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jueves, 9 de marzo de 2017

Las Grasas no engordan, son los carbohidratos

Acusemos a los carbohidratos, no a la grasa 
Por Adolfo David Lozano 


Bajo en grasas, sin grasas, libre de grasas… Sólo hace falta recorrer los pasillos de cualquier supermercado para reconocer que vivimos en una sociedad grasofóbica. Fue en los años 70 cuando diversos científicos lograron imponer su teoría de que el gran enemigo a la hora de combatir tanto la enfermedad cardiovascular como la obesidad era la grasa, particularmente la de origen animal. Una teoría que, aunque siempre discutida, venía tomando fuerza al menos desde el final de la II Guerra Mundial. Rápidamente, los gobiernos e instituciones oficiales presentaron un consenso científico que jamás existió y recomendaron con gran bombo y platillo su definitiva solución: la dieta baja en grasas y alta en carbohidratos con su pirámide alimenticia basada en cereales y almidones. Pero no hace falta ser un científico de altos vuelos para ver que el experimento no ha funcionado. 

Ya en los años 90 el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos reconocía que, a la par que el consumo de grasas saturadas y totales había estado disminuyendo, se habían incrementado un 32% las tasas de obesidad en este país. Si decidiste no acudir a aquellas clases de bioquímica, ahora verás lo que te perdiste. Para entender el problema de la obesidad hay que entender el exceso de acumulación de grasa. 

En 1965, el manual de casi mil páginas Handbook of Physiology de la Sociedad Americana de Fisiología lo explicaba claramente. El tejido graso o adiposo está compuesto por triglicéridos (que significa tres ácidos grasos unidos por un enlace de glicerol). Las calorías acaban formando parte de este tejido graso cuando no podemos emplearlas para generar en ese momento energía. Aunque podemos almacenar algo de carbohidratos (como glucógeno), esta capacidad es muy limitada; sin embargo, siempre hay hueco para nuevos depósitos de tejido graso. 

Los hidratos de carbono juegan un papel central en la formación de grasa corporal. En primer lugar, los carbohidratos que no empleamos como energía protagonizan un proceso llamado de novo lipogenesis, expresión latina que significa ‘nueva creación de grasa’, donde directamente los carbohidratos pasan en el hígado a triglicéridos de grasa corporal. En la introducción del mencionado Handbook of Physiology podemos leer: “Esta lipogénesis está regulada por el estado nutricional, reduciéndose a un mínimo ante la deficiencia de carbohidratos y viéndose considerablemente acelerada durante la disponibilidad de carbohidratos”. 

 En segundo lugar, los triglicéridos que configuran toda la grasa corporal se forman, como he dicho, de ácidos grasos y glicerol. Para que los ácidos grasos sean ‘empaquetados’ como grasa corporal se necesita glicerol. ¿Y de qué depende que haya más o menos glicerol disponible? De los niveles de azúcar en sangre (echa un vistazo a ese arroz, pan o pasta en tu cocina). Además, el azúcar elevado genera mucha insulina. Y precisamente la insulina es lo que impide que los triglicéridos acumulados se liberen en ácidos grasos y glicerol, esto es, que la grasa corporal se reduzca. Por tanto, una dieta alta en carbohidratos activa tanto la formación de nueva grasa corporal como el bloqueo de su eliminación. Y por ello, el Dr. Volek sabiamente afirma que los carbohidratos son activos en este proceso, mientras la grasa dietética es pasiva, es decir, en esencia la grasa de la dieta acaba formando grasa corporal siempre que haya presencia elevada de carbohidratos. De ahí que una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos no sólo haga difícil el aumento de peso sino que puede adelgazar. En 2009, un importante estudio europeo confirmaba que la grasa de la dieta no es la causa principal del sobrepeso. 

Casi 90.000 europeos fueron seguidos varios años y se analizó la relación de su consumo de grasa con sus cambios de peso. Los investigadores no hallaron conexión alguna entre la grasa consumida ni la composición de estas grasas con los cambios de peso, exactamente afirmaron que “no hemos encontrado ninguna asociación significativa entre la cantidad o el tipo de grasa y los subsiguientes cambios de peso en este amplio estudio prospectivo. Estos hallazgos no apoyan el uso de dietas bajas en grasa para prevenir el aumento de peso”. Entonces, ¿por qué está tan extendida la idea de que la grasa, sobre todo la saturada, es la principal responsable de que engordemos? Primero, porque parece de sentido común. No en vano, en inglés para decir “grasa” y “engordar” se emplea el mismo término: fat y to fatten o to get fat. Y la grasa tiene más calorías por gramo que los carbohidratos. 

Pero por suerte o desgracia, tal como dice Mat Lalonde, nuestro cuerpo no es un calorímetro sino que se rige por hormonas. Como la hormona maestra insulina, disparada por el sobreconsumo de carbohidratos. Como vemos, el lenguaje es traicionero y la ciencia no es, necesariamente, de sentido común. Segundo, porque desde los años 50 Keys y sus acólitos quisieron convencer al universo entero de que la grasa saturada producía todos los males imaginables, incluyendo la obesidad. Y tercero, porque la conjura de la política con una poderosa industria fabricante de baratos y adictivos productos altos en carbohidratos y azúcares han hecho el resto. 

Lo raro sería que realmente creyésemos otra cosa. Esto es, la verdad. Y que sentáramos ante el banquillo mucho antes a los carbohidratos que a la grasa. A pesar de todo ello, tú tienes la responsabilidad última de cuestionar todas las supuestas verdades oficiales que te han contado, y de dejar de guiarte por los dictados de turno y a la moda de estos últimos 50 años. Pues al fin y al cabo, tú tienes la responsabilidad última de recuperar la salud y la de los tuyos.

Extraído de Naturarla

jueves, 16 de abril de 2015

El fumar te baja de peso?


Las mujeres estadounidenses que creen que fumar ayuda a controlar el peso son menos propensas que otras mujeres fumadoras a intentar dejar de fumar en respuesta al alza de los precios de los cigarrillos y los mensajes en contra de fumar, según encontró un nuevo estudio. 

 "Encontramos que las preocupaciones sobre el peso son una barrera importante para dejar el cigarrillo entre mujeres fumadores del Reino Unido y los Estados Unidos que creen que fumar ayuda a controlar el peso", dijo el autor principal del estudio Ce Shang de la Universidad de Illinois en Chicago a través de un comunicado de prensa. Los investigadores analizaron datos de alrededor de 10,000 fumadoras en los Estados Unidos, Canadá, Australia y el Reino Unido las cuales participaron en encuestas realizadas entre 2002 y 2007. 

 Un incremento del 10 por ciento en los precios de los cigarrillos se vinculó a un aumento del 6 por ciento en los intentos de dejar de fumar entre las fumadoras de los Estados Unidos que no creían que fumar ayudaba a controlar el peso. Pero no se vio ningún incremento importante en los intentos de dejar de fumar entre aquellas mujeres que pensaban que fumar mantenía el peso bajo, según mostraron los resultados. Y un aumento del 10 por ciento en la exposición a mensajes en contra del tabaquismo se vinculó con un incremento del 12 por ciento en los intentos de dejar de fumar entre las mujeres fumadoras en Estados Unidos que no creían que fumar ayudaba a controlar el peso, pero no se presentó ningún incremento entre aquellas que sí lo creían. 

 Se observaron patrones similares entre las fumadoras del Reino Unido, pero no entre los hombres y mujeres fumadores en Australia o Canadá, de acuerdo con el estudio publicado en línea recientemente en la revista Tobacco Control. "Los legisladores deberían tomar en cuenta las preocupaciones sobre el peso para mejorar la efectividad de las políticas existentes que promueven dejar de fumar", dijo Shang, especialista de investigación en jefe en el Instituto de Investigación en Políticas y Salud de la universidad. Shang señaló que las fumadoras empedernidas son más propensas a tener sobrepeso que aquellas que fuman menos, "así que la idea de que fumar ayuda a controlar el peso en realidad no tiene fundamentos". 

 FUENTE: Universidad de Illinois en Chicago, comunicado de prensa

lunes, 19 de diciembre de 2011

Dejar de fumar: Vivir más feliz


Dejar de fumar no solo mejora la salud, sino que las personas que lo logran perciben una mejora en la calidad de vida, halla una investigación reciente.  "Dejar de fumar es difícil, pero si lo logra, hay muchos beneficios en los que quizás no haya pensado", aseguró Megan E. Piper, autora del estudio.
"Si creía que tendría más estrés, que abandonar el hábito causaría más estrés en las relaciones, o que se sentiría peor para siempre, no es así", aseguró Piper, profesora asistente de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y de su Centro para la Investigación y la Intervención en el Tabaco.
Los hallazgos no especifican cuánta diferencia dejar de fumar hace en términos de porcentajes. Pero muestran una ganancia definitiva, afirmó. Tres años tras dejar de fumar, los participantes del estudio que lo habían logrado reportaron menos estresores y un mejor estado de ánimo que los que siguieron fumando.
Piper señaló que ella y sus colegas deseaban ver si podían confirmar sospechas de que los fumadores se sentían mejor tras abandonar el hábito y "respaldar lo que todo el mundo piensa con la ciencia".
Una forma de hacerlo es ver cómo la gente describe su calidad de vida. Pero eso es difícil, señaló Piper, dado que la calidad de vida tiende a declinar con la edad. Aún así, los investigadores pensaron en examinar las tendencias con el tiempo al comparar a personas que seguían fumando con las que habían dejado de hacerlo.
Los autores del estudio observaron los resultados de encuestas de 1,504 personas de Wisconsin (58 por ciento mujeres, 84 por ciento blancos) que participaron en un estudio de cesación del tabaquismo que comenzó entre 2005 y 2007. Los participantes fueron asignados a uno de seis grupos. Algunos usaban un parche de nicotina, pastillas de nicotina, el fármaco bupropion (Wellbutrin), una combinación de esos adyuvantes o un placebo. Todos también recibieron consejería para ayudarles a dejar de fumar.
Los investigadores siguieron a los participantes durante tres años, y realizaron pruebas sanguíneas para ver si en realidad habían dejado de fumar. También les preguntaron sobre su autoestima, el estándar de vida, las relaciones, las amistades y otras medidas de calidad de vida.
Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 9 de diciembre de la revista Annals of Behavioral Medicine.
En general, la calidad de vida descendió en ambos grupos, tanto entre los que habían dejado de fumar como entre los que seguían haciéndolo, pero bajó menos entre los que habían dejado el tabaco, aseguró Piper. "Es tan solo un poco de evidencia científica adicional de que las cosas mejoran si se puede pasar el primer par de meses".
Aunque los hallazgos no prueban causalidad, los autores dijeron que sugieren que la satisfacción vital podría usarse como una herramienta de motivación para las personas renuentes a dejar de fumar. En promedio, los fumadores mueren entre 13 y 14 años antes que los no fumadores, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.
Linda Sarna, catedrática de enfermería de la Universidad de California en Los Ángeles, que está familiarizada con la investigación, se mostró de acuerdo con lo que el estudio señala sobre el valor de dejar de fumar. "El mensaje es que no solo se trata de reducir el riesgo de enfermedad cardiaca o de cáncer, sino que también ofrece beneficios", señaló. "Eventualmente esto pasa, y es probable que su calidad de vida sea mejor que si sigue fumando".
El mensaje es especialmente importante ahora que las personas plantean sus resoluciones para 2012, afirmó. "Sobrevivirán a la pérdida de dejar de fumar, la pérdida de ese amigo, el cigarrillo", comentó.
 
Fuentes
Megan E. Piper, Ph.D., assistant professor, medicine, Center for Tobacco Research and Intervention, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health, Madison; Linda Sarna, R.N., DNSc, professor and Lulu Wolf Hassenplug endowed chair, School of Nursing, University of California, Los Angeles; Dec. 9, 2011, Annals of Behavioral Medicine, online

jueves, 17 de noviembre de 2011

Beber alcohol y cáncer de mama

Beber alcohol podría ser particularmente arriesgado para las mujeres jóvenes que tienen antecedentes familiares sólidos de cáncer de mama, por ejemplo madres, abuelas o tías con la enfermedad, sugiere un estudio reciente.

Investigadores de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis examinaron datos sobre más de 9,000 niñas, todas hijas de enfermeras, entre 1996 (cuando tenían de 9 a 15 años de edad) y 2007. Se enfocaron en 67 participantes que fueron diagnosticadas entre los 18 y los 27 años de edad con enfermedad benigna de la mama, una clase que incluye a numerosas afecciones, que puede provocar bultos o dolor en los senos y que puede ser un factor de riesgo del cáncer de mama.

Los investigadores hallaron que las mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama o enfermedad de mama eran más o menos el doble de propensas a desarrollar enfermedad benigna de la mama y cáncer de mama que las mujeres sin antecedentes familiares de la enfermedad.

El riesgo de enfermedad benigna de la mama aumentó junto con la cantidad de alcohol que las jóvenes consumían, según el estudio. En las mujeres jóvenes sin antecedentes familiares de enfermedad de la mama, el consumo de alcohol no se asoció con mayores probabilidades de enfermedad benigna de la mama.

Es posible que las mujeres jóvenes que son especialmente propensas a desarrollar cáncer de mama puedan reducir el riesgo de enfermedad benigna de la mama evitando el alcohol, apuntaron los investigadores en un comunicado de prensa de la universidad. "La pregunta más común que escuchamos de las mujeres con antecedentes familiares de enfermedad de la mama es cómo pueden prevenir el cáncer de mama en sus hijas", señaló el Dr. Graham Coldtiz, autor principal del estudio y profesor de cirugía. "Esto apunta a una estrategia para reducir el riesgo, o evitar aumentarlo, limitando la ingesta de alcohol".

Pero la Dra. Anees Chagpar, directora del Centro del Seno del Hospital Oncológico Smilow en Yale-New Haven, cuestionó los hallazgos, anotando que el número de participantes diagnosticadas con enfermedad benigna de la mama es pequeño y que la falta de las biopsias requeridas dificulta saber si muchas otras mujeres del estudio también tenían la afección.

"La enfermedad benigna de la mama es un espectro de cambios, desde sencillos cambios quísticos y fibroquísticos, que no aumentan significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama, hasta hiperplasia ductal atípica y carcinoma lobular in situ, que aunque no son premalignos ni francamente cancerosos, conllevan un aumento significativo en el riesgo", apuntó Chagpar.

"Muchas mujeres experimentan cambio fibroquístico, y nos hemos dado cuenta de que es realmente muy ubicuo y parte del espectro de lo 'normal'", aseguró. "Las pacientes con esos quistes sencillos deben sentirse tranquilas, y aunque la vigilancia en términos de la exploración siempre es aconsejable, también deben saber que esto no aumenta el riesgo de cáncer".

Sin embargo, en el panorama general, "sabemos que el alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama", apuntó. Planteó que la pregunta es si lo hace al aumentar el riesgo de enfermedad benigna del seno.
"Sí creo que los individuos en riesgo deben ejercer moderación en la ingesta de alcohol, dado que se sabe que un exceso de alcohol aumenta el riesgo de cáncer de mama", comentó.

Un estudio que aparece en la edición del 2 de noviembre de la revista Journal of the American Medical Association halló que incluso tres bebidas alcohólicas al mes se asociaban con un ligero aumento en el riesgo de cáncer de mama.

En ese estudio, que observó datos de 106,000 mujeres, las que bebían un equivalente a entre tres y seis copas de vino tenían 15 por ciento más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las mujeres que nunca o raras veces bebían. Las mujeres que consumían mucho más alcohol, o sea unas dos copas de vino o su equivalente en cerveza o licor al día, tenían 51 por ciento más probabilidades de ser diagnosticadas con cáncer de mama en las tres décadas de seguimiento.

Fuentes
Anees Chagpar, M.D., M.P.H., director, The Breast Center at Smilow Cancer Hospital at Yale-New Haven, and associate professor, department of surgery, Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; Nov. 14, 2011, Washington University School of Medicine news release.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Fumar afectaría desempeño sexual en hombres

Fumar reduciría las energías en la cama. En un nuevo estudio, los hombres que pudieron dejar de fumar obtuvieron mejores resultados en test de salud sexual que los que volvieron a fumar. Esto demuestra que fumar estaría alterando la salud sexual de los hombres que se consideran buenos amantes, y no sólo de aquellos con impotencia.

"En los hombres más jóvenes, los riesgos del tabaquismo parecen más lejanos. Ellos piensan que no tienen que preocuparse hasta dentro de unos años", dijo el autor del estudio, Christopher Harte, del Sistema de Atención Médica de Asuntos de Veteranos de Boston.

Los resultados, dijo, "todavía no son definitivos". Pero, "independientemente de si son aplicables todos los hombres que fuman o no, (el objetivo es) informar a la población masculina para influir en su decisión de empezar a dejar de fumar".

Harte y la coautora Cindy Meston, de la University of Texas, en Austin, reunieron a 65 hombres sin impotencia percibida en un programa de ocho semanas para dejar de fumar con parches de nicotina.

Antes del tratamiento, a mitad del programa y unas semanas después de completarlo, llevaron a los participantes a un laboratorio y les mostraron una película subida de tono. Mientras, los hombres registraron el nivel de excitación y un dispositivo midió cuánto se modificaba el tamaño de su pene. Además, los participantes respondieron encuestas sobre la función sexual habitual, el deseo y la satisfacción sexual. Al final del estudio, 20 hombres no habían fumado por lo menos durante la última semana y 45 seguían fumando.

En los que habían dejado de fumar se registró un mayor aumento del tamaño del pene (medido según el diámetro) que en los fumadores. Además, aquellos hombres habían alcanzado antes su nivel máximo de excitación que los que seguían fumando.

Aun así, los que habían dejado de fumar no informaron una mejoría sexual en la vida real, según publican los autores en British Journal of Urology International. Es posible, agregan, que esa mejoría percibida en el laboratorio demore en llegar a la vida real.


"Existen pruebas bastante sólidas de la relación entre el tabaquismo, como factor de riesgo, y la disfunción eréctil", dijo la doctora Lydia Bazzano, del Centro de Ciencias de la Salud de la Tulane University, en Nueva Orleans.

Bazzano explicó que fumar puede retrasar la vasodilatación, que es necesaria para una erección. Pero "eso no se aplica a hombres con problemas graves de erección", dijo Harte.

"Lo importante aquí, es que aun los hombres sin diagnóstico clínico (de disfunción eréctil) se beneficiarían si dejan de fumar", concluyó.

Fuente
British Journal of Urology International

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fumar afecta más a las arterias de las mujeres


Fumar causa más daño arterial en las mujeres que en los hombres, halla un estudio reciente. Los investigadores usaron ultrasonido para evaluar las arterias carótidas (arterias del cuello que llevan sangre al cerebro) de 1,893 mujeres y 1,694 hombre de Finlandia, Suecia, los Países Bajos, Francia e Italia.

El estudio halló que una vida de tabaquismo se asociaba con un engrosamiento de las paredes arteriales (aterosclerosis) en ambos sexos, pero el impacto era más del doble en las mujeres que el observado en los hombres. Los hallazgos fueron presentados el lunes en la reunión de la Sociedad Europea de Cardiología, en París.

Los investigadores también hallaron que el efecto que el número de cigarrillos fumados por día tenía sobre el avance de la ateroesclerosis también era más de cinco veces mayor en las mujeres que en los hombres. Esas asociaciones entre fumar y la ateroesclerosis eran independientes de otros factores de riesgo, como el nivel de colesterol, la obesidad, la edad, la presión arterial y la clase social, señalaron los investigadores.

"Los motivos de un efecto más potente del humo de tabaco en las arterias de las mujeres aún se ignoran, pero se podrían obtener algunas pistas de la compleja interacción entre el humo, la inflamación y la aterosclerosis", señaló en un comunicado de prensa de la Sociedad Europea de Cardiología la autora líder del estudio Elena Tremoli, profesora de farmacología de la Universidad de Milano en Italia.

Debido a que este estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por colegas.

Fuente
European Society of Cardiology

martes, 5 de julio de 2011

Madres fumadoras transmiten nicotina al bebé por la leche

El hecho de apagar el cigarrillo, no fumar frente o cerca al bebé es igual de dañino, ya que el pequeño entra en contacto con las toxinas, sostiene experto.

Debido a la permanente relación entre la madre y su bebé, aquellas que tienen el hábito de fumar transmiten la nicotina a sus hijos a través de la leche y las vías respiratorias, advirtió el jefe del Servicio de Madre Adolescente del Hospital San Bartolomé, Víctor Parra Gutiérrez.

Indicó que esta transmisión puede ocasionar en los niños infecciones respiratorias, problemas pulmonares y bucofaringe. Agregó que otra forma de absorción de la nicotina es a través del epitelio (tejido formado por una o varias capas de células unidas) de las vías respiratorias.

El especialista explicó que las células epiteliales de la mucosa respiratoria tienen vellos cuya función es evitar la entrada de microorganismos y toxinas al sistema respiratorio. "La nicotina inmoviliza la vellosidad por lo que el fumador pasivo es presa fácil de las infecciones y las alergias", anotó.

“Si existe una persona adicta a la nicotina siempre hay otra que la acompaña, el cónyuge por ejemplo, haciendo que el ambiente de dicho hogar sea dañino para el bebé. La criatura tendrá en el futuro no solo infecciones y alergias respiratorias, sino que su sistema circulatorio y mental presentarán un deterioro por la falta de irrigación al cerebro”, detalló Parra Gutiérrez.

El médico alertó igualmente que el hecho de apagar el cigarrillo, no fumar frente o cerca al bebé es igual de dañino, ya que el pequeño entra en contacto con las toxinas, a través de los residuos que quedan impregnados en la ropa y cabello del fumador.

“Beber gran cantidad de agua así como el consumo de frutas frescas y ensaladas, ayudan a la eliminación de las toxinas. Pero esto debe se acompañado de conductas como no concurrir a lugares ni con amistades fumadoras, además una gran ventilación del hogar”, puntualizó.

Fuente
RPP Noticias

martes, 12 de abril de 2011

La adicción al café podría ser hereditaria

La genética podría ayudar a determinar cuánta cafeína le hace a uno falta, según una investigación reciente, con diferencias en dos genes específicos que llevan a la gente a consumir más, o menos, del estimulante más popular del mundo.

Una investigación reciente sugiere que las personas que portan la llamada variación de "alto consumo" de cualquiera de los dos genes parecen beber más café frente a los que llevan la variante de "bajo consumo". "Realmente es una historia increíble", señaló el Dr.Neil Caporaso, jefe de la rama de epidemiología genética del Instituto Nacional del Cáncer. "La gente realmente no lo sospecha, pero la genética tiene muchísimo que ver con muchos comportamientos, como fumar o consumir alcohol. Ahora resulta que también tiene que ver con la cantidad de cafeína que consumimos". Los dos genes en cuestión se llaman CYP1A2 y AHR. El primero ya se había relacionado con el proceso mediante el cual se metaboliza la cafeína, mientras que el AHR regula la actividad del CYP1A2. "Ahora, se ha sabido durante algunas décadas que este gen particular CYP1A2 es lo que metaboliza la cafeína", aseguró Caporaso. "Pero usando una nueva tecnología, lo que mostramos por primera vez es que este gen parece responsable por las diferencias hereditarias en cómo bebe café la gente".

Caporaso se une a sus colegas de la Facultad de salud pública de la Universidad de Harvard, del Hospital Brigham and Women's, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y otros para informar sobre sus hallazgos en la edición de abril de PLoS Genetics. El estudio, financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, anotó que más de ocho de cada diez estadounidenses adultos que consumen cafeína beben café. En el mundo, la cafeína es la sustancia psicoactiva más popular.

El 90 por ciento de la gente del planeta consume alguna forma de ella. El hallazgo sobre los fundamentos genéticos del consumo del café a partir de un mapeo altamente complejo de los rasgos hereditarios específicos junto con los patrones de ingesta de cafeína de más de 47,000 estadounidenses de ascendencia europea en cinco estudios distintos. Los metaanálisis de los estudios, que se realizaron entre 1984 y 2001, examinaron los cálculos de consumo promedio de cafeína, si están disponibles, para la ingesta de cada participante de café, té, Coca-Cola y otras bebidas carbonatadas, y/o chocolate. Al reunir los datos, Caporaso y sus asociados hallaron que los que portaban el genotipo de más alto consumo de los genes CYP1A2 o AHR consumieron 40 mg adicionales de cafeína, frente a los que portaban el genotipo de menor consumo. Esto, anotaron los autores, equivale básicamente a la cantidad de café que se puede hallar en una sola lata de gaseosa o en la tercera parte de una taza de café. "Aquí el punto es que la manera como bebemos café no es simplemente aleatoria", señaló Caporaso, quien, al igual que los demás coautores, declaró que no tenía ningún conflicto de intereses. "Se relaciona con la suerte genética que le tocó. Eso significa que ahora podemos dividir a la gente entre los que metabolizan rápidamente y los que lo hacen lentamente, la gente que con una tacita de café se siente con suficiente cafeína para todo el día y la gente que se toma dos tazas grandes seguidas de una Coca-Cola más tarde para lograr el mismo efecto".

"También resulta que estas observaciones en realidad van más allá de la cafeína", continuó, "porque uno de los genes que identificamos no está ahí simplemente para metabolizar la cafeína. Hace muchas cosas más, como metabolizar compuestos del cáncer y de una larga lista de medicamentos". "Entonces, ahora, tenemos algunos marcadores genéticos claros que podemos examinar para determinar cómo podrían afectar diversos procesos metabólicos", aseguró Caporaso. "Pero entretanto, la gente debe pensar que la cafeína es segura en general. Disfrútela. De hecho, lea acerca de esta investigación mientras bebe una taza de café", dijo socarronamente.

Por su parte, el Dr.John J. Mulvihill, miembro del Colegio Estadounidense de Genética y profesor de pediatría de la Universidad de Oklahoma en Oklahoma City, describió la investigación sobre la cafeína como "otro bloque en la construcción de la medicina personalizada". "Básicamente, se trata de la susceptibilidad única de cada individuo", dijo. "Todos somos un conjunto único de genes que interactúa en un ambiente único. Este asunto es fascinante porque la cafeína es un 'ambiente' voluntario al que la mayor parte de la humanidad se siente atraído". "Y aunque la noción general de tener más o menos tolerancia a la cafeína no es una observación nueva, la utilidad clínica de este trabajo con el tiempo podría tener que ver con el hecho de que los genes involucrados con el metabolismo de la cafeína también tienen que ver con metabolizar otras cosas", agregó Mulvihill. Eso podría significar que, algún día, los pacientes o sus médicos podrían comunicar que son inusualmente sensibles a la cafeína, dijo, "porque eso podría ser una pista de que hay medicamentos que se recetan que podrían tener efectos inusuales e indeseables sobre el paciente. Entonces, la cafeína podría tener buena fama. Pero también podría resultar una marca personalizable para temas de preocupación".

Fuentes
Neil Caporaso, M.D., branch chief, genetic epidemiology, National Cancer Institute, Bethesda, Md.; John J. Mulvihill, M.D., professor, pediatrics, University of Oklahoma, Oklahoma City, and member, American College of Genetics; April 2011 PLoS Genetics

martes, 15 de marzo de 2011

El Páncreas y el alcohol

Un nuevo estudio revela que el tabaquismo y los factores genéticos están desplazando al alcohol como la primera causa de daño pancreático.

La inflamación crónica del páncreas o pancreatitis afecta a entre 15 y 20 de cada 100.000 personas en Estados Unidos y suele causar dolor abdominal y problemas digestivos. No tiene cura y los tratamientos están orientados a manejar el dolor y prevenir la mala nutrición. En el nuevo estudio nacional, los autores hallaron que el alcohol causa cuatro de cada 10 casos y no entre seis y nueve como se había estimado.


Con los datos de pacientes con pancreatitis crónica de 20 hospitales, el equipo comprobó que tres de cada 10 casos eran por enfermedades genéticas, trastornos del sistema inmune, daños físicos y otros problemas. En otros tres de cada 10 casos, no se pudo identificar la causa. Este hallazgo no sorprendió al doctor Greg Cote, profesor de la Escuela de Medicina de la Indiana University y autor principal del estudio.


"Es común hacer muchos estudios diagnósticos y por imágenes sin poder terminar el día con un resultado sobre la causa de la enfermedad", dijo. Cote sospecha que el tabaquismo habría influido en esos casos de pancreatitis de causa misteriosa. De hecho, ese grupo tendería a tener tasas más altas de tabaquismo, precisa el equipo en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology.
Según estudios previos, fumar eleva el riesgo de desarrollar inflamación pancreática.


En un editorial sobre el estudio, el doctor Albert Lowenfels, profesor del Colegio Médico de New York, escribe: "Este es un hallazgo importante porque ahora sabemos que el tabaquismo, junto con el alcohol, es otro de los principales factores modificables del estilo de vida que causan esta enfermedad". Y Cote agregó: "El tabaquismo es claramente el único gran factor ambiental, aunque la genética también tendrá un papel importante".


El autor destacó que estudios recientes efectuados en Europa demostraron que la proporción de casos asociados con el alcohol está disminuyendo y que su estudio es el primero sobre las causas de la pancreatitis crónica en Estados Unidos. El próximo paso es identificar los genes detrás de los casos de causas desconocidas.


El estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la Fundación Nacional del Páncreas y varios donantes privados, incluyó a 539 pacientes con pancreatitis crónica. Un tercio de los participantes con pancreatitis inducida por el alcohol no reunía los criterios de grandes bebedores. "Esto demuestra que existen muchos interrogantes" sobre esta enfermedad, concluyó Cote.


Fuente
Clinical Gastroenterology and Hepatology

jueves, 27 de enero de 2011

Sepa cual bebida alcohólica ocasiona la peor resaca

Se denomina resaca al cuadro de síntomas que aparecen a las horas de haber bebido demasiado alcohol, y puede empeorar si se fuma excesivamente. La resaca aparece al levantarse de la cama, horas después de haber bebido demasiado, y se presenta con una sensación de mareo, sensación nauseosa, dolor de cabeza, sequedad de boca, zumbido de oídos, y malestar general.

El dolor de cabeza es atribuido principalmente a los productos de degradación del alcohol, cuando no es totalmente puro, y su mejor remedio es no haber tomado bebidas de mala calidad. Las molestias gástricas son debidas a erosiones en la mucosa del estómago producidas por el etanol, principal componente del alcohol. Estas molestias serán mayores si se han mezclado diferentes bebidas, aunque a efectos de la intoxicación, el alcohol de la cerveza y el del whisky es exactamente igual, con lo que no se incrementan sus efectos.

Sin embargo el coñac es la bebida alcohólica que produce la peor resaca, seguida del vino tinto, el ron y el whisky, debido al factor que mientras más oscuros son los tragos por la presencia de ciertas sustancias denominadas congéneres, mayores son los síntomas de la borrachera, informó Genciencia.

Los congéneres son los componentes biológicamente activos que “contribuyen a los efectos embriagantes de una bebida, y a la resaca subsiguiente. Se ha demostrado que la gente que bebe alcoholes basados en etanol puro, como el vodka, padecen menos síntomas de resaca que los que beben bebidas más oscuras, como whisky, coñac o vino tinto, todas las cuales tienen un contenido de congéneres mucho más elevado”, cita el portal.

Entre estos componentes destaca el metanol, que es el principal responsable de las resacas. El consumo de esta sustancia en exceso no solo ocasiona el estado de embriaguez, sino también puede producir ceguera, en el peor de los casos la muerte. Sin embargo, beber el etanol presente en las bebidas claras como la ginebra y el vodka pueden contrarrestar los efectos del metanol. Es decir, beber más alcohol alivia los síntomas de la resaca ocasionada por el whisky, por increíble que parezca.

Fuente

martes, 21 de diciembre de 2010

Comiendo mas frente a la computadora


Muchos almorzamos frente a la computadora, pero el hábito aumentaría nuestras ganas de comer postre.

En un ensayo de laboratorio con 44 hombres y mujeres, un equipo observó que los que almorzaban mientras jugaban con la computadora terminaban comiendo más galletas a los 30 minutos que los que habían almorzado sin distracciones. Los autores sostienen que los usuarios de computadora tenían un recuerdo más confuso de su almuerzo y sentían menos saciedad que el otro grupo.

Esto sugiere que las distracciones, como la televisión o la computadora, alteran nuestros recuerdos de la comida, lo que termina modificando el apetito. "Los recuerdos de las últimas comidas influyen en la cantidad de alimentos que ingerimos en la próxima comida", dijo Jeffrey M. Brunstrom, de la University of Bristol, en el Reino Unido.

"Cuando nuestra memoria no es buena, en la próxima comida comeremos más. Sabemos por estudios previos que la distracción aumenta la cantidad de lo que ingerimos en una comida. En este estudio, usamos esa idea para demostrar que los efectos de la distracción se prolongan más allá de una comida", agregó.

El estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, incluyó a 44 voluntarios divididos en dos grupos. Uno comió un almuerzo fijo mientras jugaba un solitario con la computadora; el otro grupo ingirió la misma comida, pero sin distracciones. A los 30 minutos del almuerzo, a ambos grupos se les realizó un "test de sabor" con galletas: podían probar la cantidad deseada. Además, se les pidió que recordaran los nueve alimentos del almuerzo y el orden en que se habían servido.

El equipo halló que el grupo que había almorzado frente a la computadora ingirió unas 250 calorías con las galletas, mientras que el otro grupo consumió la mitad. Además, al primer grupo le costó mucho más recordar el orden de los alimentos y sintieron menos saciedad con el almuerzo.

Todo esto sugiere, aunque no prueba, que los efectos sobre la memoria explicarían el mayor deseo de comer galletas en uno de los grupos, finalizó el equipo.

Fuente
American Journal of Clinical Nutrition

jueves, 18 de noviembre de 2010

El Tabaco produce sordera

La gente que está expuesta al humo de "segunda mano" -el que proviene de los cigarrillos que fuman los demás- tiene un mayor riesgo de sordera, afirman expertos. Ya se sabe que la gente que fuma puede dañar su oído. Pero la nueva investigación, publicada en Tobacco Control, en la que participaron más de 3.000 adultos en Estados Unidos, sugiere que el riesgo también podría aplicarse al fumador pasivo.

Los expertos creen que el humo del tabaco podría afectar el flujo sanguíneo en los pequeños vasos del oído. Esto puede privar al órgano de oxígeno y conducir a la acumulación de desechos tóxicos, causando daños. Estas lesiones son distintas a las causadas por la exposición al ruido o por la vejez.
En el estudio, los investigadores de las universidades de Miami y la Internacional de Florida sometieron a 3.307 individuos a pruebas de oído. Todos eran no fumadores, algunos habían dejado de fumar y otros nunca habían fumado en su vida.

Problemas de escucha
Las pruebas medían el registro del oído con frecuencias de sonido altas, bajas y medias. Para analizar la exposición pasiva al humo, se tomaron análisis de sangre de los voluntarios para medir un subproducto de la nicotina, llamado cotinina, que se forma cuando el organismo entra en contacto con el humo de tabaco.
Esto reveló que la gente expuesta al humo de segunda mano mostró muchas más probabilidades de tener un oído más malo que los demás. Algunos mostraron dificultades para seguir una conversación con la presencia de ruido de fondo.


Según los investigadores, el humo de segunda mano aumentó en cerca de 35% el riesgo de sordera en todas las frecuencias de sonido. El doctor David Fabry, quien dirigió la investigación, afirma que "realmente no sabemos con exactitud a cuánto humo debe exponerse la persona para comenzar a perder el oído. Pero sí sabemos que el umbral de los daños es muy bajo".

"Realmente, el nivel más seguro es no exponerse al humo en absoluto"
Por su parte el doctor Ralph Holme, jefe de investigación biomédica del Real Instituto Nacional para Sordos afirma que "ya sabemos que el tabaquismo activo y regular es un factor de riesgo significativo que conduce a la pérdida del oído y este nuevo estudio es importante porque destaca el incremento en el riesgo en el fumador pasivo".

"La sordera a menudo puede ser muy frustrante y puede conducir a aislamiento social, si no se le trata". "Antes de que encienda su próximo cigarrillo considere qué impacto tendrá, no sólo en su propio oído a largo plazo sino también en el de sus amigos y parientes", agrega el experto.


Fuente
BBC online

martes, 19 de octubre de 2010

El Chocolate es perjudicial?

Aunque todavía no haya ganado el status de un alimento saludable, la reputación del chocolate está en aumento, pues un número creciente de estudios sugiere que puede ser una opción saludable para el corazón.

Además de su poder antioxidante y su influencia positiva sobre el estado de ánimo, también mantiene un buen funcionamiento de los vasos sanguíneos y reducción de la presión arterial. Varios datos históricos sugieren que el cacao se viene utilizando con una finalidad curativa desde hace más de dos mil años. Se han registrado más de 100 usos medicinales del cacao y el chocolate, entre los que se encuentran tratamientos para el cansancio, la delgadez extrema, la fiebre, la angina y los problemas cardíacos, la anemia, la falta de aliento y los problemas renales e intestinales.


En la actualidad, algunos pueblos indígenas de América Central y del Sur siguen utilizando distintas partes del árbol del cacao para preparar sus medicinas tradicionales. Gran parte de sus propiedades terapéuticas pueden atribuirse a unos compuestos, denominados flavonoides, presentes en grandes cantidades en los granos de cacao.


Los flavonoides son unos compuestos naturales que se encuentran en abundancia en las plantas y en los alimentos y bebidas de origen vegetal (leguminosas, frutas como la manzana y la uva, cacao, etc.). Aparentemente, tienen un papel funcional, ya que ayudan a la planta a reparar daños y la protegen de plagas y enfermedades.


Según un ultimo estudio publicado por el Journal of the American College of Cardiology indica que el consumo de flavonoides del cacao podría duplicar la cantidad de las células angiogénicas circulatorias del organismo, asociadas con la reparación y el mantenimiento de los vasos sanguíneos.


El estudio demuestra que estas ventajas del chocolate se deben a la unión de los efectos beneficiosos de los flavonoides, presentes de forma natural en el chocolate negro, que son responsables de una bajada moderada de la tensión arterial sistólica, junto con la acción de los esteroles vegetales añadidos, que producen una bajada de las cifras de colesterol total en torno al 2% y del LDL en torno al 5%. Cifras muy interesantes, si tenemos en cuenta que hablamos solo de dos barritas diarias.


Importantes consejos


La mayoría de chocolate comercial tiene ingredientes que añaden grasas, azúcar y calorías. Y el exceso puede contribuir al aumento de peso, un factor de riesgo para la presión arterial alta, enfermedades cardíacas y diabetes.


Elija el chocolate negro con un contenido de cacao de 65% o superior. El chocolate debe ser consumido con moderación, ya que cantidades relativamente pequeñas como de seis a ocho gramos diarios de chocolate negro son suficientes para aprovechar sus beneficios nutricionales.


Limítese a no más de 3 onzas (85 gramos) al día.. Debido a que este importe podrá alcanzar hasta 450 calorías, es posible que desee reducir las calorías en otras áreas o reforzar el ejercicio para compensar. Se debe evitar el consumo de chocolate a los cuales se le agregan azúcares refinados y grasas por la gran cantidad de calorías que contienen. Si se toma, debe ser con moderación y se debe estar completamente seguro que es un chocolate negro y puro, sin azúcares refinados ni grasas añadidas.


Porqué el chocolate comercial no es sano
El chocolate comercial, que se compra en el supermercado, por lo general, está mezclado con leche, azúcar o frutos secos. También pueden disponer de agregados de leche entera, jarabe de maíz, dulcificantes artificiales, soja, glutamato monosódico (MSG), y preservativos y estabilizadores. Incluso existen «sucedáneos de chocolate» que tienen una calidad muy inferior y muy pocas propiedades reales del chocolate. Por ello, es importante leer bien las etiquetas al hacer la compra para saber con exactitud qué se está comiendo.


Cualquier chocolate que contiene el aceite vegetal incluye el aceite de palma. Los aceites a menudo vegetales se utilizan para sustituir la manteca de cacao al reconstruir el chocolate. El chocolate más sano es chocolate sano oscuro.


Referencias:
- Ariefdjohan MW, Savaiano DA. (2005) Chocolate and cardiovascular health: is it too good to be true? Nutrition Reviews, Dec; 63(12Pt 1):427-30.
- Ding E.L., Hutfless S.M., Ding X., Girotra S. (2006) Chocolate and Prevention of Cardiovascular Disease: A Systematic Review. Nutrition Metabolism (Lond) 3;3:2.
- Estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology



Fuente
Alimentación sana

lunes, 20 de septiembre de 2010

Colesterol alto y Tabaquismo materno

La idea de que los bebés pequeños al nacer corren riesgo de ser adultos con colesterol alto es aplicable sólo para los hijos de mujeres que fumaron durante el embarazo. Cada vez existen más pruebas de la relación entre nacer pequeño para la edad gestacional (SGA, por sus siglas en inglés) y el colesterol alto en la edad adulta, indicó Xiaozhong Wen, de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.

Pero con su equipo se preguntó si ese riesgo aumenta en ciertos grupos de personas nacidas SGA o en el percentil 10 más bajo para la edad gestacional. ¿Podría el tamaño al nacer superar la influencia de los factores ambientales coexistentes que disparan esta condición, que genera enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular (ACV)? Por ejemplo, el tabaquismo materno durante el embarazo es un determinante importante de SGA en los países desarrollados.


El equipo estudió los registros de nacimiento y los niveles de colesterol de 1.370 adultos de 39 años, en promedio. El 25 por ciento (345) dijo que tenía colesterol alto (el 34 por ciento en adultos nacidos SGA y el 24 por ciento de los nacidos con la talla normal). Pero sólo en los adultos nacidos SGA y cuyas madres habían fumado durante el embarazo era alto el riesgo de tener colesterol elevado.


Tras eliminar otros factores que podían causar confusión, los participantes que habían estado expuestos a una cantidad excesiva de humo de tabaco en el útero materno (por lo menos 20 cigarrillos diarios) tenían 2,5 veces más riesgo de tener colesterol alto.


El tabaquismo materno moderado (entre 1 y 19 cigarrillos diarios) aumentó 1,7 veces ese riesgo.
En cambio, aquellos que habían nacido SGA de madre no fumadora no tenían más riesgo de desarrollar colesterol alto que el grupo que había nacido con talla normal, precisó el equipo en la revista Epidemiology.


Y los hijos nacidos con talla normal de fumadoras tampoco eran más propensos a desarrollar colesterol alto que los niños de madres no fumadoras. "Parecería que la coexistencia del tabaquismo materno durante la gestación y nacer SGA es lo que pone en riesgo a los hijos", resumió Wen.


Si bien se necesitan más estudios para confirmar esta relación, el equipo ya está planificando cómo extender su investigación a otras enfermedades de los adultos, como la hipertensión, las enfermedades cardíacas, el ACV y la diabetes.


"Además del tabaquismo materno, existirían otros factores asociados, como la genética, la nutrición y el estrés, que deberíamos considerar", dijo Wen. Por ahora, indicó, los resultados son otro motivo para que las embarazadas dejen de fumar.


Fuente
Epidemiology online

jueves, 5 de agosto de 2010

Internet y depresión en jóvenes

Un estudio australiano sugiere que los adolescentes que pasan demasiado tiempo en internet están en riesgo de depresión. Investigadores aseguran que, desde los años noventa, el uso incontrolado y excesivo de internet se ha identificado como problema con señales similares a las de otras adicciones. El uso patológico de internet se ha relacionado con problemas con las relaciones, problemas de salud, comportamiento agresivo y otros síntomas psiquiátricos, agregaron.

"Los padres deben mantenerse alertas acerca del comportamiento de sus hijos en línea", aseguró Lawrence T. Lam, investigador líder de la Escuela de Medicina de Sídney y de la Universidad de Notre Dame de Australia. "Si existe algún tipo de preocupación sobre conductas problemáticas de uso de internet, se debe buscar ayuda profesional de inmediato".


Este tipo de conducta podría ser una manifestación de algunos problemas subyacentes más insidiosos, aseguró Lam. "Teniendo en cuenta los resultados del estudio, incluso los jóvenes mentalmente sanos podrían sucumbir a la presión luego de exposición prolongada al uso problemático de la internet. Las consecuencias del uso problemático de internet para la salud mental de los que ya habían tenido antecedentes de problemas psicológicos y psiquiátricos serían más perjudiciales", dijo.


El informe aparece en la edición en línea del 2 de agosto de Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, antes de la publicación de la edición impresa de octubre. Para el estudio, Lam y su colega Zi-Wen Peng del Ministerio de Educación y de la Universidad SunYat-Sen de Cantón, China, recolectaron datos sobre el uso patológico de internet entre 1,041 adolescentes chinos entre los 13 y los 18.


Lam y Peng examinaron a los adolescentes en busca de depresión y ansiedad y les preguntaron acerca del uso patológico de internet y las conductas adictivas comunes. Al comienzo del estudio, los investigadores determinaron que 6.2 por ciento de los adolescentes tenían un problema moderadamente patológico con internet y 0.2 por ciento estaba en riesgo grave. Nueve meses después, se les volvió a evaluar en busca de depresión y ansiedad. Los investigadores hallaron que 0.2 por ciento tenía síntomas de ansiedad y 8.4 por ciento había resultado deprimido.


El riesgo de resultar deprimido fue 2.5 veces mayor entre los adolescentes adictos a la internet, frente a los que no lo eran, según hallaron Lam y Peng. Sin embargo, no hubo relación entre el uso patológico de internet y la ansiedad, anotaron.


"Este estudio tiene implicaciones directas sobre la prevención de la enfermedad mental entre los jóvenes", aseguró Lam. "Los resultados del estudio indicaron que los jóvenes que usan la internet de manera patológica están en el mayor riesgo de problemas mentales y desarrollarían depresión si continúan esa conducta".


La intervención y la prevención precoz dirigidas a los grupos en riesgo cuyos factores de riesgo están identificados es efectivo para reducir la carga de la depresión entre los jóvenes, agregó Lam. "Evaluar individuos de alto riesgo en el ambiente escolar debería considerarse una estrategia precoz efectiva de prevención", dijo. "Por eso, un programa de evaluación del uso patológico de la internet también debería ser considerado en todas las escuelas secundarias para identificar a los pacientes en riesgo para ofrecerles asesoría y tratamiento precoces".


Michael Gilbert, miembro principal del Centro para el Futuro Digital de la Facultad de comunicación Annenberg de la Universidad de California, aseguró que "no resulta para nada revolucionario pensar que los niños resultan atrapados por la internet, lo que puede conducir a ciertos tipos de conductas psicológicas".


Para Gilbert, la cuestión sigue siendo si los adolescentes que resultaron deprimidos estaban en riesgo de depresión antes de resultar adictos a la internet. Además, también si estaban en riesgo de otras conductas adictivas. Un factor de la relación entre el uso excesivo de la internet y los problemas psicológicos como la depresión podría ser que la internet en realidad aísla y aliena, aseguró Gilbert.


"Los padres nos están indicando que muchos de los círculos de amistades de los niños se están contrayendo porque pasan demasiado tiempo en internet", dijo. "Esto coincide generalmente con la idea de que la conducta en internet se está haciendo cada vez más alteradora de la familia". Pasar demasiado tiempo en internet es lo que se llama "adicción de proceso", como las apuestas o la pornografía, aseguró Gilbert.


"Vamos a ver más de estos problemas y son especialmente agudos en la adolescencia, cuando los niños se enfrentan a definir sus circunstancias sociales", advirtió. La clave para los padres es monitorizar el tiempo y el contenido de los medios a los que tienen acceso los niños, aseguró GIlbert. "Los tecnología cambia, los medios cambian, pero el problema sigue siendo que los padres logren controlar y monitorizar la conducta de sus hijos", dijo.



Fuentes
Lawrence T. Lam, Ph.D., School of Medicine, Sydney, University of Notre Dame, Fremantle, Australia; Michael Gilbert, senior fellow, Center for the Digital Future, University of Southern California's Annenberg School for Communication, Los Angeles; Aug. 2, 2010, Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, online

martes, 3 de agosto de 2010

Cáncer de próstata y café


Los hombres que toman un café por la mañana pueden seguir haciéndolo sin preocupaciones. Una revisión de 12 estudios publicados reveló que los amantes de la infusión no son más propensos que el resto a desarrollar cáncer de próstata.

Los resultados, publicados en BJU International, se suman al contradictorio cuerpo de evidencias acerca de la relación entre el café y el aumento o la reducción del riesgo de cáncer. Hace un mes, un estudio demostró que los bebedores de café tenían menos riesgo de desarrollar cánceres de cuello y cabeza que los que no lo consumían.

Estudios previos sobre el cáncer de próstata obtuvieron resultados contradictorios: algunos hallaron que el alto consumo de café elevaba el riesgo de desarrollar la enfermedad, mientras que otros no pudieron identificar esa relación. Ahora, el equipo de Chang-Hae Park, del Centro Nacional de Oncología de Goyang, en Corea del Sur, revisó los resultados de 12 estudios previos y no pudo hallar una relación sólida entre los hábitos de consumo de café en los hombres y el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.

El diseño de los estudios revisados podría explicar las diferencias entre los resultados. Ocho estudios eran caso-control, es decir, comparan a personas con la enfermedad con personas saludables de la misma edad y sexo. Pero tienen ciertas limitaciones, como el hecho de que los participantes deben recordar sus hábitos de vida pasados.

Como el consumo de café es considerado un hábito poco saludable, por ejemplo, los pacientes con cáncer prostático podrían recordar un mayor consumo que el real. En cambio, los participantes sanos tendrían una mejor opinión sobre sus estilos de vida.

Cuando el equipo de Park se concentró sólo en ese tipo de estudios, observó una relación entre el alto consumo de café y el aumento del riesgo de desarrollar el cáncer. Pero eso no ocurrió en los otros cuatro estudios, que fueron de cohorte. En este tipo de investigaciones, hombres sin cáncer de próstata responden sobre sus hábitos con el café y son seguidos en el tiempo para identificar cuáles desarrollan la enfermedad.

Estos estudios aportan evidencias más sólidas de la relación, o su ausencia, entre una "exposición" (en este caso, el consumo de café) y el riesgo de enfermedad que los estudios caso-control. Dado que los estudios de cohorte revisados no mostraron una relación entre el consumo de café y el riesgo del cáncer, el equipo concluyó que "no hay evidencias que respalden un efecto dañino del consumo de café en el riesgo de desarrollar cáncer de próstata". Aun así, el equipo señaló que es posible, según estudios de laboratorio, que el café pueda tener efectos positivos y negativos en el riesgo de desarrollar ciertos cánceres.

Por ejemplo, estudios en animales sugieren que la cafeína puede suprimir o estimular los tumores, según la especie y la etapa de crecimiento tumoral en que se administra la cafeína. El café también contiene más de 1.000 sustancias químicas, algunas de las cuales son antioxidantes que protegerían a las células del daño que lleva al cáncer. Pero aún se desconoce cómo esas sustancias interactúan en el cuerpo y si el café realmente influye en el riesgo de desarrollar varios cánceres.

Fuente
BJU International

jueves, 22 de julio de 2010

Abuso de los analgésicos

Las visitas a las salas de emergencia asociadas con el abuso de analgésicos de venta bajo receta subieron un 111 por ciento en un período de cinco años, un alarmante incremento que amenaza al sistema de salud público estadounidense, dijeron investigadores del Gobierno el jueves.

Las consultas por el uso no médico de fármacos para el dolor, como oxicodona, subieron a 305.885 en el 2008, desde 144.644 en el 2004, de acuerdo a un estudio de la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA por su sigla en inglés) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

"Tenemos que tomar medidas de inmediato", dijo el director de los CDC, Thomas Frieden, en un comunicado, resaltando que los casos de uso incorrecto de analgésicos con receta médica ahora son más comunes que los relacionados al uso de drogas ilegales.

"Estos medicamentos de venta bajo receta ayudan a muchas personas, pero tenemos que asegurarnos de que se tomen de forma adecuada y segura", agregó. Pamela Hyde, administradora de SAMHSA, dijo que el aumento de visitas al departamento de emergencia está presionando al sistema de salud.

"Esta amenaza a la salud pública requiere un esfuerzo total para generar conciencia en el público acerca del uso, almacenamiento y eliminación correcta de estos poderosos fármacos", dijo Hyde en un comunicado.

El abuso de otros fármacos como morfina, fentanilo e hidromorfona, provocaron menos visitas a las unidades de emergencia, pero los casos relacionados con estos medicamentos aumentaron fuertemente, de acuerdo al estudio publicado en el reporte semanal de los CDC sobre muertes y enfermedades.

Fuente
Reuters Health

martes, 8 de junio de 2010

El Romance aleja las adicciones

Los adultos jóvenes que están en una relación romántica en los dos años tras la secundaria son menos propensos a participar en consumo excesivo de alcohol o a fumar marihuana, revela una investigación reciente. El hallazgo agrega a investigaciones anteriores que habían demostrado que el matrimonio tiene un efecto protector similar con relación al abuso de drogas y alcohol.

"No estoy diciendo que debamos abrir servicios de citas", apuntó en un comunicado de prensa el autor del estudio Charles Fleming, científico investigador de la Universidad de Washington. "Pero es algo que los padres deben saber, así como otras personas que trabajan con adultos jóvenes de esta época".


Fleming y su equipo informan sobre sus hallazgos en la edición de junio de la revista Journal of Health and Social Behavior. La observación proviene de una encuesta lanzada inicialmente a principios de los 90, que dio seguimiento a más de 900 adolescentes de ambos sexos en primer o segundo curso hasta dos años tras su graduación de secundaria.


Los autores del estudio encontraron que aunque los solteros de 19 a 20 años en realidad habían fumado y bebido menos que sus pares en la secundaria, cuando llegaban al inicio de la adultez joven los roles de consumo se habían invertido.


"Alcanzan y tal vez superan a sus pares", advirtió Fleming, en referencia al hallazgo de que a esa edad, los individuos solteros en realidad tenían 40 por ciento más probabilidades de fumar marihuana que los que seguían viviendo solos pero estaban en una relación.


Fleming y colegas teorizaron que el respaldo de la pareja podría explicar el hallazgo, además de la probabilidad de que los que están en relaciones sean más felices y pasen menos tiempo socializando entre abusadores de sustancias en bares o fiestas.


Sin embargo, las relaciones no siempre aportaban una función de protección. El estudio además reveló que los que estaban en una relación con un bebedor empedernido o usuario de marihuana eran de hecho más propensos, no menos, a también fumar o beber.


Fuente
Health Behavior News Service

sábado, 10 de abril de 2010

La nicotina para el tratamiento de esquizofrénicos

Científicos mexicanos y estadounidenses descubrieron que la nicotina puede ayudar a pacientes con esquizofrenia a recuperar actividades cognitivas como la atención, concentración, aprendizaje y memoria, indicó hoy la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

"La sustancia alcaloide, presente en el tabaco, mejora en modelos experimentales, atención, concentración, aprendizaje y memoria", reveló en un comunicado Hugo Sánchez Castillo, de la Facultad de Psicología de la UNAM, la mayor universidad de México y una de las más prestigiosas de América Latina.


La investigación realizada por Sánchez, doctor en neurociencias de la conducta, en conjunto con científicos de la Universidad de Columbia (EE.UU.), busca desarrollar un fármaco con nicotina.
El profesor mexicano y sus colegas de Nueva York identificaron que, además de adicción, en las personas con esquizofrenia la nicotina facilita algunas actividades cognitivas disminuidas a consecuencia de esa enfermedad.


Por esta razón los fumadores con esquizofrenia consumen el doble de tabaco que otros adictos, precisa la nota. "Si un fumador consume hasta dos cajetillas de cigarrillos en un día, un esquizofrénico con frecuencia se fuma cuatro", afirmó Sánchez.


El académico explicó que los esquizofrénicos padecen fallas en la producción de dopamina, una hormona y neurotransmisor con importantes funciones en el cerebro, entre ellas comportamiento y cognición, actividad motora, motivación y recompensa, regulación de la producción de leche, del sueño, humor, atención y aprendizaje.


En la investigación, el equipo de científicos trabaja con dos modelos análogos a la enfermedad desarrollados en ratones (en México) y ratas modificadas genéticamente (en EE.UU.) "que presentan las características que tiene el sistema dopaminérgico alterado en los esquizofrénicos", detalló el investigador mexicano.


El proyecto, que está en su etapa inicial, "nos permite ir un paso adelante con la enfermedad, pero solamente con humanos podremos analizar los reportes verbales de los pacientes cuando tienen una alucinación o un delirio", detalló. A futuro, Sánchez y los demás científicos planean desarrollar un medicamento específico que utilice la nicotina para mejorar los daños cognitivos de los pacientes. "No sería un parche de nicotina como tal, pero se tiene esperanza de desarrollar fármacos que tengan mayor afinidad a algunos de los receptores del sistema dopaminérgico, más específicos a ciertas regiones del cerebro", sostuvo.


Uno de los retos de la investigación es "abatir los daños que causa la nicotina", dijo. "Es un problema ético permitir a los esquizofrénicos mantenerse con altas tasas de fumador, porque podrían tener alguna mejora de algunos aspectos cognitivos, pero empeorarían sus funciones respiratorias y enfrentarían enfermedades como el cáncer de pulmón", señaló.


Lo que se busca, recalcó, es una nueva generación de fármacos que permitan, en conjunto con los medicamentos antipsicóticos actuales, ayudar a mejorar la parte cognitiva del paciente, un área fundamental que casi no es atendida por la medicina tradicional. La esquizofrenia es una enfermedad mental grave caracterizada por alucinaciones, delirios y déficit cognitivo, la cual resulta difícil de diagnosticar y afecta al uno por ciento de la población mundial.


Fuente
EFE

lunes, 29 de marzo de 2010

No comer viendo televisión

El momento de desayunar, comer, merendar y cenar puede resultar difícil, provocar estrés e, incluso, motivar peleas familiares. A menudo, estas situaciones son inevitables porque, como en toda adquisición de buenos hábitos, a comer se enseña y se aprende, una tarea que no es fácil. Comer bien, sano, es consecuencia de una buena educación y de cumplir con una serie de normas. Desterrar la tele es una. Y a tenor de las últimas investigaciones, una de las más básicas.

El alimentarse de manera inconsciente, mientras se presta poca atención y poco gusto por la actividad en sí, lleva a los adultos, niños y adolescentes a comer más y peor. En conclusión: es más sano y más sabroso no compatibilizar la comida con la televisión. Alimentarse es algo serio a lo que conviene prestar toda la atención.

De la publicidad que pueden ver los niños y adolescentes mientras comen y miran la tele, casi la mitad de los anuncios relacionados con alimentos no se pueden incluir en una dieta saludable. Es más, "predominan los anuncios de productos con demasiados azúcares y grasas, mientras que brillan por su ausencia los de verduras y frutas". En consecuencia, a los jóvenes televidentes les llega una información incoherente con los mensajes que el adulto, quien le procura la comida, le quiere transmitir. No considera atractiva la comida que tiene en el plato.

Muy importante

De la publicidad que pueden ver los niños y adolescentes mientras comen y miran la tele, según se desprende del citado estudio, casi la mitad de los anuncios relacionados con alimentos no se pueden incluir en una dieta saludable. Es más, "predominan los anuncios de productos con demasiados azúcares y grasas, mientras que brillan por su ausencia los de verduras y frutas". En consecuencia, a los jóvenes televidentes les llega una información incoherente con los mensajes que el adulto, quien le procura la comida, le quiere transmitir. No considera atractiva la comida que tiene en el plato.

Estas actuaciones son naturales. Pero hay que estar alerta y ser conscientes de que comer y ver la tele a la vez es un mal hábito, una mala costumbre. Lo es, entre otras razones ya citadas, porque comer no es una actividad lúdica para momentos de ocio. Si se contempla así, se establece como hábito pasivo: "me dejo alimentar sin prestar atención a qué hago porque mi interés está ajeno a ese acto", "no interactúo en un proceso importante como es mi nutrición".
En definitiva, aunque en principio ayudarse de la tele para introducir alimentos en la boca o en la dieta pueda parecer más fácil, a la postre es un truco que esclaviza y los malos hábitos son muy difíciles de erradicar.

Fuente
Consumer.es
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