres obeso

Información de casi cien estudios destaca la conexión entre el IMC y el riesgo de padecer enfermedad coronaria o un accidente cerebrovascular (ACV). En The Lancet, el equipo del doctor Goodarz Danaei, de la Facultad de Salud Pública de Harvard, Boston, publica que la mitad de los casos de enfermedad coronaria y tres cuartos de los casos de ACV demuestra que existe una asociación. Los pacientes con sobrepeso y obesidad "pueden reducir el riesgo de padecer enfermedad cardíaca y ACV si controlan la presión y el colesterol -dijo Danaei por e-mail-.
 
Desde la perspectiva de la salud pública, nuestros resultados demuestran la importancia de la detección y el tratamiento de la hipertensión y la dislipemia en la población mundial con sobrepeso y obesidad, incluidos los países en desarrollo que suelen considerarse inmunes a esa 'enfermedad de la riqueza'".
 
El equipo estudió información de 97 estudios prospectivos de cohortes. Los 1,8 millones de participantes sufrieron unos 57.000 eventos coronarios y unos 31.000 ACV. Se incluyeron sólo a los adultos con un IMC de por lo menos 20 puntos y sin antecedentes de enfermedad coronaria o ACV. Tras considerar varios factores, los autores observaron que por cada 5 puntos más de IMC por encima del rango normal (20-24) el cociente de riesgo aumentaba 1,27 para la enfermedad coronaria y 1,18 para el ACV.
 
Otro ajuste de los resultados por mediadores metabólicos (presión, colesterol y glucosa) disminuyeron los cocientes de riesgo, respectivamente, a 1,15 y 1,04. Esto, para los autores, sugiere que el 46 por ciento del riesgo extra asociado con el IMC para la enfermedad coronaria estaría mediado por esos factores, como también lo es el 76 por ciento del riesgo de ACV. La presión fue el factor más importante: explicó el 31 por ciento del riesgo extra para la enfermedad coronaria y el 65 por ciento para el ACV.
 
La proporción de los riesgos mediada por esos factores no varió significativamente entre las cohortes de Asia y occidente. Así, el sobrepeso y la obesidad junto con los tres mediadores seleccionados aumentaron significativamente el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria y ACV, comparado con el peso normal. En un editorial, el doctor Luc F. Van Gaal, del Hospital de la Universidad de Antwerp, Bélgica, y el doctor Aldo P. Maggioni observaron que "se necesitan intervenciones tempranas y apropiadas, aun en las personas moderadamente obesas.
 
En todos los pacientes con sobrepeso, los médicos deberían tratar rigurosamente la presión sanguínea, los parámetros de los lípidos y las anormalidades de la glucosa, e insistir simultáneamente en la pérdida de peso y mejorar la salud cardiorrespiratoria".
 
FUENTE: The Lancet, online

martes, 3 de diciembre de 2013

Los Videojuegos mejoran la salud de los ancianos

Los adultos mayores que en un nuevo estudio utilizaron videojuegos para entrenar el cerebro lograron caminar mejor y tener más equilibrio que sus pares. Caminar exige prestar atención y otras habilidades cognitivas. En teoría, resbalarse y caer es más común en los adultos mayores no sólo por su fragilidad física, sino también por el envejecimiento mental.
 
"Los participantes del estudio tenían alrededor de 83 años () Como sabemos que el envejecimiento provoca degradación, consideramos que una intervención es exitosa en los adultos mayores si previene o retrasa el deterioro", dijo la autora principal, Renae L. Smith-Ray, del Centro para la Investigación en Salud y Envejecimiento de University of Illinois, Chicago. Ella descubrió que los juegos de computadora hacían justo eso: retrasaban el deterioro del equilibrio y el andar de los mayores.
 
Al azar, el equipo organizó en dos grupos a 51 hombres y mujeres de más de 70 años.
 
Un grupo utilizó los videojuegos de un programa de entrenamiento cerebral (InSight) durante 10 semanas y el otro grupo, que fue monitoreado, no realizó ninguna actividad extra (grupo control). Los "jugadores" utilizaron tres videojuegos: Road Tour, Jewel Diver y Sweep Seeker, que están diseñados para entrenar la memoria visual y espacial y acelerar la toma de decisión.
 
"Caminar es una actividad relativamente automatizada en los adultos jóvenes, pero menos automatizada en los adultos mayores", explicó Smith-Ray. El grupo asistió a clase tres veces por semana, durante una hora, para utilizar los juegos. A las 10 semanas, los jugadores podían pararse de una silla y empezar a caminar un par de segundos más rápido que el grupo control. Todos habían comenzado el estudio con el mismo nivel de aptitud física. Pero el uso de los videojuegos no logró acelerar el tiempo que demoraban los participantes para caminar 10 metros, estuvieran o no distraídos.
 
El equipo se concentró en 30 de los participantes que caminaban más lentamente y demoraban inicialmente nueve segundos o más para recorrer esos 10 metros. En ellos, el entrenamiento con los videojuegos mejoró la velocidad al caminar, con o sin distracciones, al final del estudio, según publica el equipo en The Journals of Gerontology: Series B. Aun así, los autores no se animan a adelantar si la mayoría de la gente advertiría esa mejoría en las tareas diarias o si permitiría prevenir las caídas.
 
El equipo no incluyó en el estudio personas con demencia o trastornos del aprendizaje, de modo que se podrían generalizar los resultado, señaló el doctor Alfonso Fasano, especialista en Parkinson y enfermedades asociadas con la edad del Instituto de Neurología de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, Roma, y que no participó del estudio.
 
FUENTE: The Journals of Gerontology

lunes, 25 de noviembre de 2013

Prohibido para la Migraña

Los fármacos recetados no deben ser el primer tratamiento para las migrañas. Y los médicos no deben indicar rutinariamente escáneres cerebrales para los pacientes con los debilitantes dolores de cabeza, según unas directrices recientes.
 
La Sociedad Americana del Dolor de Cabeza (American Headache Society) adoptó una postura sobre las pruebas comunes que con frecuencia resultan innecesarias o potencialmente arriesgadas, y publicó las nuevas recomendaciones en la edición de noviembre y diciembre de la revista Headache. "Nuestro objetivo es animar a los médicos y a los pacientes a pensar cuidadosamente sobre la atención médica que puede resultar nociva o innecesaria", comentó la Dra. Elizabeth Loder, presidenta de la Sociedad Americana del Dolor de Cabeza. "No abordamos el tema considerando el costo como lo más importante.
 
El objetivo es ayudar a abordar los problemas de la atención con un valor bajo". Los analgésicos opiáceos, como OxyContin y Vicodin, y el barbiturato butalbital plantean riesgos graves a largo plazo, advirtió la sociedad. "La efectividad de los opiáceos no es la cuestión", explicó Loder, jefa de la división de dolor de cabeza y dolor del departamento de neurología del Hospital Brigham and Women's, en Boston.
 
"El problema es que aunque sean efectivos para un solo ataque, en muchas personas la migraña es un trastorno crónico del que sufrirán durante muchas décadas". La creciente epidemia de abuso de analgésicos recetados en EE. UU. es evidencia de la dependencia asociada con estos medicamentos. Casi tres de cada cuatro sobredosis de medicamentos son provocados por los analgésicos opiáceos, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. "Esto termina siendo un segundo problema para los pacientes", anotó Loder. Usar un exceso de esos analgésicos también puede conducir a una afección llamada cefalea por abuso de medicación, apuntó otra experta.
 
"Muchas investigaciones muestran que los opiáceos en realidad aumentan la sensibilidad al dolor de cabeza", señaló la Dra. Rebecca Erwin Wells, profesora asistente de neurología del Centro Médico Bautista Wake Forest en Winston-Salem, Carolina del Norte. Las cefaleas por abuso de medicación son difíciles de tratar, añadió Wells. Además, las directrices indican que no se deben realizar estudios con escáneres cerebrales en los pacientes con dolores de cabeza estables que cumplen con los criterios de la migraña. Y no se deben utilizar escáneres TC en una situación que no es una emergencia como herramienta diagnóstica para los pacientes de dolor de cabeza cuando haya IRM disponibles.
 
"La IRM puede diagnosticar más afecciones que podrían causar un dolor de cabeza, que las TC podrían obviar", explicó Loder. Además, a diferencia de las TC, las IRM usan unos imanes potentes y no exponen a los pacientes a la radiación. "La IRM ofrece un mejor valor y es más segura", concluyó Loder. Los especialistas en el dolor de cabeza también dijeron que la cirugía que se dirige a los puntos desencadenantes de la migraña aún es experimental, y que no se recomienda fuera del contexto de un ensayo clínico. "Carecemos de suficiente evidencia como para afirmar que los beneficios de la cirugía superan a los daños potenciales, o incluso que es útil", advirtió Loder.
 
Antes de que se aprueben nuevos medicamentos para su uso, deben pasar por una evaluación rigurosa que cumple con un cierto estándar, anotó, "y el estándar para las intervenciones quirúrgicas irreversibles no debe ser más bajo". Finalmente, un uso prolongado o frecuente de analgésicos de venta libre para el dolor de cabeza tampoco es de sabios, señalan las directrices. Las personas no deben tomar estos fármacos más de dos veces por semana, anotó Wells. Loder se mostró de acuerdo. "Tomar estos fármacos a diario no es bueno para los riñones, el hígado ni el estómago", dijo Loder.
 
"Hay muchas estrategias que pueden funcionar que son mejor que simplemente atragantarse de Motrin". Entonces, ¿qué les funciona a la mayoría de los que sufren de migrañas? Los triptanos son una familia de fármacos utilizados para detener las migrañas una vez comienzan, dijo Loder. Y las personas que sufren de migrañas frecuentes pueden utilizar terapias preventivas como la biorretroalimentación con regularidad, añadió.
 
La biorretroalimentación es una técnica que las personas pueden aprender para ayudar a cambiar la forma en que su cuerpo responde a los síntomas físicos. Dormir lo suficiente y no saltarse las comidas también puede ayudar a mantener el dolor de las migrañas a raya, sugirió. El tratamiento de la migraña y las percepciones sobre la afección en sí han cambiado de forma dramática con los años. Ahora, los científicos creen que la migraña tiene un vínculo genético y que el trastorno tiene que ver con la química cerebral y las vías nerviosas. "Comprendemos mucho más sobre los distintos tipos de dolor de cabeza, y contamos con tratamientos específicos que funcionan", aseguró Loder.
 
Se calcula que el 12 por ciento de los estadounidenses sufren de migrañas, tres veces más mujeres que hombres.
 
FUENTES:
Elizabeth Loder, M.D., M.P.H., president, American Headache Society, chief, division of headache and pain, department of neurology, Brigham and Women's Hospital, Boston; Rebecca Erwin Wells, M.D., M.P.H., assistant professor, neurology, Wake Forest Baptist Medical Center, Winston-Salem, N.C.; November-December 2013, Headache

viernes, 8 de noviembre de 2013

Vientre plano y un riñón sano

Perder la grasa abdominal y limitar los alimentos procesados y otras fuentes de fósforo dietético podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedades renales, según un estudio reciente. El fósforo se añade a muchos alimentos procesados para aumentar su sabor y alargar su periodo de consumo. Hay niveles altos de fósforo de forma natural en las proteínas animales, lácteas y vegetales, comentó el líder del estudio, el Dr. Alex Chang, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.
 
El estudio de casi 500 personas con sobrepeso u obesas que se habían inscrito a un programa para un estilo de vida saludable halló que reducir la cintura y el consumo de fósforo dietético se asoció con niveles más bajos de proteína en la orina (albuminuria), que es una señal temprana de enfermedad renal. Después de seis meses, las cinturas de los participantes se redujeron un promedio de 4.3 centímetros (1.7 pulgadas) y experimentaron una reducción del 25 por ciento de la proteína en la orina.
 
Los investigadores también hallaron que una reducción de 314 miligramos en la excreción del fósforo resultó en una disminución del 11 por ciento en la proteína de la orina. El estudio aparece en la edición de noviembre de la revista American Journal of Kidney Diseases. Otros estudios han sugerido que perder peso puede ralentizar la progresión de las enfermedades renales, pero este es el primer estudio de investigación que respalda la pérdida de grasa abdominal y la limitación del consumo de fósforo como un modo posible de prevención de que aparezcan enfermedades renales en primer lugar, comentó el Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la National Kidney Foundation, en un comunicado de prensa de la fundación.
 
"Una buena regla de oro es que si la comida viene en un paquete, probablemente tenga un nivel alto de fósforo", señaló. "Aproximadamente un 90 por ciento de los aditivos de fósforo son absorbidos por el cuerpo". Para limitar el consumo de fósforo, busque las palabras "PHOS" en las etiquetas de los alimentos. Pero el fósforo no siempre aparece en las etiquetas de los alimentos, indicó Vassalotti, de modo que es necesario conocer las fuentes probables.
 
Entre éstas se encuentran:
• Los alimentos procesados como los refrescos de cola oscuros, los cereales y el agua con sabores.
• Los productos lácteos como el queso, la leche, la crema, el helado y el yogurt.
• Las proteínas de animales como los fiambres, las vísceras, los ablandadores de carne, las ostras y las sardinas.
• Los frijoles secos, las lentejas, los guisantes, los frutos secos y las semillas (incluyendo la mantequilla de maní y otras mantequillas de frutos secos), el cacao (incluyendo las bebidas basadas en el chocolate y los puddings).
 
FUENTE: National Kidney Foundation

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los adultos mayores que hacen ejercicio tienen menos fracturas

Un estudio sugiere que los adultos mayores que hacen ejercicio serían menos propensos a caerse y si lo hacen, también estarían menos expuestos a las fracturas. Los autores hallaron que los adultos mayores que participan de programas de ejercicios de prevención de las caídas son un 37 por ciento menos propensos que el resto a sufrir lesiones en una caída.
 
"Las caídas son un problema médico grave y frecuente en los adultos mayores, pero también se sabe que se pueden prevenir y que el ejercicio es una forma de lograrlo", dijo la autora principal, Fabienne El-Khoury. "Pero no hay evidencia de que (los programas de) ejercicio disminuyan las lesiones graves o más leves, aun cuando tengan consecuencias médicas, psicológicas y económicas", agregó El-Khoury, estudiante de doctorado de la Universidad de Paris-Sur y del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (INSERM, por su nombre en inglés) de Francia.
 
El 30-40 por ciento de los mayores de 65 se cae por lo menos una vez por año, según indicó la Comisión Especial de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF, por su sigla en inglés). El 5-10 por ciento de ellos tendrá una lesión grave, como una fractura de cadera.
 
La USPSTF recomienda que los adultos mayores que viven de manera independiente y con alto riesgo de caídas hagan ejercicio o fisioterapia y/o tomen suplementos con vitamina D. Los grupos de riesgo son los que ya sufrieron caídas, tienen trastornos de movilidad o no pueden levantarse de una silla o caminar. En el estudio publicado en BMJ, el equipo de El-Khoury utilizó la información de 17 estudios previos que habían comparado a un grupo de 2195 voluntarios de un programa físico con otras 2110 personas que no ejercitaban.
 
Los participantes tenían 77 años o más, en promedio, y el 75 por ciento era mujer. Si se caían, los que hacían ejercicio eran un 37 por ciento menos propensos a sufrir una lesión (desde un moretón hasta una fractura) que el grupo control y tenían un 61 por ciento menos riesgo de sufrir una fractura. Además, eran un 43 por ciento menos propensos a tener una caída con lesiones tan graves como para quedar internados.
 
El-Khoury consideró difícil estimar a cuántas lesiones equivale esa reducción del riesgo porque entre los estudios difería el procedimiento de información de las lesiones y los resultados. Yvonne Michael, especialista en caídas en la tercera edad, explicó que podría ser que el organismo de los adultos mayores que hacen ejercicio esté mejor preparado para absorber la caída.
 
Los autores sugieren que también mejoraría la capacidad cognitiva, lo permitiría reaccionar mejor y, por ejemplo, agarrarse de un objeto. Para Michael, los resultados coinciden con los de estudios previos, aunque aún se desconoce qué programa de ejercicio es el más efectivo.
 
FUENTE: BMJ, online

viernes, 25 de octubre de 2013

Herpes Zoster: Todo lo que debes saber

El herpes zóster se trata de una erupción versicante y dolorosa provocada por el virus varicela-zoster, que es el responsable de la varicela.
 
Causas
Después de sufrir la varicela, el virus que la provoca permanece inactivo en ciertos nervios del cuerpo del sujeto. En ocasiones, después de muchos años, este virus se reactiva en alguno de dichos nervios causando así la aparición del herpes zóster.
 
La razón de por qué esto es así aún se desconoce, aunque sí se sabe que se presenta un único ataque. El herpes zóster se puede desarrollar a cualquier edad, aunque generalmente tienen un mayor riesgo de sufrirlo: Las personas mayores de sesenta años. Personas que sufrieron la varicela antes de cumplir el primer año de vida.
 
Aquellas personas cuyo sistema inmunitario está debilitado por alguna enfermedad o medicamento. Es importante mencionar que, aquellos adultos o niños que entren en contacto directo con la erupción provocada por el herpes zóster y no haya sufrido la varicela años atrás o no hayan sido vacunados frente a ella, podrán desarrollar varicela y no zóster. pastillas
 
Síntomas
El primer síntoma frecuentemente es un dolor en un solo lado, hormigueo o ardor. Tanto el dolor como el ardor pueden ser muy intensos generando serias molestias y, generalmente, se sentirán antes de que aparezca la erupción característica de esta enfermedad. En la mayoría de las persona, se forman parches en la piel que irán seguidos de molestas ampollas. Estas: Se acaban rompiendo y formando pequeñas úlceras que se secan y acaban por convertirse en costras que, en un periodo aproximado de dos o tres semanas, se acabarán cayendo.
 
La cicatrización en estos casos es rara. La erupción generalmente acontece en un área estrecha de la columna alrededor de la parte frontal de la región ventral o el pecho. Dicha erupción puede comprometer los ojos, la boca y los oídos (Síndrome de Ramsay Hunt). Además de estos síntomas pueden darse otros como: Dolor abdominal. Fiebre y escalofríos. Sensación de malestar general. Úlceras genitales. Dolor de cabeza. Dolor auricular. Inflamación de los ganglios linfáticos. pastillas En aquellos casos en los que el herpes zóster comprometa a los nervios de la cara, el paciente puede presentar igualmente dolor, debilidad muscular y un sarpullido en la zona. También problemas con el sentido del gusto, problemas de visión, hipoacusia, caída del párpado (ptosis) o pérdida del movimiento del ojo.
 
Tratamiento
Por lo general, será suficiente un examen físico de la piel para diagnosticar esta enfermedad. En cuanto al tratamiento, el médico recetará algún antiviral para aliviar el dolor, prevenir las complicaciones y acortar la duración de la patología. Es preferible que este tratamiento empiece durante las primeras horas de los síntomas y antes de la salida de las ampollas. Además, pueden recomendarse otros fármacos como corticosterioides, antihistamínicos o analgésicos para tratar los síntomas.
 
Fuente
MedicalPlus

miércoles, 23 de octubre de 2013

Los niños que hacen ejercicio son mejores alumnos

Hacer ejercicio con una intensidad de moderada a vigorosa regularmente podría también mejorar el rendimiento académico de los estudiantes, según un estudio reciente de Reino Unido. Mientras más intenso es el ejercicio, más impacto tiene sobre los resultados en inglés, matemáticas y ciencias, hallaron los autores del estudio. Sin embargo, no pudieron explicar las causas precisas que subyacen a la conexión.
 
"Se han expresado varias sugerencias sobre por qué existe ese vínculo. Por ejemplo, la actividad física podría aumentar el tiempo que pasan en las tareas en el aula, o quizás tenga un impacto sobre la autoestima", planteó la investigadora del estudio, Josephine Booth, profesora de la Universidad de Dundee, en Escocia. Quizás haya una explicación biológica, dijo, ya que otros investigadores hallaron que unos niveles bajos de actividad pueden afectar adversamente a la estructura y la función del cerebro, así como el rendimiento intelectual de los estudiantes.
 
Booth no podía afirmar con certeza si la motivación general explica el vínculo, es decir, que los niños de alto rendimiento hagan bien tanto el ejercicio como las tareas académicas. "En este estudio no pudimos ajustar por la personalidad", señaló.
 
El estudio aparece en la edición en línea del 21 de octubre de la revista British Journal of Sports Medicine. El equipo de Booth evaluó a casi 5,000 niños inscritos en el estudio "Niños de los 90", que da seguimiento a la salud a largo plazo de unos 14,000 niños nacidos en Inglaterra entre 1991 y 1992. Booth y su equipo midieron la duración e intensidad de la actividad física diaria de los estudiantes durante un periodo de tres a siete días cuando tenían once años de edad.
 
Los estudiantes utilizaron un dispositivo en el cinturón para medir la actividad. A los once años, los niños de ambos sexos no llegaban a los 60 minutos recomendados de ejercicio diario. Los chicos hacían, en promedio, 29 minutos, y las chicas, 18 minutos. Los que hacían la mayor cantidad de ejercicio rendían mejor en los exámenes académicos nacionales. A los once años, los niños que hacían la mayor cantidad de ejercicio tenían un mejor rendimiento en las tres asignaturas. La actividad ayudó particularmente al rendimiento de las chicas en ciencias. El vínculo se sostuvo a los 13, 15 y 16 años de edad. Los investigadores tomaron en cuenta otros factores que podrían afectar el rendimiento escolar, como el estatus socioeconómico, el peso al nacer, la edad de la madre en el parto y el tabaquismo durante el embarazo, pero el vínculo se mantuvo.
 
La nueva investigación amplía trabajos anteriores que han mostrado un efecto positivo de la actividad física sobre el funcionamiento cerebral y el rendimiento cognitivo (del pensamiento) de los niños, comentó James Sallis, profesor distinguido de medicina familiar y preventiva y director de Investigación sobre la Vida Activa de la Universidad de California, en San Diego. Revisó la nueva investigación, pero no participó en ella.
 
"Uno de los aspectos impresionantes de este estudio es que determinaron los efectos de la actividad de moderada a vigorosa al ajustar el efecto de la actividad total, que es mayormente de una intensidad leve, como caminar lentamente", explicó Sallis. "Es más razonable esperar que la actividad de mayor intensidad tenga efectos biológicos sobre el cerebro que podrían llevar a un mejor rendimiento académico".
 
Sallis dijo que duda que el nivel de motivación general de un estudiante pueda explicar los hallazgos. "Los autores ajustaron por el estatus socioeconómico y otros factores que se sabe que se relacionan con la motivación", comentó. Según Booth, autora del estudio, los hallazgos tienen implicaciones importantes para la política educativa, al sugerir que la escuela debe valorar la actividad física como forma de mejorar el rendimiento en el aula.
 
FUENTES: Josephine Booth, lecturer in psychology, University of Dundee, Scotland; James Sallis, Ph.D., Distinguished Professor of Family and Preventive Medicine, and director, Active Living Research, University of California, San Diego; Oct. 21, 2013, British Journal of Sports Medicine, online

lunes, 14 de octubre de 2013

La acupuntura combate la depresión

 
Las personas con depresión podrían beneficiarse de la acupuntura tanto como de la terapia psicológica, según sugiere un nuevo estudio. Los autores observaron que uno de cada tres pacientes se había recuperado después de tres meses de un tratamiento con acupuntura u orientación psicológica profesional, comparado con uno de cada cinco sin esas intervenciones.
 
"Las personas con depresión que utilizaron varias opciones médicas y aún no logran el efecto que desean, deberían probar la acupuntura o la terapia, dos opciones que, ahora sabemos, son clínicamente efectivas", dijo el autor principal, Hugh MacPherson, de la Universidad de York, Reino Unido.
 
Con su equipo reunió a 755 pacientes con depresión moderada o grave y los dividió en tres grupos: 302 concurrieron a 12 sesiones de acupuntura, otros 302 asistieron a sesiones semanales de terapia psicológica y 151 recibieron la atención habitual únicamente. El 70 por ciento había utilizado antidepresivos los tres meses anteriores al estudio y la mitad estaba tomando analgésicos. Los participantes no tuvieron que suspender sus medicamentos para participar del estudio. Todos comenzaron con un nivel de depresión de 16 puntos en una escala de cero a 27 (a mayor valor, mayor gravedad; 16 puntos describen una depresión moderadamente grave).
 
A los tres meses, el grupo tratado con acupuntura tenía un nivel de depresión de 9 puntos, lo que equivale al extremo más alto de la categoría de depresión leve. Los valores cayeron a 11 puntos en el grupo tratado con terapia y a 13 puntos con el tratamiento habitual. Ambos valores indican depresión moderada. Los participantes tratados con acupuntura o terapia fueron los grupos que más se beneficiaron en esos tres meses. Los efectos se mantuvieron durante otros tres meses después del estudio.
 
El equipo atribuyó cualquier diferencia entre el efecto de la acupuntura y la terapia al azar, según publica en PLOS Medicine. Estimó que los médicos tendrían que tratar a siete pacientes con acupuntura y a 10 con terapia para curar a uno solo. "Esto nos dice que si un paciente no mejora, existen otras opciones", dijo el doctor Philip Muskin, psiquiatra del Centro Médico de Columbia University, Nueva York. Pero aclaró que la terapia y la acupuntura no reemplazan a los fármacos. De hecho, la mayoría de los participantes seguía tomando antidepresivos al final del estudio. Muskin destacó también que el estudio no describe qué pacientes respondieron mejor a la acupuntura o la terapia. "No puedo decir qué es mejor para quién. No todos mejoraron", sostuvo.
 
FUENTE: PLOS Medicine, online

jueves, 19 de septiembre de 2013

Relación Pancreatitis y diabetes

Un meta-análisis realizado en Nueva Zelanda sugiere que la pancreatitis estaría asociada con el doble de riesgo de desarrollar diabetes.
 
En la revista Gut, el equipo del doctor Maxim S. Petrov, de la Universidad de Auckland, explica que nunca se había realizado una evaluación sistemática de la relación entre esas dos enfermedades. Por eso, revisó 24 ensayos clínicos prospectivos con un total de 1.102 participantes con una primera pancreatitis aguda. Después del alta médica, el 37 por ciento desarrolló prediabetes o diabetes.
 
La prevalencia de la prediabetes era del 16 por ciento y de la diabetes, del 23 por ciento. Un 15 por ciento necesitó aplicarse insulina. El mismo porcentaje desarrolló diabetes dentro del año posterior a la pancreatitis aguda y, a los cinco años, el riesgo se multiplicó 2,7 veces. También se duplicaron las posibilidades de necesitar insulina en ese momento.
 
"El alto porcentaje de pacientes que desarrolla diabetes después de un ataque de pancreatitis aguda, que es una enfermedad gastrointestinal común que afecta a casi 300.000 personas por año sólo en Estados Unidos, explica el crecimiento constante de la incidencia de la diabetes", dijo Petrov.
 
La prevalencia observada de diabetes después de una pancreatitis era mucho más alta que en la población general (entre el 4 y el 9 por ciento), según indica el equipo, que opina que se necesitan más estudios al respecto. "Este estudio respalda fuertemente la implementación de la pesquisa y la prevención en los pacientes con una pancreatitis aguda porque muchos de ellos desarrollarán diabetes pancreatogénica", finalizó Petrov.
 
FUENTE: Gut, 2013

lunes, 16 de septiembre de 2013

La Obesidad y la migraña

Las personas obesas podrían estar en mayor riesgo de migrañas episódicas, sugiere un estudio reciente. Las migrañas episódicas, el tipo más común, ocurren 14 días o menos al mes, mientras que las crónicas ocurren al menos 15 días al mes.
 
Las migrañas se caracterizan por un dolor que late o pulsa en un área de la cabeza, según la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology). Los síntomas pueden incluir náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido. Las migrañas afectan a más del diez por ciento de la población.
 
En el nuevo estudio de más de 3,800 adultos, los que tenían un índice de masa corporal (IMC, una medida de la grasa corporal determinada mediante la estatura y el peso) alto tenían un 81 por ciento más probabilidades de sufrir de migrañas episódicas que los que tenían un IMC más bajo. Esto fue así sobre todo entre las mujeres, los blancos y las personas menores de 50 años.
 
El estudio de sección cruzada no prueba que la obesidad provoque las migrañas episódicas, pero sí demuestra que las personas que son obesas tienen un mayor riesgo de sufrir más de ellas, incluso de las de baja frecuencia, apuntó la autora líder del estudio, la Dra. Barbara Lee Peterlin, directora de investigación sobre el dolor de cabeza de la Facultad de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.
 
"Estos resultados sugieren que los médicos deben fomentar unas opciones saludables de estilo de vida respecto a las dietas y al ejercicio entre las personas que sufren de migrañas episódicas", apuntó Peterlin en una declaración. "Se necesita más investigación para evaluar si los programas para perder peso pueden resultar útiles en las personas con sobrepeso y obesas que padecen de migrañas episódicas".
 
El estudio aparece en la edición del 11 de septiembre de la revista Neurology. Los investigadores también presentaron los hallazgos en junio en el Congreso Internacional del Dolor de Cabeza, en Boston. La Dra. Gretchen Tietjen, directora del programa de tratamiento e investigación sobre el dolor de cabeza de la Universidad de Toledo, en Ohio, dijo que halló que el estudio era interesante, dado que los estudios anteriores habían buscado conexiones entre la obesidad y las migrañas crónicas.
 
"Que los investigadores lograran mostrar una asociación entre la obesidad y la migraña episódica da más credibilidad a algunos de los estudios anteriores que hallaron algo similar", afirmó. Sin embargo, apuntó que todavía no se sabe qué sucede primero, la obesidad o la migraña. Hay muchos escenarios posibles, dijo Tietjen.
 
"Quizás la persona primero tuvo migrañas y luego comenzó a tomar medicamentos como la amitriptilina o el ácido valproico", planteó. "Esos medicamentos se asocian con el aumento de peso". La conexión posible entre la obesidad y las migrañas se sigue debatiendo. Una teoría que respalda el vínculo se centra en las sustancias inflamatorias del tejido graso (adiposo) que se liberan en el organismo, apuntó Tietjen.
 
Las mujeres premenopáusicas tienen más tejido adiposo en general que los hombres, y las mujeres tienen más tejido adiposo superficial y menos tejido adiposo profundo, comentó Peterlin. Pero tras la menopausia, el tejido adiposo es más similar entre ambos sexos. El tejido adiposo secreta distintas proteínas inflamatorias según cuánto tejido hay y dónde está ubicado. Dado que las mujeres más jóvenes y las personas obesas tienen más tejido adiposo, esto podría explicar, al menos en parte, por qué contraen más dolores de cabeza.
 
Por otro lado, Peterlin también sugirió que una posible conexión podría relacionarse con el cerebro. "Datos anteriores de imágenes de pacientes de migrañas han mostrado una activación en el hipotálamo, la parte del cerebro que controla el impulso de comer", dijo. Una alternativa es que quizás las personas que sufren de migraña podrían tener una mayor tendencia a conductas asociadas con el aumento de peso, como ser menos activas. ¿Conllevaría perder peso una reducción en la frecuencia de las migrañas? Aunque en general se anima a las personas obesas a perder peso, esto no necesariamente resultará en un alivio de las migrañas, advirtieron tanto Peterlin como Tietjen. Al menos dos estudios pequeños han evaluado las migrañas en personas obesas que se sometieron a una cirugía bariátrica para perder peso, dijo Peterlin.
 
Aunque esos estudios hallaron que algunos pacientes experimentaban menos dolores de cabeza, los estudios eran pequeños y se necesita más investigación para ver si esto es congruente. Es posible que los cambios en el estilo de vida necesarios para perder peso reduzcan la frecuencia de las migrañas, en lugar de perder peso en sí, plantearon los expertos.
 
Las personas que eliminan los alimentos procesados, las comidas ricas en calorías y el alcohol (que pueden ser desencadenantes de la migraña) podrían terminar experimentando menos dolores de cabeza. Desafortunadamente, también podría ocurrir lo contrario si las personas que hacen dieta introducen nuevos alimentos que son desencadenantes de las migrañas. Por ejemplo, algunas personas podrían desarrollar migrañas cuando consumen ciertos sustitutos del azúcar. También hay datos limitados que sugieren que las personas con obesidad grave que hacen ejercicio podrían sufrir menos migrañas, dijo Peterlin.
 
"Nuestros datos e investigaciones anteriores sirven como un llamado para los investigadores en el campo del dolor de cabeza para que identifiquen opciones seguras y adecuadas de tratamiento para [las personas] obesas con migrañas episódicas de todas las clasificaciones, no solo las que califican para cirugía [para perder peso]", planteó. Peterlin también sugirió que los médicos, además de ofrecer una educación sobre el estilo de vida a sus pacientes obesos con migrañas episódicas, tomen en cuenta el efecto sobre ganar o perder peso que podrían tener los medicamentos contra la migraña en los pacientes.
Fuentes
Barbara Lee Peterlin, D.O., associate professor, neurology, and director, headache research, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; Gretchen Tietjen, M.D., professor, neurology, and director, headache treatment and research program, University of Toledo, Ohio; Sept. 11, 2013, Neurology

jueves, 5 de septiembre de 2013

Los niños con Síndrome de Down no suelen tener glándulas salivales

Un estudio pequeño de Israel sobre niños con síndrome de Down detectó una alta tasa de glándulas salivales faltantes. "La ausencia congénita de la glándula salival provocaría caries dentales tempranas. Por lo tanto, la detección precoz permitiría que estos niños se beneficien con el tratamiento temprano", escriben los autores en Archives of Disease in Childhood.
 
El equipo del doctor Marwan Odeh, del Hospital de Galilea Occidental, Nahariya, publica también que los niños con síndrome de Down tienen una composición de la saliva distinta a la del resto. Los autores reunieron a 15 niños con el síndrome y 31 niños sin el síndrome de la misma edad y sexo. En los estudios por ultrasonido, el grupo control tenía las glándulas salivales parótidas y submandibulares normales e intactas, mientras que a cuatro niños con síndrome de Down (26,7 por ciento) le faltaba una o más glándulas salivales.
 
La glándula submandibular faltaba unilateralmente en tres niños y faltaba bilateralmente en uno. Además, tres niños con síndrome de Down tenían todas las glándulas, pero la parótida era muy pequeña. El equipo admite que el estudio es pequeño, pero asegura que "la rareza de esta ausencia congénita de una o más glándulas salivales, y su alto porcentaje en los participantes, sugiere que el resultado sería significativo".
 
Los autores opinan que el estudio también serviría para realizar el diagnóstico prenatal del síndrome de Down. El doctor Martin M. Ferguson, de la Universidad de Otago, Dunedin, Nueva Zelanda, dijo por e-mail: "Los niños con síndrome de Down tienen varias diferencias de crecimiento, esqueléticas y del tejido blando". Ferguson, cuyo informe sobre un caso de aplasia de las glándulas salivales en un paciente con síndrome de Down aparece citado en el estudio de Israel, comentó que "la aplasia y la hipoplasia de las glándulas salivales están reconocidas en personas sin el síndrome: una característica que no suele identificarse". Aún así, comentó que "el estudio confirma que la aplasia de las glándulas salivales pueden ser una característica del síndrome de Down".
 
FUENTE:
Arch Dis Child

lunes, 2 de septiembre de 2013

Las mujeres son más propensas a los cálculos renales

Cada vez más mujeres están siendo diagnosticadas con cálculos renales (piedras en los riñones), y la epidemia de obesidad podría explicar el creciente número de casos de esta dolorosa afección, sugiere un estudio reciente. "Las mujeres son cada vez más obesas. La obesidad es un importante factor de riesgo para el desarrollo de un cálculo renal", apuntó en un comunicado de prensa del Sistema de Salud Henry Ford el autor líder del estudio, el Dr. Khurshid Ghani, del Instituto de Urología Vattikuti del sistema de salud, en Detroit.
 
"Un aspecto fascinante sobre las mujeres en comparación con los hombres es que las mujeres obesas son más propensas a contraer un cálculo que los hombres obesos". Para llevar a cabo el estudio, que aparece en la edición en línea del 8 de agosto de la revista Journal of Urology, los investigadores examinaron las visitas a las salas de emergencia entre 2006 y 2009. Identificaron más de 3.6 millones de visitas provocadas por cálculos del tracto urinario superior.
 
Durante el estudio de cuatro años, la prevalencia de cálculos renales aumentó de 289 a 306 casos por cada 100,000 personas. "Aunque el número de pacientes que visitaron el departamento de emergencias aumentó en ese periodo, las que mostraron el mayor aumento en las visitas fueron las mujeres", apuntó Ghani. Sin embargo, entre las personas incluidas en el estudio, apenas el 12 por ciento fueron hospitalizadas por cálculos renales.
 
Los investigadores sugirieron que unas herramientas para el diagnóstico más precisas podrían ayudar a explicar por qué menos personas están siendo admitidas al hospital con esa afección. "En los últimos diez años, la forma en que los urólogos gestionan a los pacientes de cálculos renales en emergencias ha cambiado dramáticamente", señaló Ghani.
 
"Hoy en día, el médico de la sala de emergencias y el urólogo tienen acceso a mejores herramientas diagnósticas que les permiten un diagnóstico más preciso. Usamos una TC, que es la prueba más rápida que permite un diagnóstico inmediato, y que está disponible en todos los departamentos de emergencias". Añadió que un mayor uso de las TC para diagnosticar los cálculos renales podría ser uno de los motivos por los cuales los cargos por las visitas a las salas de emergencias aumentaron de 3.8 mil millones de dólares en 2006 a 5 mil millones de dólares en 2009.
 
"Hace quince años, más o menos entre un 5 y un 10 por ciento de los pacientes que visitaban el departamento de emergencias con un cálculo renal recibían una TC", apuntó Ghani. "Actualmente, el 70 por ciento de los pacientes que acuden al departamento de emergencia se someten a un escáner. Aunque es una maravillosa herramienta tecnológica que permite un diagnóstico preciso, es costoso". Ghani añadió que algunas personas pueden expeler el cálculo con la ayuda de medicamentos y ser monitorizados como pacientes ambulatorios. Los que son admitidos al hospital por cálculos renales con frecuencia están siendo tratados por infecciones relacionadas en la sangre, que pueden ocurrir cuando un cálculo provoca un bloqueo.
 
FUENTE:
Henry Ford Health System
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