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viernes, 2 de octubre de 2015

Tomar cerveza mejora el corazón de las mujeres

Un buen motivo tienen las chicas para tomar algunos tragos de cerveza durante la semana. Una investigación hecha por la University of Gothenburg de Suecia dio a conocer que las mujeres que ingieran esta bebida en una cantidad determinada, reducen el riesgo de padecer un infarto.

Para dicho estudio se analizaron a 1500 mujeres, entre las que se encontraban abstemias y alcohólicas. Se demostró que las que tomaban dos tragos de cerveza por semana reducían en un 30% el riesgo de infarto en comparación a las que bebían en menores o mayores cantidades. 


"Nuestros resultados han sido comprobados en contra de otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, lo que corrobora los hallazgos", agregó el investigador Dominique Hange. 

 Fuente: Viu

martes, 28 de abril de 2015

Discutir frecuentemente aumenta el riesgo de muerte

 
Una investigación de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) ha determinado que los factores de estrés generados a partir de discusiones de pareja, familiares o amicales influyen en el aumento de riesgo de muerte de una persona. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los datos de 9 875 hombres y mujeres de entre 36 y 52 años que formaban parte del Estudio Longitudinal danés sobre trabajo, salud y desempleo, durante un periodo que iba desde 2000 hasta 2011. Todos los participantes respondieron preguntas sobre sus relaciones sociales en la vida diaria, en especial preguntas sobre las causas de sus preocupaciones y conflictos y con qué frecuencia se presentaban.
 
Los investigadores analizaron, además, factores como el género, estado civil, síntomas depresivos, apoyo emocional y clase social del grupo de muestra. Durante el periodo de análisis, 226 hombres y 196 mujeres fallecieron, en la mitad de los casos por cáncer, mientras que el resto de muertes fueron producto de enfermedades cardiovasculares, ictus, accidentes o suicidio. Luego de analizar toda la información recopilada, los investigadores descrubrieron que las preocupaciones frecuentes relacionadas con temas de pareja y familia aumentaban el riesgo de muerte entre un 50 y 100%.
 
Mientras que las discusiones o conclictos frecuentes con parejas, familiares, amigos y/o conocidos podían hasta triplicar las posibilidades de muerte por cualquier causa, en comparación con los participantes que no discutían. “La habilidad en la gestión del estrés en torno a las relaciones sociales, así como el manejo de conflictos en las parejas y familias pueden ser importantes para ayudar a frenar las muertes prematuras asociadas al estrés”, afirma Rikke Lund, autor del estudio publicado en el 'Journal of Epidemiology & Community Health'.

lunes, 20 de abril de 2015

Relación entre estatura baja y problemas cardiacos

Las personas de menor estatura tienen mayor probabilidad de tener enfermedades cardiacas, un riesgo que parece estar ligado a los genes que también determinan la estatura, según reportó un equipo de investigación dirigido por británicos. 

 Los científicos indicaron que el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades cardiacas aumenta un 13.5 por ciento por cada 2.5 pulgadas (6 cm) de diferencia en estatura. Eso significa que alguien con 5 pies (1.50 metros) de estatura tiene en promedio 32 por ciento más probabilidad de presentar enfermedades cardiacas que una persona que mide 5 pies con 6 pulgadas (1.70 metros), según los investigadores. 

 Un análisis a profundidad de la genética de más de 18,000 personas reveló una serie de genes ligados al crecimiento y desarrollo en humanos que probablemente influyen en el riesgo elevado para desarrollar enfermedades cardiacas. Descubrimos que la gente que porta las variantes genéticas que disminuyen la estatura son más propensas a desarrollar cardiopatía coronaria, dijo el doctor Nilesh Samani, profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester en Inglaterra. Sin embargo, aunque este estudio logró mostrar un vínculo entre genética, estatura y riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas, no demuestra una relación de causa y efecto entre los factores. 

 El estudio se publicó en línea el 8 de abril en The New England Journal of Medicine. Las enfermedades cardiacas ocurren cuando las arterias que llevan sangre a los músculos cardiacos se estrechan a causa de las placas grasas que se acumulan en las paredes arteriales. De formarse un coágulo sanguíneo dentro de una sección de arteria que es más estrecha debido a la placa, este puede bloquear el suministro de sangre al músculo y cardiaco y causar un infarto. Pero los científicos observaron que sólo un tercio del riesgo elevado que observaron en la genética está ligado a los genes relacionados a los niveles de colesterol malo (LDL) y triglicéridos en el cuerpo. Esto significa que la mayor parte del riesgo de enfermedades cardiacas asociado a una baja estatura está ligado a otros factores genéticos de los que hasta la fecha no se sabe mucho, dijo el doctor Ronald Krauss, director de investigación de arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California. 

 La información genética es suficientemente sólida para indicar que hay más factores involucrados, dijo Krauss, pero sólo podemos conjeturar cuáles son éstos. Krauss y Samani añadieron que algunos genes que los investigadores identificaron podrían influir en el riesgo de padecer las enfermedades cardiacas al afectar el crecimiento de las células en las paredes arteriales y el corazón. Estas variantes pueden afectar las paredes arteriales de tal manera que las vuelven más propensas a desarrollar arterioesclerosis (término médico para denominar el endurecimiento y estrechamiento de las arterias) dijo Samani. 

 Otros genes parecen estar ligados a la inflamación, que es otro factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiacas, dijo Krauss. Por más de 60 años se ha sabido que la gente de menor estatura tiene un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, pero éste es el primer estudio en mostrar que la genética podría ser el factor primario, dijo Samani. Hasta ahora, los médicos no han podido descartar otras explicaciones, dijo. Por ejemplo, hay una teoría que dice que las personas crecen menos debido a la malnutrición, cosa que también los predispone a desarrollar enfermedades cardiacas. Para entender mejor los problemas del corazón asociados a una baja estatura, los investigadores conjuntaron datos de dos colaboraciones internacionales recientes sobre el genoma humano; un estudio exploraba la genética de la estatura y el otro la de las enfermedades cardiacas, comentó el doctor Christopher ODonnell, coautor del estudio y director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos (U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute). 

 El equipo primero investigó la asociación entre un cambio en la estatura y el riesgo de enfermedades coronarias al examinar 180 variantes asociadas a la estatura en 200,000 personas, y llegaron a la conclusión de que hay un aumento del 13.5 por ciento en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas por cada 2.5 pulgadas (6 centímetros) que disminuye la estatura de una persona. Después ahondaron en datos genéticos individuales específicos de una muestra más pequeña, un poco más de 18,000 personas. 

Los investigadores identificaron una serie de vías por las que los genes relacionados con la estatura también podrían influir en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. Curiosamente, el efecto de la estatura en el riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas puede estar ligado al sexo: Encontramos una relación directa en hombres pero no en mujeres, dijo Samani, y añadió que es posible que las estadísticas hayan sido afectadas por el hecho de que hubo una cantidad considerablemente menor de mujeres en el estudio. Samani, Krauss y ODonnell dijeron que estos resultados son preliminares y que no indican que las personas de menor estatura tengan que hacer algo distinto a lo que se recomienda en general para disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, como seguir una dieta balanceada y hacer ejercicio regularmente. 

 Tenemos muchísima evidencia que dice que todos deberían estar atentos a sus factores modificables y hablar con su doctor, dijo ODonnell. No queda claro qué se puede hacer con respecto a la estatura, pero queda muy claro que hay muchos comportamientos que se pueden modificar para mejorar la salud. 

 FUENTE: Nilesh Samani, M.D., profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester, Reino Unido; Ronald Krauss, M.D., director de investigación, arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California; Christopher ODonnell, M.D., M.P.H., director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos

jueves, 23 de octubre de 2014

El estrés afecta a pacientes con enfermedades cardiacas de distinta forma

 
El estrés desencadena unas reacciones físicas y mentales distintas en las mujeres y en los hombres con enfermedades del corazón, indica una investigación reciente. En el estudio participaron 254 hombres y 56 mujeres con una enfermedad cardiaca estable que realizaron tres tareas mentalmente estresantes: una prueba de matemáticas, una prueba de espejo de trazado y una prueba de recuerdos de ira.
 
El estrés tuvo un mayor impacto sobre la presión arterial y la tasa cardiaca en los hombres, mientras que las mujeres fueron más propensas a experimentar una reducción en el flujo sanguíneo al corazón y una mayor aglomeración de las células sanguíneas asociadas con la formación de coágulos. Las mujeres también mostraron un aumento más grande en las emociones negativas y un declive más grande en las emociones positivas mientras realizaban las tareas estresantes, según el estudio, que aparece en la edición del 13 de octubre de la revista Journal of the American College of Cardiology.
 
"La relación entre el estrés mental y la enfermedad cardiovascular es bien conocida", señaló en un comunicado de prensa de la revista la autora del estudio, la Dra. Zainab Samad, profesora asistente de medicina del Centro Médico de la Universidad de Duke. "Este estudio reveló que el estrés mental afecta a la salud cardiovascular de hombres y mujeres de forma distinta. Debemos reconocer esta diferencia cuando evaluemos y tratemos a los pacientes de enfermedad cardiovascular", planteó Samad.
 
"En este momento, se necesitan más estudios para evaluar la asociación entre las diferencias sexuales en las respuestas cardiacas al estrés mental y los resultados a largo plazo", añadió´. "Este estudio también subraya lo inadecuadas que son las herramientas de predicción de riesgo disponibles, que actualmente no miden toda una faceta del riesgo: el impacto negativo de las respuestas fisiológicas al estrés psicológico en ambos sexos, y sobre todo en las mujeres".
 
FUENTE: Journal of the American College of Cardiology

viernes, 26 de julio de 2013

El no desayunar y los ataques cardiacos en los hombres

Los hombres que no desayunan tienen un aumento del 27 por ciento en el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o desarrollar una enfermedad cardiaca respecto a los hombres que comienzan el día con algo en el estómago, según un estudio reciente.
 
El estudio confirma hallazgos anteriores que han relacionado los hábitos alimentarios con factores de riesgo elevado para las enfermedades cardiacas, señalaron los investigadores, de la Universidad de Harvard.
 
"Los hombres que no desayunan son más propensos a aumentar de peso, desarrollar diabetes, sufrir de hipertensión y tener el colesterol alto", comentó Eric Rimm, autor principal del estudio y profesor asociado de epidemiología y nutrición de la Facultad de Salud Pública y profesor de la Facultad de Medicina de la Harvard. Por ejemplo, los que no desayunan tienen un aumento del 15 por ciento en las probabilidades de ganar una cantidad sustancial de peso y un aumento del 21 por ciento en las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2, según reportes de estudios anteriores.
 
El nuevo estudio, que aparece en la edición en línea del 22 de julio de la revista Circulation, halló que estos hombres también se permitían más opciones de estilo de vida malsanas. Eran más propensos a fumar, hacían menos ejercicio y bebían alcohol. "Nos concentramos mucho en la calidad de la comida y el tipo de dieta que todos deberían comer, y no hablamos con tanta frecuencia sobre la forma en que se come", planteó la Dra. Suzanne Steinbaum, cardióloga preventiva del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York.
 
"Este estudio ni siquiera discute el tipo de comida. Solo habla sobre la conducta y la opción de estilo de vida. Parte de llevar una vida sana para el corazón es desayunar, porque evita que uno haga muchas otras cosas malsanas". Para el nuevo informe, los investigadores analizaron datos recogidos de un estudio de 16 años que contó con casi 27,000 profesionales de la salud de sexo masculino que dio seguimiento a sus hábitos alimentarios y salud general de 1992 a 2008.
 
 En el periodo del estudio, 1,572 de los hombres desarrollaron una enfermedad cardiaca. El estudio también halló un aumento del 55 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca entre los hombres que comían con regularidad refrigerios tarde en la noche. Sin embargo, los investigadores no consideraron esto un riesgo de salud pública, dado que pocos hombres reportaron comer después de irse a la cama.
 
Rimm dijo que hay varias explicaciones posibles de por qué no desayunar puede tener un efecto tan drástico sobre la salud del corazón. El estudio de la Harvard halló que los hombres que no desayunan no hacen una comida adicional a una hora más tarde, lo que Rimm dice indica que tienden a "banquetear" con alimentos más ricos en calorías cuando comen.
 
Estudios anteriores han hallado que banquetear puede resultar en un colesterol alto e hipertensión, en comparación con comer comidas más pequeñas. "Se trata de la carga adicional que conlleva para el cuerpo comer más calorías durante las pocas veces del día que comen", advirtió. El tipo de comida que una persona consume en el desayuno también podría ser un factor.
 
"El desayuno por lo general es un momento en que las personas tienden a consumir una comida sana", apuntó Rimm. "Al prescindir de una comida que por lo general contiene fibra, fruta o yogurt, uno se pierde de una oportunidad de obtener nutrientes saludables".
 
Los hombres más jóvenes tienden a no desayunar con más frecuencia que los hombres mayores, hallaron los investigadores, lo que conduce a otra explicación posible. "Quizás se trate del hecho de que estos hombres salen corriendo para llegar a unos trabajos estresantes, y no comen de camino", dijo Rimm, y anotó que el estrés es malo para la salud del corazón y se asocia a opciones negativas de estilo de vida, como consumir alcohol y fumar.
 
El estudio no incluyó a mujeres, pero Steinbaum considera que es probable que el mismo patrón ocurra en las que no desayunan. "No ha habido estudios independientes sobre las mujeres, pero sospecho que hallaríamos los mismos resultados", comentó. Rimm afirmó que el estudio refuerza la importancia que siempre se le ha dado al desayuno como una clave para una buena salud. "Sabemos tanto sobre cómo reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, y algunas cosas, como el ejercicio o dejar de fumar, conllevan bastante esfuerzo", planteó Rimm.
 
"Pero desayunar es fácil sin un gran compromiso financiero ni de tiempo, aunque sea un tazón de avena o un poco de cereal antes de comenzar el día".
 
FUENTES: Eric Rimm, Sc.D., senior author and associate professor, epidemiology and nutrition, Harvard School of Public Health, and associate professor, medicine, Harvard Medical School, Boston; Suzanne Steinbaum, M.D., preventive cardiologist, Lenox Hill Hospital, New York City

martes, 23 de julio de 2013

La Risa y los beneficios para el corazón

 
Ser alegre y optimista puede reducir grandemente el riesgo de sufrir de problemas cardiacos, según un estudio reciente. "Si uno es alegre por naturaleza y ve el lado bueno de las cosas, es más probable que esté protegido de los eventos cardiacos", afirmó en un comunicado de prensa de la Universidad de Johns Hopkins la líder del estudio, Lisa Yanek, profesora asistente de medicina interna general en la Facultad de Medicina de la universidad.
 
"Un temperamento más alegre tiene un efecto real sobre la enfermedad, y como resultado quizás uno sea más sano". Yanek y colegas examinaron datos de más de 7,400 estadounidenses, y hallaron que ser alegre, relajado, energético y estar satisfecho con la vida reducía el riesgo de ataque cardiaco, muerte cardiaca súbita y otros problemas graves del corazón en hasta un 50 por ciento. Los mecanismos subyacentes al efecto protector de ser optimista y positivo no están claros, apuntó Yanek.
 
El estudio aparece en una edición reciente de la revista American Journal of Cardiology. Investigaciones anteriores han mostrado que las personas deprimidas y ansiosas son más propensas a sufrir ataques cardiacos y a morir de ellos que las personas con personalidades más alegres.
 
Aunque el estudio halló una asociación entre el optimismo y un menor riesgo de problemas cardiacos, no estableció causalidad. Yanek anotó que las personas con personalidades alegres tienden a nacer así, y para la gente cambiar el temperamento no resulta fácil.
 
Se ha sugerido que las personas que tienen una disposición alegre también son más propensas a cuidarse mejor y a tener más energía para hacerlo. Sin embargo, Yanek dijo que su investigación muestra que las personas optimistas seguían teniendo muchos factores de riesgo para las enfermedades cardiacas, pero tenían menos eventos cardiacos graves.
 
FUENTE: Johns Hopkins Medicine

sábado, 29 de septiembre de 2012

El Dolor de cabeza, un síntoma de la hipertensión

 
El 90% de las personas hipertensas no presenta síntomas, solo el 10% de la población mundial experimenta alguna señal para saber si sufre este el mal.
 
El síntoma más frecuente de hipertensión es el dolor de cabeza, principalmente en la nuca. También puede presentarse visión borrosa, mareo y zumbido al oído. "Hay personas que de un momento a otro no pueden mover la mano o la pierna y debutan con un infarto al cerebro; en otros casos el riñón falla porque están eliminando proteínas por la orina; y otros debutan con un infarto agudo al miocardio. Y todo esto por no haberse tomado la presión arterial", explicó a Salud en RPP el Dr. Jorge Tuma Mubarak, cardiólogo intervencionista.
 
Tuma recomendó un riguroso chequeo médico anual para saber si uno es hipertenso o no, descartar diabetes o elevación de insulina, obesidad, colesterol o triglicéridos elevados. También es importante conocer los hábitos de nutrición y deporte de la gente.
 
LA IMPORTANCIA DE CONOCER SU PRESIÓN ARTERIAL
Tuma explicó que la presión arterial normal -que todos debemos tener- es 120 (la máxima) con 80 (la mínima) es decir 12/8. "Cuando nos enfrentamos a una persona que tiene 130 con 85, quiere decir que está en el límite. Se considera hipertenso a quien está en 14 con 9. Por encima de esta cifra se consideraestadío 1 de hipertensióin arterial. Si tiene más de estos números preste mucha atención pues algo está pasando", dijo el galeno a RPP Noticias.
 
Los niños y las personas delgadas también pueden ser hipertensas. "Un pequeño de 8 años no debe tener una presión mayor de 11 con 8 y medio. Y si su presión llega a 13 quiere decir que algo está pasando en su cuerpo; o es por obesidad, sedentarismo oalgún problema renal", agregó Tuma. Por malos hábitos nutricionales la gente delgada puede ser hipertensa. Haber consumido mucha sal desde temprana edad también puede ser un factor para desarrollar el mal.
 
Fuente
RPP Noticias

lunes, 6 de agosto de 2012

Beneficios del ejercicio en pacientes cardiacos con depresión


Un estudio sugiere que el ejercicio regular aliviaría los síntomas depresivos en los pacientes con enfermedad coronaria tanto como los antidepresivos. Los autores hallaron que de 101 pacientes con signos de depresión, los que hacían ejercicio durante 90 minutos por semana y los que comenzaron a tomar Zoloft mejoraron significativamente con respecto de los que sólo recibieron un placebo. Pfizer suministró Zoloft (sertralina) y el placebo, pero el equipo aclaró que la empresa no tuvo otra participación en el estudio.

El doctor Alan Rozanski, autor de un editorial sobre el estudio, dijo que el ejercicio es otra "herramienta poderosa" contra la depresión de los pacientes cardíacos. "El atractivo del ejercicio es la cantidad de beneficios físicos que ofrece, por lo que debería ser bien considerado", agregó Rozanski, de los hospitales Roosevelt y St. Luke, de esta ciudad. Según los autores, hasta el 40 por ciento de los pacientes cardíacos padece síntomas de depresión, un trastorno asociado con un aumento del riesgo cardiovascular. Esto hizo que la Asociación Estadounidense del Corazón recomendara su pesquisa en los pacientes.

Hace dos días, un equipo publicó un estudio sobre unas 2.300 personas con insuficiencia cardíaca tratadas con ejercicio o la atención habitual. La actividad física extra redujo levemente los síntomas depresivos. En el nuevo estudio, publicado ayer, "quisimos evaluar el efecto del ejercicio y los antidepresivos en pacientes con enfermedad coronaria y síntomas depresivos evidentes", contó el autor principal de ambos estudios, James Blumenthal, psicólogo clínico del Centro Médico de Duke University, Durham, Carolina del Norte. Con su equipo reunió a 101 pacientes cardíacos con depresión entre junio del 2006 y septiembre del 2010. Los dividió en tres grupos: 37 asistieron a clases de ejercicio tres veces por semana (90 minutos en total), mientras que 40 tomaron Zoloft y 24 utilizaron placebo. Las tres intervenciones duraron cuatro meses.

EL VALOR DEL EJERCICIO
El equipo analizó los niveles de depresión de cada participante según una escala estandarizada de 0 a 68 puntos, en la que 0-8 es normal y a partir de ahí aumenta la gravedad del trastorno. Al inicio del estudio, los grupos oscilaban entre 13,5 y 14,5 puntos.

Los síntomas depresivos mejoraron en todos participantes. Pero la mejoría fue mayor en que los que hicieron ejercicio que en el grupo tratado con el placebo. Los puntajes cayeron 6,1 puntos con Zoloft; 7,5 puntos con el ejercicio y 4,5 puntos con el placebo, según publica el equipo en Journal of American College of Cardiology.

En el grupo que hizo ejercicio más participantes con depresión mayor mejoraron lo suficiente como para volver al rango normal de la escala que en el grupo tratado con Zoloft. Además, los que hicieron ejercicio fueron menos propensos a sentir cansancio o tener problemas sexuales que aquellos tratados con antidepresivos. Aunque el equipo utilizó el mejor diseño para la investigación clínica (estudio aleatorizado controlado), advirtió que la muestra fue reducida. Aun así, la mayoría de los pacientes adhirió al plan terapéutico, quizás porque hasta el ejercicio no les demandaba tanto tiempo. "Noventa minutos (semanales) serían suficientes para la mayoría de ellos", consideró Blumenthal.

Fuente
 Journal of the American College of Cardiology

jueves, 3 de mayo de 2012

Factores de riesgo de la Hipertensión

Manejar la presión arterial es lo más importante que puede hacer para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), la cuarta causa principal de muerte en Estados Unidos, señalan expertos. Pero muchas personas no se dan cuenta de que están en riesgo de sufrir de hipertensión, según la American Heart Association y la Asociación Americana del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association).

Como parte del Mes estadounidense del ACV en mayo, expertos en el corazón y los ACV describen los principales factores de riesgo de la presión arterial alta o hipertensión.

Antecedentes familiares.
Si sus padres o un pariente cercano tuvieron hipertensión, usted también está en riesgo de la afección. Una buena idea es investigar los antecedentes médicos de su familia para averiguar si en su familia hay hipertensión.

Una edad avanzada.
A medida que las personas envejecen, tienen un mayor riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular. Esto se debe a que los vasos sanguíneos pierden su flexibilidad con la edad, lo que lleva a una presión creciente sobre el sistema cardiovascular.

Sexo.
Los hombres son más propensos que las mujeres a sufrir de hipertensión, hasta los 45 años. Entre los 45 y los 50, y los 55 y los 64, el riesgo de hipertensión es más o menos el mismo para hombres y mujeres. Tras los 64, las mujeres son mucho más propensas a tener hipertensión que los hombres.

Ser inactivo.
Sentarse demasiado tiempo al escritorio o en el sofá aumenta el riesgo de tener hipertensión. Hacer ejercicio con regularidad es una forma natural de reducirla.

Un exceso de sal.
La sal mantiene el líquido excesivo en el cuerpo, de forma que puede acumularse y sobrecargar al corazón, aumentando el riesgo de hipertensión. Mantenga la ingesta de sodio en menos de 1,500 miligramos al día.

Tener sobrepeso o ser obeso.
Vigile su peso. Si tiene sobrepeso, perder apenas entre 4.5 y 9 kilos (de 10 a 20 libras) puede ayudar a reducir la presión arterial.

Beber en exceso.
Un consumo alto y regular de alcohol puede llevar a un aumento dramático en la presión arterial y también provocar insuficiencia cardiaca, ACV y arritmias cardiacas. Si bebe alcohol, limite su consumo a no más de dos bebidas al día para los hombres y una bebida al día para las mujeres.

Fuente
American Heart Association/American Stroke Association

martes, 31 de enero de 2012

Bajar la presión arterial tomando Té negro


Un estudio realizado en Australia sugiere que beber té negro durante el día aportaría un beneficio extra: un descenso leve de la presión arterial. Aunque la investigación no identifica los compuestos del té responsables de ese efecto, los autores recuerdan que estudios previos habían señalado los beneficios cardíacos de los flavonoides presentes en muchas plantas, incluido el té.

"El mensaje no es que todos empecemos a consumir mucho té", dijo Jonathan Hodgson, autor principal del estudio e investigador de la Universidad de Australia Occidental, sino que la reducción de la presión es una ventaja.

En el estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, los autores dividieron en dos grupos a 95 australianos con presión normal. Una de las cohortes bebió té negro y la otra, una bebida con el mismo sabor y contenido de cafeína. Antes del inicio del estudio, la presión diurna de los participantes era de 121/72 mm Hg. Los valores de hasta 120/80 mm Hg son normales, pero cuando superan 140/90 indican hipertensión. El rango entre ambos valores se considera "prehipertensión". Cada grupo ingirió la bebida asignada tres veces por día, durante seis meses.

Al finalizar el experimento, la presión sistólica (valor máximo) de los bebedores de té era 2 mm Hg más baja. La presión diastólica también se redujo unos 2 mm Hg. Toda disminución de la presión es buena, pero 2 mm Hg no son lo suficientemente significativos como para sacar de la zona de riesgo a una persona con presión alta. "Son cambios pequeños o insignificantes si se los compara con el efecto de un antihipertensivo", dijo el doctor Joseph Vita, de la Facultad de Medicina de la Boston University, quien que no participó del estudio.
Con todo, la presión sistólica del grupo de control aumentó 1 mm Hg, mientras que la presión diastólica lo hizo unos 0,5 mm Hg.

Para descartar la influencia de otros alimentos, todos los participantes disminuyeron el consumo de alimentos ricos en flavonoides, como manzanas, uvas, chocolate amargo y vino, durante cuatro semanas, antes y durante el estudio.

Hodgson señaló que ese cambio alimentario podría haber causado el aumento de la presión en el grupo de control.

El estudio se realizó con subsidios públicos y del área de Investigación y Desarrollo de Unilever, que comercializa la marca de té Lipton.

Fuente:
Archives of Internal Medicine

lunes, 23 de enero de 2012

Increible!: Ser "chismoso" podría ser bueno para la salud

Muchas personas consideran a los chismes como habladurías banales que pueden dañar la reputación de alguien, pero quizás tengan beneficios, como reducir el estrés, disuadir de las conductas malas y prevenir el abuso.

Ese es el hallazgo de un estudio de la Universidad de California en Berkeley que incluyó cuatro experimentos con cientos de voluntarios. "Los chismes tienen una mala reputación, pero hallamos evidencia de que tienen un papel crítico en el mantenimiento del orden social", aseguró en un comunicado de prensa de la universidad el coautor del estudio y psicólogo social Robb Willer.

Willer y colegas también hallaron que chismear puede ser terapéutico. Las tasas cardiacas de los participantes del estudio aumentaron cuando observaron a alguien comportarse mal, pero el aumento fue moderado cuando pudieron contarles a los demás lo que habían visto. "Propagar la información sobre la persona a quien habían visto comportarse mal tendía a hacer que la gente se sintiera mejor, a calmar la frustración que les impulsó a chismear", explicó Willer.

El impulso a advertir a los demás sobre las personas malas es tan potente que los participantes del estudio sacrificaron dinero para enviar una "nota de chisme" y advertir a los demás que estaban a punto de jugar contra tramposos en un juego de confianza económica, halló el estudio.

En general, los hallazgos sugieren que las personas no se sienten mal sobre revelar las conductas innobles de los demás, sobre todo si esto ayuda a salvar a alguien del abuso, concluyeron los investigadores.

"No debemos sentirnos culpables de chismear si el chisme ayuda a evitar que alguien se aproveche de los demás", aseguró en el comunicado de prensa el autor líder del estudio y psicólogo social Matthew Feinberg.

Fuente
University of California, Berkeley

jueves, 8 de diciembre de 2011

Muchos embarazos podrían mejorar la salud del corazón de las mujeres

Un estudio sobre una comunidad de California revela que las mujeres que tuvieron por lo menos cuatro embarazos son menos propensas a morir por enfermedad cardiovascular que las que nunca esperaron un bebé.

Los autores lo atribuyeron quizás a los efectos protectores de las hormonas asociadas con la gestación, el apoyo social extra que genera tener más hijos o a que las mujeres que pueden quedar embarazadas varias veces serían más saludables.

"Es una pieza más de un rompecabezas que los médicos deberían conocer o tener en cuenta", opinó Donna Kritz-Silverstein, de la University of California en San Diego (UCSD). "La enfermedad cardíaca es la primera causa de muerte de las mujeres de Estados Unidos", dijo la coautora del estudio, que agregó: "Muchas mujeres no perciben que están en riesgo".

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), la enfermedad cardíaca causa la muerte de más de 600.000 estadounidenses por año; la mitad son mujeres.

El nuevo estudio, dirigido por Marni Jacobs, de la UCSD, incluyó unas 1.300 mujeres de Rancho Bernardo, al sur de California.

A mediados de los 80, cuando las participantes tenían 70 años, en promedio, respondieron cuántos embarazos y cuántos partos habían tenido, y cuáles eran los hábitos asociados con la salud cardíaca, como fumar o hacer ejercicio. Además, les midieron el colesterol, la presión, la altura y el peso. Durante 19 años, se las controló clínicamente, se les enviaron cuestionarios anuales y se revisaron los registros de defunciones.
En ese período, 707 mujeres (el 55 por ciento) murieron por varias causas. Menos de la mitad de esas muertes fueron por enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca, infarto o accidente cerebrovascular (ACV).

A diferencia de las participantes que nunca habían estado embarazadas, las que habían tenido por lo menos cuatro embarazos eran un 35 por ciento menos propensas a morir por alguna causa cardíaca o vascular. Eso incluía tener la mitad del riesgo de morir por un ACV u otra enfermedad asociada con una obstrucción arterial o la hipertensión, aun tras considerar la edad y el peso.

Esa tendencia se mantuvo cuando el equipo tuvo en cuenta también la cantidad de partos, aunque en ese análisis no permitió determinar si la reducción de la mortalidad por causa cardiovascular atribuida a una mayor cantidad de hijos se debió al azar.

En la revista Fertility and Sterility, los autores escriben que los resultados podrían atribuirse simplemente a la poca cantidad de mujeres con cuatro o más hijos (131), comparado con las 240 participantes que habían estado embarazadas por lo menos cuatro veces. En el otro extremo, 316 mujeres dijeron que nunca habían estado embarazadas y 406 nunca habían dado a luz. No se observó una relación entre la cantidad de embarazos o de partos y la probabilidad de morir por cualquier causa durante el período de estudio.

El equipo aclaró que los resultados no son aplicables a todas las mujeres posmenopáusicas porque las participantes tenían una expectativa de vida especialmente prolongada, carecían de problemas económicos y tenían buen acceso a la salud.

Fuente
Fertility and Sterility

sábado, 19 de noviembre de 2011

La Profilaxis dental puede salvarle la vida: Reducen el riesgo de ataque cardiaco

Las personas que van al dentista con frecuencia para limpiarse los dientes podrían reducir el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), sugiere una investigación reciente. El estudio fue presentado en la reunión anual de la American Heart Association en Orlando, Florida.

Al darle seguimiento a más de 100,000 personas sin antecedentes de problemas cardiacos o ACV durante un promedio de siete años, investigadores de Taiwán hallaron que aquellos que se hacían limpiezas dentales con un dentista o higienista dental al menos dos veces al año durante dos años tenían un riesgo de ataque cardiaco 24 por ciento más bajo y un riesgo de ACV 13 por ciento más bajo frente a aquello que nunca iban al dentista o que solo fueron una vez en dos años.

“La protección contra la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular fue más pronunciada entre los participantes que se hacían limpiezas dentales al menos una vez al año”, apuntó la Dra. Emily (Zu-Yin) Chen, becaria de cardiología del Hospital General de Veteranos de Taipéi de la American Heart Association.

“Los resultados no son sorprendentes dado que muchos estudios han mostrado una asociación entre la inflamación y la enfermedad cardiaca”, señaló el Dr. Lawrence Phillips, profesor asistente de medicina de la división de cardiología y director de Cardiología Nuclear del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York. “Se cree que la inflamación crónica se reduce con las limpiezas dentales. Se recomienda una buena higiene dental a todos los pacientes”, añadió.

Los autores del estudio apuntaron que no tomaron en cuenta otros factores de riesgo del ataque cardiaco o el ACV, como el peso, el tabaquismo y la raza, que no se incluían en la base de datos de seguros de Salud Nacional de Taiwán, que usaron como fuente de su información.

Phillips también señaló otras limitaciones del estudio. “No está claro qué factores de riesgo adicionales tenían estos pacientes en cada grupo más allá de los registrados en la base de datos, así que no sabemos sin comparaban a pacientes similares”, lamentó.

Fuente
Odontología virtual

miércoles, 5 de octubre de 2011

Esclerosis múltiple y enfermedad vascular

Una revisión de estudios publicados concluye que podría existir una relación entre la esclerosis múltiple (EM) y el estrechamiento de las venas de la cabeza y el cuello, aunque se necesitan más estudios para confirmarlo.

La revisión, financiada por los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, es la última evidencia que se suma a un debate que llevó a algunos pacientes con EM a solicitar tratamientos riesgosos para la enfermedad vascular, mientras que los investigadores demandan más información para determinar no sólo si causa o no EM, sino también si existe.

"De algún modo, el mensaje es un poco frustrante", dijo el doctor Andreas Laupacis, autor principal del estudio y médico del Hospital St. Michael, en Toronto. "Hay alguna evidencia de que algo existe, pero aún no sabemos de qué se trata", añadió.

Los autores fueron muy cuidadosos al hablar porque sólo hallaron ocho estudios sobre cuán común es en las personas con o sin EM la enfermedad conocida como insuficiencia venosa cerebroespinal crónica o CCSVI, por sus siglas en inglés.

UNA RELACION CUESTIONADA

En el 2009, un equipo de Italia propuso por primera vez que la EM podría ocurrir por cambios vasculares. El equipo del doctor Paolo Zamboni había hallado signos de CCSVI en cada paciente con EM estudiado por ultrasonido, pero en ninguna persona sin EM. Pero, desde entonces, otros equipos no pudieron probar la relación entre la EM y CCSVI de manera tan convincente.

Entonces, el equipo de Laupacis analizó ocho estudios, incluido el de Zamboni, que habían comparado la frecuencia de CCSVI en personas con y sin EM. En esos estudios habían participado entre 10 y 310 pacientes con EM y una cantidad similar de personas sanas (grupos de control).

El equipo halló que los pacientes con EM eran realmente más propensos a tener el estrechamiento de los vasos (13 veces más propensos) que las personas sin EM. Al eliminar del análisis el estudio de Zamboni, los siete estudios restantes mostraron que CCSVI era casi cinco veces más común en personas con EM que sin esa enfermedad.

¿PODRIA HABER SESGOS?

Es posible, según comentaron los autores, que los investigadores originales hayan tenido algún sesgo inconsciente al diagnosticar CCSVI si, por ejemplo, conocían a qué participante pertenecían los estudios por ultrasonido.

Laupacis consideró que se están haciendo más estudios para explicar la relación entre la CCSVI y la EM.

Aún cuando el estrechamiento vascular fuera más común en personas con EM, eso no significaría que el procedimiento para expandir esos vasos, llamado cirugía de liberación, podría curar también los síntomas de EM. Esa cirugía puede causar hemorragia e infección.

"El hecho de que (la CCSVI) sea más común en personas con EM, permitiría concluir que causa EM. Significaría también que es una consecuencia de la EM", dijo Laupacis. "Esas son las próximas preguntas claves a responder", señaló el doctor Robert Fox, de la Clínica Cleveland y autor de un comentario sobre el estudio publicado en Canadian Medical Association Journal. "Si los pacientes con EM tienen riesgo de desarrollar CCSVI, ¿qué podemos hacer con esa información?", cuestionó.

Laupacis y Fox trabajaron como consultores de la industria o recibieron fondos para investigar de empresas que producen fármacos para la EM.

Fuente
Canadian Medical Association Journal

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La edad y los problemas cardiacos en la mujer

No hay relación entre la menopausia y un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiaca, según un estudio que desafía la antigua creencia médica de que la tasa de muerte cardiovascular aumentan en las mujeres después de la menopausia.

Lo que explica el creciente número de muertes entre las mujeres mayores es solo el envejecimiento, no el impacto hormonal de la menopausia, según los investigadores de la Johns Hopkins.

Los nuevos hallazgos podrían afectar la forma en que se evalúa la salud cardiaca en las mujeres premenopáusicas, en quienes antes se consideraba que había poco riesgo de muerte por un ataque cardiaco, apuntaron los autores del estudio que aparece en la edición del 6 de septiembre de la revista BMJ.

"Nuestros datos muestran que no hay un gran cambio hacia unas mayores tasas de muerte cardiaca tras la menopausia", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Johns Hopkins el líder del estudio Dhananjay Vaidya, profesor asistente de medicina de la Facultad de medicina de la universidad.

"Lo que creemos que sucede es que las células del corazón y las arterias envejecen igual que todos los demás tejidos del cuerpo, y por eso vemos cada vez más ataques cardiacos cada año que la mujer envejece. El envejecimiento en sí es una explicación adecuada, y la llegada de la menopausia con su impacto de alteración hormonal no parece tener nada que ver", añadió Vaidya.

En el estudio, los investigadores analizaron las estadísticas de mortalidad de personas nacidas en Inglaterra, Gales y Estados Unidos entre 1916 y 1945. Entre las mujeres, los aumentos en las tasas de muerte en el momento de la menopausia no sobrepasaban la curva constante asociada con el envejecimiento.

"Se debe prestar especial atención a la salud cardiaca de las mujeres debido a su riesgo general de por vida", concluyó Vaidya, "no solo después de la menopausia".

Fuente
Johns Hopkins Medicine

viernes, 2 de septiembre de 2011

Fumar afecta más a las arterias de las mujeres


Fumar causa más daño arterial en las mujeres que en los hombres, halla un estudio reciente. Los investigadores usaron ultrasonido para evaluar las arterias carótidas (arterias del cuello que llevan sangre al cerebro) de 1,893 mujeres y 1,694 hombre de Finlandia, Suecia, los Países Bajos, Francia e Italia.

El estudio halló que una vida de tabaquismo se asociaba con un engrosamiento de las paredes arteriales (aterosclerosis) en ambos sexos, pero el impacto era más del doble en las mujeres que el observado en los hombres. Los hallazgos fueron presentados el lunes en la reunión de la Sociedad Europea de Cardiología, en París.

Los investigadores también hallaron que el efecto que el número de cigarrillos fumados por día tenía sobre el avance de la ateroesclerosis también era más de cinco veces mayor en las mujeres que en los hombres. Esas asociaciones entre fumar y la ateroesclerosis eran independientes de otros factores de riesgo, como el nivel de colesterol, la obesidad, la edad, la presión arterial y la clase social, señalaron los investigadores.

"Los motivos de un efecto más potente del humo de tabaco en las arterias de las mujeres aún se ignoran, pero se podrían obtener algunas pistas de la compleja interacción entre el humo, la inflamación y la aterosclerosis", señaló en un comunicado de prensa de la Sociedad Europea de Cardiología la autora líder del estudio Elena Tremoli, profesora de farmacología de la Universidad de Milano en Italia.

Debido a que este estudio se presentó en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por colegas.

Fuente
European Society of Cardiology

viernes, 8 de julio de 2011

Diabetes y depresión aumentan riesgo de infarto

Los pacientes con depresión o diabetes tienen riesgo de sufrir un infarto cardíaco. Pero un nuevo estudio concluye que la combinación de ambas enfermedades lo aumenta aún más.

"Los modelos de atención colaborativos entre cardiología, salud mental y atención primaria mejorarían los resultados en esta compleja población de pacientes", sugieren los autores. Existen evidencias de que la depresión agrava los resultados cardiovasculares en pacientes con diabetes tipo 2.

Para determinar qué ocurre con el infarto, el equipo de Jeffrey F. Scherrer, de St. Louis Veterans Affairs Medical Center, Missouri, analizó datos de Veterans Administration sobre medio millón de pacientes sin enfermedad cardiovascular en 1999 y el 2000. La cohorte incluyó 77.568 pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM); 40.953 con diabetes tipo 2; 12.679 con TDM y diabetes tipo 2, y 214.749 sin ninguna enfermedad.

En los 7 años de seguimiento, las tasas de infarto cardíaco fueron del 3,5 por ciento en el grupo con TDM, del 5,9 por ciento en el grupo con diabetes, del 7,4 por ciento en el grupos con ambas enfermedades y del 2,6 por ciento en el grupo control, según publica Diabetes Care.

El uso de un antidepresivo durante por lo menos 12 semanas estuvo significativamente asociado con una reducción del riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio. "El estudio confirma que el TDM está asociado con una mayor probabilidad de sufrir un infarto cardíaco en las personas con diabetes tipo 2", concluyó el equipo.

Los autores sugieren que varios mecanismos biológicos podrían explicar los resultados. Por ejemplo: el TDM alteraría el autocontrol de la diabetes y elevaría el sedentarismo y otros factores de riesgo conductuales.

Además, induciría cambios fisiológicos; los pacientes deprimidos tienen niveles anormales de glucosa y de tolerancia a la glucosa, como así también una mayor coagulación y fibrinólisis sanguíneas. En cambio, la resistencia a la insulina en los diabéticos tipo 2 interferiría con los tratamientos del TDM, lo que dificultaría su rescate de la depresión.

"Es posible que quienes tuvieron depresión y/o diabetes durante períodos prolongados tengan más riesgo (que los pacientes estudiados) de sufrir de un infarto cardíaco incidental", señalaron los autores.

Fuente
Diabetes Care

miércoles, 29 de junio de 2011

El estreñimiento crónico en mujeres y problemas cardiacos

Las adultas mayores con constipación tendrían más riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca que aquellas con mayor regularidad intestinal, sugiere un estudio sobre mujeres estadounidenses. Los autores afirman que eso significa que la constipación per se explique ese riesgo extra.

Es que las mujeres con constipación crónica tenderían a tener más factores de riesgo de enfermedad cardíaca, como una dieta reducida en fibra, poco ejercicio y altas tasas de hipertensión o colesterol elevado.
De hecho, cuando el equipo tuvo en cuenta esos y otros factores, la relación entre la constipación y la enfermedad cardíaca desapareció. "No podemos realizar recomendaciones según el estudio", dijo la autora principal, doctora Elena Salmoirago-Blotcher.

"Sólo sugerimos que la constipación sería una herramienta clave para identificar a las mujeres que tendrían varios factores de riesgo cardiovascular y, por lo tanto, más riesgo cardiovascular", agregó Salmoirago-Blotcher, cardióloga de la Escuela de Medicina de University of Massachusetts, Worcester.

Aun así, consideró que a todas las mujeres postmenopáusicas se les deberían controlar los factores de riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular (ACV), como hipertensión y colesterol alto. Los resultados, publicados en American Journal of Medicine, surgen de 73.000 mujeres postmenopáusicas de Estados Unidos controladas durante 6-10 años.

Al inicio del estudio, las participantes respondieron sobre su salud y estilo de vida, incluidos los problemas de constipación durante el mes previo. El 35 por ciento tenía constipación. Y en los años siguientes, esas mujeres fueron más propensas que el resto a sufrir de obstrucciones arteriales, tener un infarto o un ACV, o morir por enfermedad coronaria.

Menos del 2 por ciento de las mujeres con constipación crónica (cuando el trastorno afectaba las actividades diarias) tuvo un problema cardiovascular cada año del período de seguimiento, comparado con menos del 1 por ciento de las mujeres con movimientos intestinales regulares al inicio del estudio. Las mujeres con constipación leve a moderada estaban en el medio.

Pero la relación se desvaneció cuando el equipo consideró otros factores, como la edad, el peso, la dieta, el ejercicio y los factores de riesgo cardíaco tradicionales (hipertensión, diabetes y colesterol alto). Al final, sólo la constipación grave se mantuvo asociada con problemas cardíacos. Pero, según Salmoirago-Blotcher, también es complejo sacar conclusiones de este resultado. Se necesitan más estudios para confirmar los hallazgos y conocer si se aplican en varones y jóvenes.

Fuente
American Journal of Medicine

jueves, 16 de junio de 2011

Frutas para bajar el colesterol

Las frutas son una muy buena opción para bajar el colesterol, tienes que tener siempre en cuenta que esta es una enfermedad que presenta un gran riesgo y por lo tanto es necesario cuidarse.

Uno de los cuidados que debes tener en cuenta es la realización de un chequeo médico en forma habitual. Y si sospechas que tienes colesterol elevado o quieres comenzar a cuidarte deberías tratar de evitar el consumo de alcohol, café, cigarrillo, huevo, y comidas que tienen grasa.

Si acudes a un médico y descubre que tienes colesterol te prohibirá el consumo de determinados alimentos o actividades y deberás hacerle caso, por lo que es mejor que comiences tú a la brevedad a cuidarte.

Te cuento que una muy buena opción para lograr una buena reducción del colesterol es la incorporación de las frutas a la alimentación habitual. De esta manera verás que lograrás sobrellevar mucho mejor esta enfermedad tan complicada.

Puedes consumir frutas al natural o en diferentes preparaciones, entre ellas los licuados o batidos de frutas, verás que de esta forma puede resultarte mucho más fácil el consumo de las mismas. Te daré una receta que te resultará muy beneficiosa para la salud, necesitarás una manzana, dos rebanadas de piña y dos cucharadas de avena. Para la preparación debes colocar todas las frutas en la licuadora y licuarlas, posteriormente agrega la avena y está pronto para su consumo.

De esta forma puedes mezclar otras frutas a tu agrado para disfrutar de los beneficios de las frutas para reducir el colesterol y para lograr una mejor salud en general.

Grettel Perazza
Fuente
La Otra Medicina

lunes, 30 de mayo de 2011

Uno de cada cinco adultos jóvenes es hipertenso

Una investigación reciente revela que alrededor del 19 por ciento de los adultos estadounidenses de entre 24 y 32 años tienen presión arterial alta; sin embargo, muchos de ellos no están conscientes de que padecen esta afección potencialmente mortal.

 
La presión arterial alta, o hipertensión, se asocia con una serie de problemas de salud, incluida la cardiopatía coronaria, la insuficiencia cardíaca, el accidente cerebrovascular y la insuficiencia renal. El estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU., halló que el riesgo de esta afección entre los adultos jóvenes es en realidad mayor de lo que se pensaba anteriormente. Los investigadores analizaron las lecturas de la presión arterial de más de 14,000 adultos jóvenes que formaron parte del estudio National Longitudinal Study of Adolescent Health (también conocido como Add Health).

Los hallazgos, publicados en la actual edición en línea de la revista Epidemiology, son una desviación de los resultados del estudio anterior. En la reciente Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (U.S. National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES), se halló que solo el 4 por ciento de los adultos jóvenes eran hipertensos.

 
"Este aumento de cinco veces en la incidencia de la presión arterial alta en una población más joven y más sana es el principio de una tendencia de "poca salud" que estamos a punto de observar en nuestros jóvenes", comentó la Dra. Suzanne Steinbaum, una cardióloga preventiva de Lenox Hill Hospital, en la ciudad de Nueva York. Ella no participó en el estudio.

"Dado que el 30 por ciento de las personas tienen sobrepeso o son obesas, hay un aumento de otros problemas asociados con esto, como la diabetes y, ahora, la presión arterial alta", agregó Steinbaum. "Con la aparición de la presión arterial alta a una edad tan joven, no son remotas las probabilidades de que se observe más temprano la enfermedad cardíaca". No son claras las razones de la diferencia entre los hallazgos del estudio reciente y aquellos de la encuesta NHANES.

"Exploramos varias explicaciones posibles a dicha diferencia, incluidas las características de los participantes, el sitio donde fueron examinados y los tipos de instrumentos utilizados para medirles la presión arterial", comentó en un comunicado de prensa de los NIH Kathleen Mullan Harris, investigadora principal del estudio reciente. "Ninguno de estos factores podría explicar las diferencias en los cálculos entre las dos encuestas".

Los investigadores también señalaron que la proporción de personas jóvenes a quienes anteriormente se les había diagnosticado presión arterial alta fue similar en ambos estudios: 9 por ciento para los encuestados de la NHANES y 11 por ciento para los de Add Health.

Cualquiera que sea la razón de la disparidad, los nuevos datos "son un llamado a la acción", comentó Steinbaum. "Debemos recordarle a nuestra población más joven acerca de la importancia fundamental de la función que desempeñan la dieta y el ejercicio para mantenerse saludable, y de la necesidad de empezar lo antes posible; de lo contrario, la salud se verá afectada negativamente".

Fuentes
Suzanne Steinbaum, M.D., cardióloga preventiva de Lenox Hill Hospital, en la ciudad de Nueva York; comunicado de prensa de los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU. (U.S. National Institutes of Health

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