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lunes, 5 de octubre de 2015

Los abuelos engreidores


Son engreidores y un gran apoyo cuando los necesitas, pero a veces los abuelos pueden ponerle cabe a la forma como crías a tus hijos. Su experiencia y consejos son tan útiles como conflictivos, llegando a generar incomodidad. 

 ¿Cuándo hay que poner el límite con los abuelos? Estas son algunas situaciones que tienes que considerar. 

 - Cuando son muy permisivos 
 Las reglas están para cumplirse y eso parece no agradarles a los abuelos. Todo tu trabajo en acostumbrar a tus hijos a comer sano, no gritar ni ser brusco al jugar puede perderse en un fin de semana en la casa de tus padres o suegros. Ellos también imponen disciplina; sin embargo, no son tan duros como tú. 

 - Cuando no se ciñen al horario 
 La hora del almuerzo, de la siesta o de hacer las tareas se respetan para ayudar a tus hijos a tener un día organizado. Sin embargo, los abuelos prefieren jugar con ellos antes de echarlos a dormir o ver una película cuando tienen que hacer las tareas. ¿Y quién tendrá que lidiar con las consecuencias al regresar a casa? Tú.


 - Cuando se ríen de las malacrianzas de tus hijos 
 Puede ser que algunas ocurrencias de tus niños sean divertidas, pero eso no implica que se van a salvar de la consecuencia por portarse mal. Ellos lo saben, hasta que los abuelos se ponen de su lado y terminan defendiéndolos con la excusa de que “son niños” y hay que dejarlos ser. 

 - Cuando les compran cosas constantemente 
 Hay abuelos que siempre ceden a los caprichos de los nietos: dulces, juguetes, snacks poco saludables, entre otros. Eso no les da un buen ejemplo a los niños, quienes se acostumbrarán a que se les compre todo lo que quieren apenas entran a un tienda. 

 - Cuando quieren hacerlo todo 
 La ayuda siempre es bien recibida pero, al fin y al cabo, son tus hijos y no de los abuelos. Ellos ya pasaron por esa etapa y ahora es el momento de crear con tus pequeños el mismo vínculo que tus padres tuvieron contigo cuando eras pequeña. 

 - Cuando cuestionan tus decisiones de crianza 
 Es respetable que sus estilos de crianza sean diferentes a los tuyos. El problema aparece cuando critican todo lo que haces, especialmente frente a tus hijos restándote autoridad. Es importante que les hagas comprender que la madre eres tú y que educarás a tus niños de la forma que consideres pertinente.

sábado, 13 de junio de 2015

Los bebés que duermen mejor


Los bebés que se "calman" solos después de despertarse son más propensos a dormir toda la noche, sugiere un estudio reciente. Unos investigadores británicos realizaron grabaciones de video infrarrojo durante la noche de poco más de cien bebés cuando tenían entre 5 semanas y 3 meses de edad. Ese es el momento en que los padres comienzan a tener la esperanza de que sus bebés duerman más y lloren menos de noche, anotaron los investigadores.
 
En promedio, la duración del sueño de los bebés aumentó de poco más de dos horas a las cinco semanas a 3.5 horas a los tres meses. Solo el 10 por ciento de los bebés dormían de forma continua durante 5 o más horas a las cinco semanas, en comparación con el 45 por ciento a los tres meses. En ambas edades, alrededor de una cuarta parte de los bebés se despertaron y se calmaron solos al menos una vez durante la noche.
 
"Calmarse" significa que volvieron a dormir sin ayuda de sus padres. El 67 por ciento de los bebés que se calmaban solos a las cinco semanas dormían continuamente durante al menos cinco horas a los tres meses. Apenas el 38 por ciento de los que no se calmaban solos a las cinco semanas dormían cinco horas de forma continua, señalaron los investigadores.
 
El estudio fue publicado en la edición de junio de la revista Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics. "Los bebés son capaces de calmarse y volver a dormir solos a los tres meses de edad", escribieron Ian St. James-Roberts y sus colaboradores, de la Universidad de Londres. "Tanto el calmarse de forma autónoma como dormir de forma prolongada tienen que ver con 'dormir toda la noche' a una edad temprana".
 
Los hallazgos muestran "la necesidad de estudios sobre cómo la activación, la vigilia y el calmarse solos se desarrollan en un sueño sostenido, y cómo los factores ambientales respaldan a esos procesos endógenos y conductuales", señaló St. James-Roberts en un comunicado de prensa de la revista. Si otros estudios confirman estos hallazgos, quizá ayuden a resolver el misterio de por qué tantos bebés sanos tienen problemas para dormir, planteó.
 
FUENTE: Journal of Developmental Behavioral Pediatrics

miércoles, 23 de octubre de 2013

Los niños que hacen ejercicio son mejores alumnos

Hacer ejercicio con una intensidad de moderada a vigorosa regularmente podría también mejorar el rendimiento académico de los estudiantes, según un estudio reciente de Reino Unido. Mientras más intenso es el ejercicio, más impacto tiene sobre los resultados en inglés, matemáticas y ciencias, hallaron los autores del estudio. Sin embargo, no pudieron explicar las causas precisas que subyacen a la conexión.
 
"Se han expresado varias sugerencias sobre por qué existe ese vínculo. Por ejemplo, la actividad física podría aumentar el tiempo que pasan en las tareas en el aula, o quizás tenga un impacto sobre la autoestima", planteó la investigadora del estudio, Josephine Booth, profesora de la Universidad de Dundee, en Escocia. Quizás haya una explicación biológica, dijo, ya que otros investigadores hallaron que unos niveles bajos de actividad pueden afectar adversamente a la estructura y la función del cerebro, así como el rendimiento intelectual de los estudiantes.
 
Booth no podía afirmar con certeza si la motivación general explica el vínculo, es decir, que los niños de alto rendimiento hagan bien tanto el ejercicio como las tareas académicas. "En este estudio no pudimos ajustar por la personalidad", señaló.
 
El estudio aparece en la edición en línea del 21 de octubre de la revista British Journal of Sports Medicine. El equipo de Booth evaluó a casi 5,000 niños inscritos en el estudio "Niños de los 90", que da seguimiento a la salud a largo plazo de unos 14,000 niños nacidos en Inglaterra entre 1991 y 1992. Booth y su equipo midieron la duración e intensidad de la actividad física diaria de los estudiantes durante un periodo de tres a siete días cuando tenían once años de edad.
 
Los estudiantes utilizaron un dispositivo en el cinturón para medir la actividad. A los once años, los niños de ambos sexos no llegaban a los 60 minutos recomendados de ejercicio diario. Los chicos hacían, en promedio, 29 minutos, y las chicas, 18 minutos. Los que hacían la mayor cantidad de ejercicio rendían mejor en los exámenes académicos nacionales. A los once años, los niños que hacían la mayor cantidad de ejercicio tenían un mejor rendimiento en las tres asignaturas. La actividad ayudó particularmente al rendimiento de las chicas en ciencias. El vínculo se sostuvo a los 13, 15 y 16 años de edad. Los investigadores tomaron en cuenta otros factores que podrían afectar el rendimiento escolar, como el estatus socioeconómico, el peso al nacer, la edad de la madre en el parto y el tabaquismo durante el embarazo, pero el vínculo se mantuvo.
 
La nueva investigación amplía trabajos anteriores que han mostrado un efecto positivo de la actividad física sobre el funcionamiento cerebral y el rendimiento cognitivo (del pensamiento) de los niños, comentó James Sallis, profesor distinguido de medicina familiar y preventiva y director de Investigación sobre la Vida Activa de la Universidad de California, en San Diego. Revisó la nueva investigación, pero no participó en ella.
 
"Uno de los aspectos impresionantes de este estudio es que determinaron los efectos de la actividad de moderada a vigorosa al ajustar el efecto de la actividad total, que es mayormente de una intensidad leve, como caminar lentamente", explicó Sallis. "Es más razonable esperar que la actividad de mayor intensidad tenga efectos biológicos sobre el cerebro que podrían llevar a un mejor rendimiento académico".
 
Sallis dijo que duda que el nivel de motivación general de un estudiante pueda explicar los hallazgos. "Los autores ajustaron por el estatus socioeconómico y otros factores que se sabe que se relacionan con la motivación", comentó. Según Booth, autora del estudio, los hallazgos tienen implicaciones importantes para la política educativa, al sugerir que la escuela debe valorar la actividad física como forma de mejorar el rendimiento en el aula.
 
FUENTES: Josephine Booth, lecturer in psychology, University of Dundee, Scotland; James Sallis, Ph.D., Distinguished Professor of Family and Preventive Medicine, and director, Active Living Research, University of California, San Diego; Oct. 21, 2013, British Journal of Sports Medicine, online

jueves, 11 de julio de 2013

Los niños asmáticos y la consulta con el médico

Los niños, y no sus padres, deben ser los que más hablen sobre sus síntomas de asma cuando consulten a un alergólogo, según un estudio reciente. Los investigadores observaron a unos 80 niños con asma y a sus padres. Aunque los padres pueden proveer información útil, es importante que los alergólogos pregunten sobre los síntomas, las limitaciones en la actividad y el uso de los medicamentos tanto a los padres como a los niños, para comprender y tratar mejor el asma del niño, hallaron los investigadores.
 
La importancia de escuchar a los niños con asma se ve resaltada por el hecho de que reportan tener una mejor calidad de vida con respecto a las limitaciones en las actividades de la que sus padres creen, según el estudio, que aparece en la edición de julio de la revista Annals of Allergy, Asthma & Immunology. "Nuestra investigación muestra que los médicos deben preguntar a los padres y a los niños sobre el efecto que el asma tiene sobre la vida diaria de los niños", señaló la autora líder del estudio, Margaret Burks, del departamento de pediatría del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, en San Antonio.
 
"Los padres con frecuencia creen que los síntomas son mejores o peores de lo que el niño en realidad experimenta, sobre todo si no están con el niño todo el día", apuntó Burks en un comunicado de prensa del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (American College of Allergy, Asthma & Immunology).
 
El asma es una afección grave que lleva a que se falte a más de 10.5 millones de días al año a la escuela, apuntó en el comunicado de prensa el Dr. James Sublett, presidente del comité de relaciones públicas del colegio. "Es importante que los niños le cuenten sus síntomas al alergólogo, de forma que se pueda proveer el mejor tratamiento y no ocurra un tratamiento excesivo", señaló.
 
Los expertos en asma mencionan estos cinco temas que los niños asmáticos y sus padres deben discutir con el alergólogo:
 
•Si un niño no puede jugar deportes o participar en la clase de gimnasia y en las actividades en el recreo. Esto puede indicar que el asma no está adecuadamente controlado. También es importante informar al alergólogo si un niño puede participar en las actividades físicas, porque muestra que la afección está bien gestionada.
 
•Cuando los síntomas de asma del niño empeoran fuera o en casa. Entre el 60 y el 80 por ciento de los niños con asma también tienen una alergia. Si los alérgenos comunes como el polen, el moho, el polvo o la caspa de las mascotas provocan los síntomas de asma del niño, el alergólogo podría incluir vacunas antialérgicas (inmunoterapia) como parte del plan de tratamiento.
 
•Si un niño con frecuencia se siente triste o distinto de los demás niños debido al asma. Casi la mitad de los niños con asma reportan sentirse deprimidos o dejados de lado en las actividades debido a su afección.
 
•Si un niño falta a la escuela debido al asma. La investigación muestra que los niños bajo el cuidado de un alergólogo certificado por la junta experimentan una reducción del 77 por ciento en las veces que faltan a la escuela.
 
•Cuando el asma de un niño parece haber desaparecido. Es importante que un niño lleve y use el inhalador según las indicaciones, aunque los síntomas de asma no sean molestos. Aunque los síntomas son controlables con el tratamiento adecuado, el asma no tiene cura y no es probable que desaparezca. Se puede sufrir de un ataque de asma en cualquier momento.
 
FUENTE: American College of Allergy, Asthma & Immunology

jueves, 16 de mayo de 2013

La inmunoterapia es efectiva en alergias (en niños)

 
La inmunoterapia por vía subcutánea o sublingual es efectiva en los niños con asma y rinitis, según afirman los autores de una revisión sistemática. "Hallamos un buen nivel de efectividad con las inyecciones y las gotas sublinguales para el control de los síntomas de la rinitis alérgica y el asma en los niños", dijo por correo electrónico la doctora Julia Kim, autora del estudio. "Es una noticia promisoria la posible aplicación del tratamiento sublingual en los niños de Estados Unidos, porque es cómodo, fácil de administrar a los niños y se puede utilizar en el hogar", agregó.
 
El equipo de Kim, de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, de Baltimore, revisó los ensayos clínicos controlados que habían puesto a prueba la inmunoterapia subcutánea (ITSC) o una fórmula acuosa de inmunoterapia sublingual (ITSL) en niños con asma alérgico o rinoconjuntivitis. Otros fármacos comunes que se suelen utilizar son los antihistamínicos, el beta agonista, los corticoesteroides inhalables y los esteroides intranasales. En 13 ensayos, 920 niños habían recibido ITSC u otro tratamiento, y en 18 estudios, 1.583 niños recibieron ITSL o la atención habitual. En tanto, tres estudios habían comparado la ITSC con la ITSL en un grupo de 135 niños.
 
En Pediatrics, el equipo publica que las reacciones localizadas y sistémicas fueron comunes con ambos enfoques, pero sólo hubo un caso de anafilaxia en un paciente tratado con ITSC, aunque no hubo muertes. Surgió evidencia de nivel moderado de que la ITSC mejora los síntomas del asma y la rinitis, y pocas evidencias de que la terapia alivia los síntomas de la conjuntivitis, reduce el uso de medicamentos para el asma y mejora la calidad de vida en pacientes con rinoconjuntivitis.
 
En el caso de la INSL, el equipo obtuvo evidencia sólida de que alivia los síntomas del asma y evidencia moderada de que reduce los síntomas de rinitis y conjuntivitis, a la vez que disminuye el uso de medicamentos. En conjunto, hubo poca evidencia que respalde el uso de la ITSC por sobre la ITSL para aliviar los síntomas de asma o rinitis y reducir el uso de medicamentos, aunque esto podría atribuirse en parte a que pocos estudios habían evaluado la ITSC sólo en niños y que habían pocas comparaciones "cabeza a cabeza" de la ITSC y la ITSL. Por todo esto, Kim agregó: "Se necesitan más estudios para evaluar la seguridad de la ITSL en los niños con asma y rinitis alérgica versus las inyecciones antialérgicas de uso habitual".
 
FUENTE: Pediatrics

martes, 26 de febrero de 2013

Falta de crecimiento en niños y alergias alimentarias

 
Las alergias alimentarias parecen afectar el crecimiento de los niños, sugiere un estudio reciente. Esto podría deberse al hecho de que el tratamiento para las alergias alimentarias es la evitación estricta de los alimentos que desencadenan una reacción, señalaron los investigadores.
 
El estudio de 245 niños con alergias alimentarias halló que tenían una estatura más baja que los demás niños. También halló que los niños con más de dos alergias alimentarias eran más pequeños que los que tenían una o dos alergias alimentarias. Los investigadores observaron el índice de masa corporal (el IMC, una medida que toma en cuenta el peso y la estatura) de los niños con alergias alimentarias, y lo compararon con el IMC tanto de niños saludables como de niños con otras dos afecciones que se sabe que afectan el crecimiento.
 
"Un mayor número de alergias alimentarias se traduce en un mayor número de restricciones dietarias", señaló en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Alergias, Asma e Inmunología (American Academy of Allergy, Asthma and Immunology, AAAAI) el autor del estudio, el Dr. Brian Vickery, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Vickery y colegas también hallaron que los niños con una alergia a la leche tenían una estatura más baja que los que sufrían de otros tipos de alergias alimentarias. El estudio fue presentado el domingo en la reunión anual de la AAAAI, en San Antonio, Texas.
 
Los datos y las conclusiones de las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales. "Las relaciones descubiertas entre los niños con alergias alimentarias, sobre todo los que sufren de más de dos alergias y los que sufren de alergia a la leche, y los marcadores del crecimiento examinados enfatizan la necesidad de una evaluación e intervención nutricional para asegurar que las alergias alimentarias no contribuyan a ningún retraso en el crecimiento", señaló en el comunicado de prensa el presidente de la AAAAI y autor del estudio, el Dr. A. Wesley Burks.
 
Aunque el estudio halló una asociación entre las alergias alimentarias y un IMC más bajo en los niños, no estableció causalidad.
 
Fuente
American Academy of Allergy, Asthma and Immunology

martes, 18 de diciembre de 2012

Bebes ´que nacen por cesárea son más propensos a ser obesos

 
Los bebés que nacen por cesárea son algo más propensos que los que nacen por vía vaginal a tener sobrepeso u obesidad, según indica una nueva revisión de la literatura médica. Los resultados no prueban que la cesárea haga que los bebés engorden, pero el doctor Jianmeng Liu, coautor del estudio y profesor del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín, China, dijo que la relación entre el parto y la obesidad es algo importante para tener en mente.
 
"La carga de salud potencial de la obesidad y otras enfermedades asociadas con los partos por cesárea no debería olvidarse, aunque su impacto sea leve", en especial dada la frecuencia de ese tipo de nacimientos, dijo Liu por e-mail. Recordó que la relación entre el tipo de parto y la obesidad infantil nunca fue tan clara como con otras enfermedades, como el asma, las alergias y la diabetes.
 
El equipo reunió los resultados de nueve estudios sobre más de 200.000 personas y publica en International Journal of Obesity que los participantes eran un 33 por ciento más propensos a tener sobrepeso u obesidad si habían nacido por cesárea. En Estados Unidos, casi el 70 por ciento de los adultos tiene sobrepeso u obesidad. Un aumento del 33 por ciento se traduciría en un 93 por ciento de la población obesa.
 
El riesgo de obesidad infantil era especialmente algo más elevado; un 40 por ciento más que en los niños que habían nacido por vía vaginal. Los CDC de Estados Unidos estiman que uno de cada cinco niños de entre seis y 11 años es obeso. Para Liu, el aumento del riesgo es leve, pero continúa hasta la adultez.
 
Tras concentrarse sólo en los estudios en adultos, el equipo observó que los que habían nacido por cesárea eran un 50 por ciento más propensos a ser obesos que los que habían nacido por vía vaginal. Se desconoce por qué los partos por cesárea están asociados con el riesgo de engordar. Para Liu, un motivo sería la exposición a las bacterias maternas durante el parto vaginal, lo que influiría en la forma en la que el organismo del bebé procesará y almacenará la comida. Contó que otros investigadores habían sugerido que la cesárea está asociada con una menor concentración en el cordón umbilical de una hormona clave para la regulación del peso y una menor frecuencia de lactancia materna, "los que a la vez estarían relacionados con un aumento de la obesidad futura". La cesárea es cada vez más popular y en Estados Unidos, uno de cada cuatro bebés nace por esa vía.
 
Fuente
International Journal of Obesity

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tenga mucho cuidado con los antibióticos en la niñez

 
El uso de ciertos antibióticos podría poner a los niños en mayor riesgo de desarrollar enfermedades intestinales, halla una investigación reciente. Mientras más pronto toman antibióticos los niños, y mayor es la cantidad que toman, más elevado es el riesgo de desarrollar posteriormente enfermedades intestinales inflamatorias conocidas como enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, hallaron los investigadores.
 
"Parece haber un efecto de 'respuesta a la dosis'", planteó el Dr. Matt Kronman, profesor asistente de enfermedades infecciosas pediátricas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en Seattle. "Mientras más antibióticos tomaban los niños, más aumentaba su riesgo". Estudios anteriores han sugerido un vínculo entre la enfermedad intestinal y el uso de antibióticos, pero la mayoría de dichos estudios presentaban limitaciones.
 
El nuevo estudio, que aparece en la edición en línea del 24 de septiembre de la revista Pediatrics, observó datos de más de un millón de niños con una edad máxima de 17 años en casi 500 consultorios de salud que participaban en una red de salud de Reino Unido. Se dio seguimiento a los niños durante dos o más años entre 1994 y 2009.
 
  Los investigadores hallaron que 64 por ciento de los niños habían tomado algún tipo de antibiótico al menos una vez, y alrededor del 58 por ciento habían tomado antibióticos antianaerobios, que se dirigen a bacterias que no necesitan del oxígeno para desarrollarse. Los antibióticos antianaerobios incluyen a la penicilina, la amoxicilina, las tetraciclinas, el metronidazol, la cefoxitina y otros. Durante el periodo de seguimiento, casi 750 niños desarrollaron enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
 
Los síntomas comunes de estas afecciones de por vida incluyen dolor abdominal, diarrea y pérdida de peso. El riesgo fue más de cinco veces más elevado para los bebés que habían recibido los medicamentos antes de cumplir un año de edad, en comparación con los bebés que no recibieron antibióticos, pero el riesgo se redujo significativamente con la edad. Aunque hubo un aumento de 84 por ciento en el riesgo de desarrollar enfermedades intestinales entre los que tomaron antibióticos, el riesgo del mundo real sigue siendo muy bajo, apuntó Kronman. Además, aunque el estudio halló una asociación, no estableció una relación causal, así que los padres no deberían negar la medicación necesaria a sus hijos en base a estos resultados, enfatizaron los expertos.
 
En Estados Unidos, cada año se emiten alrededor de 49 millones de recetas para antibióticos pediátricos, y alrededor de la mitad de ellas son para penicilina, según la información de respaldo del estudio. Los autores dijeron que esas recetas se asociarían con 1,700 casos adicionales de enfermedad del intestino irritable cada año. Se sabe que los antibióticos cambian el ambiente bacteriano normal en los intestinos, y Kronman especula que esto podría provocar la inflamación. Las enfermedades intestinales se caracterizan por inflamación crónica de los intestinos.
 
"Nuestro estudio confiere credibilidad a esa hipótesis", afirmó. Pero los autores apuntaron que aún quedan muchas preguntas. Kronman sospecha que los antibióticos antianaerobios fomentan el aumento en el riesgo. "La gran mayoría de bacterias de los intestinos son antianaerobios", comentó. Sin embargo, no hallaron una relación entre la tetraciclina, un antibiótico antianaerobio, y la enfermedad intestinal.
 
El gran número de niños estudiados es uno de los puntos fuertes de la nueva investigación, planteó otro experto, el Dr. William Muinos, codirector de gastroenterología del Hospital Pediátrico de Miami y profesor asistente de pediatría de la Universidad Internacional de Florida en Miami. Muinos dijo que ha observado el vínculo en los pacientes. A él le parece que los fármacos que afectan más a las colonias anaeróbicas son peores en cuanto el aumento del riesgo de enfermedad intestinal.
 
Kronman aseguró que la moraleja no es evitar usar el antibiótico en los niños a cualquier precio, sino usarlos con sabiduría. "Cuando se necesitan, son esenciales", dijo. Los padres deben sentirse libres de preguntar al médico que receta un antibiótico si sus hijos lo necesitan en ese momento dado, añadió Kronman. Los padres también pueden pensar en preguntar a los médicos si pueden elegir un antibiótico dirigido que se enfoque en una variedad más limitada de bacterias. Dijo que un mensaje para los padres es informar al pediatra del niño si tiene antecedentes familiares de enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
 
Fuentes
Matt Kronman, M.D., assistant professor of pediatric infectious diseases, Seattle Children's Hospital and University of Washington School of Medicine, Seattle; William Muinos, M.D., co-director, gastroenterology, Miami Children's Hospital, and assistant professor of pediatrics, Florida International University, Miami; October 2012 Pediatrics

jueves, 13 de septiembre de 2012

Qué son las Enfermedades huérfanas?

 
Estás enfermedades se le llaman "huérfanas" por ser muy raras y no conocer la etiología o causales de las mismas. En años atras se les conocía como "enfermedades idiopáticas". Las enfermedades raras afectan, en promedio, a uno de cada 2.000 habitantes.
 
En el mundo se calcula que hay casi 7.000 identificadas (porfiria, gigantismo, enanismo, neurofibromatosis y esclerosis lateral amiotrófica son algunas de ellas), pero solo se han desarrollado tratamientos para unas 50.
 
La mayoría afecta simultáneamente a varios órganos y sistemas del cuerpo; de hecho, si no se tratan a tiempo incapacitan, degeneran e incluso matan. Según la Organización Europea para las Enfermedades Raras, los afectados reciben un primer diagnóstico errado en el 40 por ciento de los casos, y el 25 por ciento demoran entre 5 y 30 años en saber qué tienen.
 
Los tratamientos, además, deben incluir un acompañamiento emocional para los afectados y las personas que los cuiden. Está tan bien hecha la ley, reconocen todos, que también busca que en las facultades de medicina se instaure una cátedra sobre enfermedades huérfanas.
 
Uno de los problemas más graves que enfrentan los pacientes es que sus diagnósticos suelen ser tardíos, por desconocimiento, incluso dentro del cuerpo médico. Además, casi nadie les presta atención. Y los medicamentos que requieren son de alto costo y la investigación, escasa. Muy de vez en cuando un laboratorio se ocupa de producir fármacos para ellos, porque no pueden vender en cada país por millones, sino por cientos o miles.
 
Este es un grave problema que atravieza no solo el Perú, sino muchos países de la región. Para terminar diremos que el 28 de febrero es el Día Mundial de las Enfermedades Raras o Huérfanas, de las cuales se han identificado alrededor de 8 mil que afectan a 10 por ciento de la población mundial. Sabemos que son graves, crónicas, degenerativas, causan discapacidad y pobre calidad de vida; no se curan, pero los síntomas se pueden controlar.
 
Aquí algunas de ellas:
Fenilcetonuria
Acidemias orgánicas
Tirosinemia
Homocistinuria
Defectos del ciclo de la urea
Porfiria
Galactosemia
Cistinosis
Acidosis tubular renal
Orina de jarabe de maple
Inmunodeficiencias primarias
Síndrome urémico hemolítico atípico
Enfermedades lisosomales: Gaucher, Mucopolisacaridosis y síndromes relacionados (MPS), Fabry, Pompe, Niemann Pick.
 
Un factor común en todas estas patologías, es su gran desconocimiento, no sólo a nivel del propio paciente que la padece, sino a nivel médico. Es por ello que requieren la necesidad de realizar un esfuerzo mayor de lo habitual a nivel no sólo socio-económico, sino también político. Quizás no sea rentable para la industria farmacéutica una mayor inversión en la investigación de medicamentos huérfanos, pero no olvidemos que ante todo estamos tratando de salvar vidas, que son personas que tienen derecho a una oportunidad en la atención a su salud. Una vez más, no caigamos en la tentación de frivolizar la práctica médica, atendiendo a razones tan sólo económicas. Porque los tiempos de crisis y recortes económicos afectan a todos los sistemas, pero no es necesario castigar a aquél que más lo necesita.
Enlace para consultas

lunes, 28 de mayo de 2012

El Jarabe de Maiz (Fructosa) en el banquillo

Qué es el jarabe de fructosa? Produce obesidad y daña el Hígado?
El Jarabe de fructosa es un edulcorante comúnmente utilizado y el preservativo. Técnicamente, se llama jarabe de maíz de alta fructosa. Este edulcorante es objeto de debate. Dos nuevos estudios han añadido más motivos de preocupación sobre el jarabe de maíz alto en fructosa (High Fructose Corn Syrup) que perjudica mucho más al cuerpo humano de lo que su contenido en azúcar simple podría sugerir. No pretendemos causar el menor pánico sino que tenemos la obligación de crear un ambiente de prevención entre todos los consumidores, para esto sirve la información que prestamos a nuestros lectores..

El jarabe de maíz alto en fructosa contiene 55 por ciento de fructuosa y 45 por ciento de glucosa. Por el contrario, el azúcar de mesa (también conocido como sacarosa) contiene una relación de 50-50. En el primer estudio, publicado en la revista Farmacología, Bioquímica y Comportamiento, los investigadores de la Universidad de Princeton encontraron que las ratas que consumen jarabe de maíz de alta fructosa aumentaron más de peso y desarrollaron más factores de riesgo cardiovascular que las ratas que consumen cantidades equivalentes de sacarosa.

“Algunas personas han afirmado que el jarabe de maíz alto en fructosa no es diferente de otros edulcorantes en lo que respecta al aumento de peso y la obesidad, pero los resultados dejan claro que esto no es cierto”, dijo el investigador Bart Hoebel. Sin embargo no todos sabemos que la mayoría de productos alimenticios manufactorados que se expenden en los supermercados, están elaborados con este insumo por ser de fácil extracción y resulta muy barato para las grandes compañías que los elaboran.

Lamentablemente casi todos los productos la tienen en su composición y si sumamos las cantidades que consumimos una y otra vez en el día, estaremos alcanzando cifras insospechadas. Es muy cierto su consumo masivo, en especial hoy en día resulta más cómodo ir al super y realizar compras con la tarjeta de crédito productos ya elaborados y casi la mayoría de éstos contienen estos edulcorantes. Es preciso tener mucho cuidado con nuestros hijos menores, que son muy propensos a consumir gaseosas, mermeladas, jugos en botella o en caja, galletas, dulces, etc. en donde los niveles de edulcorante con jarabe de fructosa son muy altos.

Las investigaciones
Hoebel y sus colegas dieron a dos grupos de ratas una dieta idéntica, complementada con una de dos bebidas azucaradas. Una bebida consistió en una solución de sacarosa en concentraciones similares a las que se encuentran en muchas bebidas azucaradas. La otra consistía en una solución de jarabe de maíz de alta fructosa en aproximadamente la mitad de la concentración de un refresco típico. Los investigadores encontraron que las ratas que consumen la solución de jarabe de maíz aumentaron de peso significativamente más que las ratas que consumieron la solución de sacarosa.

En un experimento de seguimiento, los investigadores compararon los cambios metabólicos en las ratas alimentadas con sólo rata chow con ratas alimentadas con una solución más jarabe de maíz alto en fructosa. Todas las ratas consumieron la misma cantidad de calorías. Después de seis meses, las ratas en el grupo de jarabe de maíz habían ganado 48 por ciento más de peso. También aumentó la cantidad de grasa (especialmente en el abdomen) y hubo una disminución de los triglicéridos circulantes.

Estos cambios son consistentes con el síndrome metabólico, un conjunto de síntomas que predisponen a los humanos a la enfermedad cardiovascular y la diabetes. Cada ratón que consumió el jarabe de maíz alto en fructosa se volvió obeso. Por el contrario, las ratas alimentadas con una dieta alta en grasas no llegó a ser tan obesas. Otro estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Duke, una vez más implica el jarabe de maíz de alta fructosa en un mayor riesgo de daño hepático. La investigación anterior ha sugerido que grandes cantidades de fructosa en el hígado del mismo modo que el consumo excesivo de alcohol crean complicaciones de salud.

Otro estudio relacionado al jarabe de maíz alto en fructosa específicamente causó la aparición de heridas del hígado conocidas como enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHNA). El nuevo estudio, publicado en el Diario de Hepatología, encuentró que el jarabe de maíz alto en fructosa empeoró los efectos de la EHNA. “Encontramos que el aumento del consumo de jarabe de maíz de alta fructosa se asocia con cicatrices en el hígado … entre los pacientes con EHNA,” dijo el investigador Abdelmalek Manal.

Los investigadores analizaron las dietas y los hígados de 427 adultos con EHNA, y encontraron que el 19 por ciento de ellos consumía bebidas que contenían fructuosa. El 52 por ciento de los participantes consumían entre una y seis porciones de bebidas que contenían fructosa por semana, mientras que otro 29 por ciento consumía al menos una porción al día. El consumo de los pacientes de mayor ‘fructosa, empeoraba el número y severidad de las heridas del hígado. “Hemos identificado un factor de riesgo que puede contribuir al síndrome metabólico de resistencia a la insulina y las complicaciones del síndrome metabólico, incluidos los daños del hígado”, dijo Abdelmalek. Abdelmalek señaló que EHNA es un problema grave que no se puede tratar y puede conducir en algunos casos a cáncer de hígado, insuficiencia hepática y la necesidad de un trasplante de hígado.

Los investigadores todavía no están seguros de por qué el jarabe de maíz alto en fructuosa daña el cuerpo más de lo que su contenido de 5 por ciento de fructuosa podría sugerir. Existe la hipótesis de que los efectos negativos provienen de las cantidades masivas en las que se consume – el jarabe de maíz alto en fructuosa se encuentra en casi todos los alimentos procesados.

Otros investigadores han observado que las bebidas hechas con jarabe de maíz de alta fructuosa contienen altos niveles de carbonilos reactivos que pueden dañar las células. Otros han señalado que la fructuosa de la miel de maíz de alta fructuosa está químicamente modificada y por lo tanto se extiende por el cuerpo con más libertad que la fructuosa en azúcar de mesa.

Realmente es un veneno aceptado?
En juego hay miles de millones de dólares. Al fin y al cabo, cada estadounidense consume de media 17.1 kilos de esta sustancia endulcorante, una barbaridad pero menos que los 32,4 kilos que se metían entre pecho y espalda en 2002, a punta de hamburguesas con ketchup, las patatas fritas bañadas en aceite de maíz y la Coca-Cola para endulzar el combo.

Estas empresas y otras más están haciendo campañas paralelas para aminorar el consumo creciente de STEVIA, un edulcorante mas barato y menos dañino, creando una insertidumbre en el consumidor. Entonces, por qué no lo usan estas transnacionales? la razón es que tienen los derechos sobre el jarabe de fructosa y no sería realmente un gran negocio el cambiarlo.

El proceso judicial acaba de comenzar en Los Angeles, una historia curiosa con muchas cuestiones morales y nutircionales de fondo, en medio de una crisis cada vez más acentuada por la penosa dieta de los estadounidenses. Muchos, como Morgan Spurlock y su documental “Super Size Me" sobre la feroz dieta de McDonald's para engordar a la parroquia, lo pusieron sobre la mesa a través de la gran pantalla, y ahora, con el litigio en marcha, ha vuelto a surgir la necesidad de lograr una dieta mucho más balanceada. Serán pocos —sin intereses de por medio, claro está— lo que estén a favor del jarabe de maíz.

Con suerte, los azucareros ganarán la batalla y la opción barata que ha permitido a imperios como Coca-cola y Pepsi mantener sus botellas de dos litros a precios irrisorios, seguirá llamándose por su nombre. Suerte tienen de que no lo llamen veneno.

Muy importante (conclusiones)
La mayoría de las bebidas comerciales y los alimentos procesados están endulzados con jarabe de fructosa. Hace ya tiempo que la industria abandonó el azúcar derivado de la caña de azúcar y de la remolacha por el Jarabe de Fructosa derivado del maíz, al ser su producción mucho más barata.

El jarabe o sirope de fructosa procedente del maíz se conoce por las siglas HFCS (High Fructose Corn Syrup). El jarabe de fructosa se somete a un intenso proceso de refinado químico. Aunque se denomine fructosa como el azúcar de la fruta, no es tal, y el cuerpo no lo metaboliza como la verdadera fructosa. De hecho, para el cuerpo el jarabe de fructosa es una sustancia extraña, que no sabe cómo metabolizar.

La FRUCTOSA no es un azúcar saludable ¿Sabías que la FRUCTOSA es el azúcar que se convierte en grasa más rápidamente? La fructosa es el azúcar que más engorda, y el responsable de la epidemia de obesidad en el mundo occidental. Otro de los efectos nocivos de la fructosa es el de aumentar considerablemente los niveles de triglicéridos en sangre. Los pacientes con cáncer de sangre (leucemia) o con patologías hepáticas debe evitar totalmente la fructosa. Dado que la fructosa es el antígeno de los glóbulos rojos también se debe evitar en caso de anemia.

Fuentes
The Real Agenda
Terapia holística
Mundo.es
Guidewhols.com

miércoles, 23 de mayo de 2012

Acido fólico y el cáncer en niños

Las tasas de dos cánceres pediátricos raros disminuyeron en Estados Unidos luego de la reglamentación que exige fortificar ciertos productos alimenticios con ácido fólico, según revela un nuevo estudio. Si bien la investigación publicada en la revista Pediatrics no prueba que la vitamina B haya sido la responsable, los autores aseguran que los resultados por lo menos brindan la tranquilidad de que la fortificación con ácido fólico no aumentó los casos de cáncer infantil, una preocupación en la teoría.

"La buena noticia es que la medida no habría elevado el riesgo de que los niños desarrollaran cáncer", dijo la autora principal, Amy M. Linabery, de la University of Minnesota, en Minneapolis. En 1996, Estados Unidos dispuso fortificar las harinas, los panes, las pastas y otros productos de granos con ácido fólico, la versión sintética del folato, que es una vitamina B, para reducir la tasa de los defectos del tubo neural, malformaciones congénitas graves del cerebro y la columna.

Una preocupación era la capacidad de la vitamina de favorecer la aparición del cáncer; algunos estudios habían asociado la fortificación de los alimentos con un aumento de los casos de cáncer de colon en los adultos, aunque se ignoraba si el ácido fólico es el causante.

El equipo de Linabery analizó las tasas de cáncer en menores de 5 años registradas oficialmente entre 1986 y el 2008. En ese período se les diagnosticó cáncer a 8.829 niños. En general, las tasas de cáncer fueron similares antes y después de la fortificación alimentaria. Pero dos cánceres fueron la excepción: el tumor de Wilms, un tipo de cáncer renal, disminuyó de 18 casos por cada millón de niños por año a menos de 15 casos por millón.

El otro cáncer, conocido como tumor neuroectodérmico primario, pasó de cuatro casos por millón por año a menos de dos casos por millón. Ambos cánceres son bastante raros y nadie sugiere que las embarazadas consuman ácido fólico para prevenir esas enfermedades en sus bebés. "Pero pensamos que las mujeres deben recibir ácido fólico debido a que está demostrado que previene los defectos del tubo neural", dijo Linabery.

Las limitaciones del estudio incluyen que se concentró en los patrones nacionales y no en la relación entre el consumo real de ácido fólico en las mujeres y el riesgo de sus hijos de desarrollar cáncer. Aun así, Linabery sostuvo que "es importante consumir ácido fólico en la edad reproductiva". Y estos resultados, agregó, reafirman que la fortificación de los alimentos no aumentó la cantidad de cánceres infantiles en Estados Unidos.

FUENTE: Pediatrics

lunes, 21 de mayo de 2012

Cómo estimular a comer bien a los hijos

La mejor manera de estimular al niño a comer de manera saludable es dando el ejemplo. Los niños imitan a los adultos que ven a diario. Si usted come frutas y verduras, y consume menos alimentos poco nutritivos, estará enviándole el mensaje correcto.

Otra manera de dar un buen ejemplo es limitando el tamaño de las porciones y evitando comer de más. Hable sobre el estar satisfecho, en especial con los niños pequeños. Diga algo como “esto está delicioso, pero estoy satisfecho y no voy a comer más”. De igual modo, los padres que siempre están a dieta o quejándose de sus cuerpos pueden fomentar estos mismos sentimientos negativos en los niños. Trate de mantener una actitud positiva en lo que se refiere a la comida.

No pelee con la comida
Es fácil convertir la comida en una fuente de conflicto. Los padres bien intencionados pueden encontrarse en una situación en la que negocian con los niños o los sobornan para que coman alimentos saludables. Una mejor estrategia es permitir que los niños tengan cierto control, pero también limitar los tipos de alimentos que tienen en la casa.
Los niños deben decidir si tienen hambre, qué desean comer de los alimentos que les sirven y cuándo se sienten satisfechos. Los padres controlan los alimentos disponibles para los niños, tanto a la hora de la comida como entre las comidas.

A continuación, algunas pautas que puede seguir:

•Establezca un horario para las comidas y los refrigerios. Está bien elegir no comer cuando tanto los padres como los niños saben a qué hora es la siguiente comida o refrigerio.
•No obligue el niño a comer toda la comida en el plato. Eso les enseña a seguir comiendo aunque se sientan satisfechos.
•No soborne o recompense a los niños con la comida. Evite usar el postre como recompensa por haber terminado la comida.
•No use la comida como demostración de amor. Demuestre su amor abrazando a los niños, dedicándoles un tiempo o elogiándolos.

Involucre a los niños
A la mayoría de los niños les agrada participar en la selección de los alimentos que se sirven en las comidas. Converse con ellos sobre las diferentes opciones y la planificación de una comida equilibrada. Algunos niños quizá deseen ayudar en la compra y en la preparación de los alimentos.

En el supermercado, enseñe a los niños a leer las etiquetas para que comiencen a aprender sobre los valores nutritivos. En la cocina, asígnele a su hijo tareas apropiadas para su edad de modo de evitar que se lastime o se sienta abrumado. Al final de la cena, no se olvide de elogiar al cocinero. Los almuerzos escolares también pueden servir de aprendizaje para los niños. Es más, si puede lograr que ellos comiencen a pensar en lo que van a almorzar, es probable que pueda ayudarlos a hacer cambios positivos.

Sugiérales que digan qué tipos de alimentos les gustaría comer en el almuerzo o vayan juntos al supermercado para comprar alimentos saludables que puedan llevarse a la escuela. Otra buena razón para involucrar a los niños es prepararlos de modo que tomen buenas decisiones en lo que respecta a los alimentos que comen. Eso no quiere decir que repentinamente su niño preferirá una ensalada a las papas fritas, pero los hábitos alimenticios que usted le ayude a formar en el presente pueden encaminarlo hacia decisiones más saludables por el resto de su vida.

Fuente
Kid Health

viernes, 18 de mayo de 2012

La lactancia materna previene la obesidad en niños

Los bebés amamantados ganan menos peso en su primer año de vida que aquellos que reciben leche materna o fórmula a través del biberón, según revela un estudio realizado en Estados Unidos. El informe, publicado en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, es parte de la creciente evidencia de que amamantar parecer ser la mejor opción para un recién nacido, además de proteger contra la obesidad en la vida futura. La autora Ruowei Li, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), dijo que la diferencia se debería al rol que juegan los bebés en la decisión de dejar de alimentarse, en lugar de que las madres o padres los obliguen a terminar el biberón.

"Si los bebés son alimentados a través del pecho, el niño juega un rol muy activo, dado que son los que deciden cuándo succionar y cuando dejar de hacerlo", explicó. Li y sus colegas siguieron a alrededor de 1.900 bebés de todo Estados Unidos que nacieron a mediados de la década del 2000. Mediante una serie de sondeos enviados a sus madres, los investigadores consultaron, entre otras cosas, el peso de los bebés a diferentes edades y con cuánta frecuencia eran amamantados, tomaban leche materna en biberón o recibían fórmula.

Los bebés alimentados mediante biberón -ya sea sólo con leche materna o sólo con fórmula- subían alrededor de 85 gramos más por mes comparado con aquellos que solamente eran amamantados. Luego de eso, los resultados se volvieron un poco más complicados. Cuando las madres combinaban la lactancia y el biberón sólo relleno con leche materna, los niños no aumentaban más de peso. Pero si los bebés recibían tanto leche materna como fórmula, crecían de manera similar a los que sólo eran amamantados.

No está claro por qué esos bebés alimentados con una combinación de leche materna en biberón y fórmula no ganaron peso adicional, indicaron los investigadores. No obstante, "el mensaje clave de este estudio es que la lactancia materna es realmente la primera alternativa para los bebés", dijo Li, quien agregó que complementar la lactancia con leche de pecho en biberón es una buena segunda alternativa.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que las madres amamanten exclusivamente a sus hijos durante seis meses y continúen la lactancia a medida que introducen la alimentación sólida al menos hasta el año de vida. Pero los expertos reconocen que debe considerarse no colocar a las madres bajo la presión de amamantar, ya que muchas veces eso no puede ser posible por muchas razones. "Hubo millones de bebés alimentados con fórmula mucho antes de que comenzara la epidemia de obesidad", dijo Jeffrey Wright, pediatra de la Escuela de Medicina de la University of Washington, quien escribió un editorial sobre el estudio.

"Cada familia debería sopesar los beneficios y desventajas de hacerlo, y el padre debería participar de ese debate", agregó Wright.

Fuente
MedLine Plus

lunes, 23 de abril de 2012

Obesidad infantil y cáncer al hígado


Los adultos que eran obesos en la niñez están en mayor riesgo de cáncer de hígado, sugiere un estudio reciente. Los investigadores observaron el peso al nacer y el índice de masa corporal (una medida de la grasa corporal que se basa en el peso y la estatura, y que comúnmente se conoce como IMC) de más de 165,000 hombres y 160,000 mujeres de Dinamarca nacidos entre 1930 y 1989.

De esos participantes, 252 desarrollaron carcinoma hepatocelular, la forma más común de cáncer de hígado en la adultez. Los autores del estudio calcularon que a los siete años de edad, el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular aumentaba en 12 por ciento por cada aumento de un punto en el IMC. Para los trece años, ese riesgo aumentaba a 25 por ciento. Por tanto, a medida que las unidades de IMC aumentaban en la adultez, lo mismo sucedía con el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular.

Esto fue constantemente similar para ambos sexos y todas las edades. Otros factores de riesgo del cáncer de hígado incluyen alcoholismo, infección con hepatitis B y C, y otras enfermedades del hígado. Pero los resultados del estudio no cambiaron cuando los participantes con esos factores se eliminaron de la investigación, lo que indica que la obesidad infantil fue el mayor factor en el desarrollo del carcinoma hepatocelular, apuntaron los investigadores. El estudio fue presentado el jueves en el Congreso Internacional del Hígado, en Barcelona.

"La obesidad infantil no solo lleva al desarrollo de muchas afecciones metabólicas (como la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiaca) sino también a la enfermedad del hígado graso, lo que podría eventualmente resultar en cáncer de hígado", señaló en un comunicado de prensa de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (European Association for the Study of the Liver) el Dr. Frank Lammert, miembro del comité científico de la asociación.

"No se puede subestimar la importancia de mantener un IMC saludable en la niñez", aseguró Lammert en el comunicado de prensa. "Los alarmantes resultados de este estudio apuntan a una correlación potencial entre la obesidad infantil y el desarrollo del cáncer de hígado en la adultez". Los datos y conclusiones presentados en reuniones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Fuente
European Association for the Study of the Liver

sábado, 4 de febrero de 2012

La Risa es la medicina de los niños


Investigadores han identificado áreas específicas de los cerebros de los niños que son activadas mediante el humor, en un estudio que es el primero de su tipo.

Los hallazgos, que aparecen en la edición del 1 de febrero de la revista Journal of Neuroscience, proveen una base para la comprensión de la forma en que el humor y otras emociones positivas pueden afectar el bienestar de un niño, según el equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

"El humor es un componente muy importante de la salud emocional, ya que mantiene las relaciones, desarrolla la función cognitiva [del cerebro] e incluso quizás la salud médica", aseguró en un comunicado de prensa de la universidad el autor principal del estudio, el Dr. Allan Reiss, director del Centro de Investigación en Ciencias Interdisciplinarias del Cerebro de la Stanford.

Un sentido del humor fuerte es una parte importante de la emoción positiva, y podría ayudar a que los niños sean más resistentes, anotó. "En particular, creemos que un sentido del humor equilibrado y coherente podría ayudar a los niños a negociar el periodo difícil de la preadolescencia y la adolescencia", señaló Reiss.

Los investigadores usaron IRM funcional para escanear los cerebros de quince niños de 6 a 12 años de edad mientras veían videos cortos que se categorizaron como divertidos, positivos o neutrales. Ver los videos positivos resultaba satisfactorio, pero no eran divertidos. Los videos neutrales no eran ni satisfactorios ni divertidos.

Los escáneres cerebrales mostraron que los videos graciosos activaban dos regiones de los cerebros de los niños que también responden al humor en los adultos. Sin embargo, esos circuitos no están tan desarrollados en los niños.

El humor activaba la región mesolímbica de los niños, que procesa las recompensas, y el área temporal-occipital-parietal, que procesa las incongruencias percibidas. Las incongruencias son cosas que van unidas pero que representan opuestos (por ejemplo, muchos payasos que salen de un coche minúsculo).

Los videos positivos activaban el área de procesamiento de la recompensa, pero no el área que procesa la incongruencia. Esto sugiere que la incongruencia, algo que sorprende al cerebro, es un factor importante del humor, concluyeron los investigadores.

"Es atractivo estudiar los estados emocionales negativos como la depresión y la ansiedad, pero no se puede comprender del todo por qué un niño tiene estabilidad o inestabilidad emocional hasta que se ven ambas caras de la moneda", señaló Reiss en el comunicado de prensa. "Este trabajo prepara el terreno para ayudarnos a observar cómo el humor predice la resistencia y el bienestar".

Fuente
Stanford University School of Medicine

jueves, 19 de enero de 2012

En bebés, el leer los labios una señal precoz de autismo?


Leer los labios es una de las formas en que los bebés aprenden a hablar, informa un estudio reciente. El hallazgo desafía la creencia convencional de que los bebés aprenden a hablar solo escuchando a las personas que les rodean, según investigadores de la Universidad del Atlántico de Florida. También dijeron que su descubrimiento podría sugerir nuevas formas de diagnosticar los trastornos del espectro autista.

Se mostró a bebés de 4, 6, 8, 10 y 12 meses videos de mujeres que hablaban, y los investigadores grabaron cuánto tiempo pasaban los bebés observando los ojos y las bocas de las mujeres.
Los hallazgos aparecen en la edición de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences.

"Nuestra investigación halló que los bebés cambian el enfoque de la atención a la boca de la persona que les habla cuando entren en la etapa del balbuceo, y siguen enfocándose en la boca durante varios meses después hasta que dominan las formas básicas del habla de su idioma natal", aseguró en un comunicado de prensa de la universidad David Lewkowicz, profesor de psicología y un experto internacionalmente conocido sobre el desarrollo perceptual infantil.

"En otras palabras, los bebés se vuelven lectores de labios cuando comienzan a producir sus primeros sonidos parecidos al habla", añadió.

Sin embargo, una vez un bebé típico comienza a desarrollar habilidades de lenguaje, cambia su enfoque principal a los ojos del interlocutor, lo que demuestra la necesidad de reunir pistas socialmente relevantes a medida que siguen adquiriendo capacidades de comunicación más sofisticadas.

Además de proveer nuevos conocimientos sobre el desarrollo del habla en los bebés, los investigadores dijeron que sus hallazgos sugieren una nueva forma potencial de diagnosticar el autismo a una edad más temprana de lo actualmente posible, que es de unos 18 meses.

Los investigadores anotaron que a los dos años, los niños autistas enfocan su atención en la boca del interlocutor, mientras que los niños que se desarrollan normalmente se enfocan en los ojos. "Cuando estos hechos se combinan con nuestros hallazgos, es probable que, al contrario que los niños que se desarrollan con normalidad, los bebés que aún no están diagnosticados pero que están en riesgo de autismo sigan enfocándose en la boca del interlocutor del idioma natal a los 12 meses de edad y después", comentó Lewkowicz.

"Si es así, esto proveería la confirmación conductual más temprana de una discapacidad inminente en el desarrollo, y daría a los médicos un inicio temprano en los procedimientos de intervención que buscan reducir o prevenir los efectos más devastadores del autismo y otros trastornos de la comunicación", sugirió.

Fuente
Florida Atlantic University

miércoles, 18 de enero de 2012

Comer varias veces al día prevendría el aumento de peso?

Un estudio demuestra que las niñas que comen varias veces al día engordan menos y suman menos centímetros a su cintura en una década que las que lo hacen sólo en dos ocasiones diarias.

La hipótesis de los autores es que la comida y los "snacks" en porciones
más pequeñas y frecuentes prolongarían la sensación de saciedad y evitarían los excesos alimentarios. Sin embargo, es demasiado pronto para decidir si debería recomendarse esa forma de alimentarse para prevenir la obesidad en las niñas o la población general.

"Es posible que comer porciones más pequeñas o con intervalos más cortos reduzca la necesidad de ingerir comidas copiosas o la sensación de hambre", dijo Alison Field, experta en alimentación infantil del Hospital de Niños de Boston, pero que no participó del estudio. Aun así, "siempre existe la posibilidad (...) de que las personas que comen con frecuencia sean simplemente distintas a las que deciden comer un par de veces al día" y eso, según agregó, explicaría por qué algunas niñas engordan más que otras.

El nuevo estudio, de Lorrene Ritchie de la University of California, en Berkeley, surge de los datos de un estudio realizado con fondos públicos sobre niñas negras y blancas de Berkeley, Cincinnati y la ciudad de Washington. Cuando las niñas tenían 9 y 10 años, registró qué comían y a qué hora lo hacían durante varios días por vez. Luego, revisó esa información con nutricionistas. En los 10 años posteriores, les controló la altura, el peso y el perímetro de cintura a las más de 2.100 participantes.

Los autores utilizaron esos registros para comparar la cantidad de comidas y snacks que las participantes comían al inicio del estudio con las variaciones del peso y el tamaño de la cintura a los 19 y 20 años. Al principio, las niñas comían alrededor de 2,5 comidas y 2,5 snacks diarios. Como era de esperar, independientemente del intervalo entre las comidas, las participantes aumentaron de peso y de tamaño de cintura durante la pubertad. Pero a menor cantidad de snacks y comidas al día, mayor cantidad de grasa acumularon durante el estudio, según precisa Ritchie en American Journal of Clinical Nutrition.

En una década, las que comían más de seis veces por día aumentaron 6,5 puntos de índice de masa corporal (IMC), comparado con 7,8 puntos en el grupo que comía tres veces o menos por día. Eso se traduce en unos 3,6 kilogramos (kg) extra en las participantes con más intervalo entre las comidas.

Las chicas que comían con más frecuencia tenían 10 centímetros (cm) más de cintura a los 19 o 20 años, comparado con casi 13 cm en el otro grupo, aun tras considerar factores como el ejercicio, el tiempo frente al televisor y el peso inicial.

"No recomendaría que la población deje de comer tres veces por día para empezar a hacerlo cinco veces para no engordar", sostuvo la autora. La clave, según señaló, es la moderación.

"Tampoco saltearía comidas para no engordar, ya que eso no ayudaría, ni evitaría necesariamente los snacks", agregó Ritchie.

Fuente
American Journal of Clinical Nutrition

miércoles, 4 de enero de 2012

No dormir bien empeora diabetes en niños

Un mal sueño podría socavar los esfuerzos de los niños con diabetes tipo 1 de controlar la glucemia, indica una investigación reciente.

En el estudio, los investigadores rastrearon los patrones de sueño de 50 niños con diabetes tipo 1, de 10 a 16 años de edad. En comparación con niños de edad similar, se halló que los niños diabéticos pasaban más tiempo en una etapa menos profunda del sueño.

Además, experimentar esta forma de déficit de sueño se relacionó con un peor rendimiento escolar, además de niveles más elevados de glucemia, según el informe que aparece en la edición de enero de la revista Sleep.

"A pesar de seguir las recomendaciones para una buena salud en la diabetes, muchos jóvenes con diabetes tipo 1 tienen dificultades para controlar la glucemia", señaló en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine) la investigadora principal del estudio Michelle Perfect, de la Universidad de Arizona en Tucson.

"Hallamos que podría deberse a anomalías en el sueño, como somnolencia diurna, un sueño menos profundo y apnea del sueño. Todas esas cosas dificultan tener un buen control de la glucemia", añadió Perfect.

Los autores del estudio también hallaron que alrededor de un tercio de los niños con diabetes tipo 1 sufrían de apnea del sueño, independientemente de su peso. Además, los que tenían apnea del sueño también tenían niveles de glucemia mucho más elevados. La apnea del sueño es un trastorno que provoca pausas frecuentes en la respiración durante el sueño, lo que lleva a somnolencia y fatiga diurnas.

Los investigadores anotaron que la apnea del sueño es una afección que ya se había asociado con la diabetes tipo 2 (que por lo general afecta a los adultos). Los hallazgos en los participantes del estudio podrían significar que también es un problema entre los pacientes de diabetes más jóvenes, señalaron en el comunicado de prensa.

Mientras tanto, Perfect señaló que "los problemas de sueño se asociaron con calificaciones más bajas, un peor rendimiento en las pruebas estatales estandarizadas, una mala calidad de vida y anomalías en la conducta diurna. En una nota positiva, el sueño es una conducta de salud potencialmente modificable, así que un profesional calificado podría ayudar a estos niños a dormir mejor".


Fuente
American Academy of Sleep Medicine

martes, 27 de diciembre de 2011

Sobrepeso y asma en niños

Los niños en edad preescolar que tienen sobrepeso corren más riesgo de desarrollar asma a los 7 años, pero los padres no deberían preocuparse si su hijo logra adelgazar antes de esa edad, sugiere un nuevo estudio.
En más de 2.000 niños de Suecia controlados hasta los 8 años, los que a los 7 tenían sobrepeso u obesidad (un IMC en el percentilo 85 o superior) eran más propensos a tener asma que los chicos delgados, independientemente de si años antes habían tenido sobrepeso o no.

De hecho, los niños obesos en el primer año de vida o a los 4 años, pero no a los 7, no eran más propensos a desarrollar asma que los que siempre habían tenido un peso normal. Los niños obesos en los primeros años de vida suelen normalizar su peso cuando comienzan la escuela, según explicó la autora principal, Jessica Ohman Magnusson, del Instituto Karolinska de Estocolmo.

Pero si el peso extra se mantiene más allá de los 4 años, los padres deberían recibir ayuda para controlar de manera saludable el peso de sus hijos, indicó la experta.

Varios estudios previos habían identificado una relación entre la obesidad infantil y el riesgo de desarrollar asma o síntomas respiratorios graves. Pero Magnusson señaló: "No podríamos decir que el sobrepeso está causalmente asociado con el asma". Eso, según explicó, es porque los kilos de más al inicio de la niñez no estuvieron relacionados con el riesgo de desarrollar asma cuando los niños recuperaban su peso normal.

Es posible que otros factores, y no el peso, demuestren por qué los niños que siguen con sobrepeso tienen un mayor riesgo que el resto de desarrollar asma. Como publica la revista Pediatrics, el 6 por ciento de la cohorte de 8 años tenía asma, comparado con el 10 por ciento de los niños con sobrepeso a los 7 años.

Cuando el equipo consideró los antecedentes familiares de alergia, tabaquismo materno durante el embarazo y otros factores, halló que tener sobrepeso a los 7 años de edad estaba asociado con el doble de riesgo de desarrollar asma, sin importar el peso de los niños a los 4 años de edad. Unos 300 participantes tuvieron sobrepeso en algún momento del seguimiento, pero 122 niños siguieron con sobrepeso entre 1 y los 7 años de edad.

De modo que, según la autora, los padres deberían comprender que esos kilos de más no siempre persisten. Y que, según estos resultados, los niños a los que se les normaliza el peso no tendrían riesgo de desarrollar asma.


Fuente
Pediatrics, online

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El abuso infantil podría dañar el cerebro adolescente


Un estudio reciente halla que el abuso en la niñez podría asociarse con cambios en el cerebro adolescente.
Los investigadores hallaron que los adolescentes que habían sido víctimas de abuso o negligencia tenían menos "materia gris", el tejido que contiene las neuronas, en algunas áreas del cerebro, en comparación con los que no habían sufrido maltrato.

42 adolescentes que participaron en el estudio tenían antecedentes de abuso o negligencia. También tenían reducciones en la materia gris del cerebro, aunque no habían sido diagnosticados con un trastorno psiquiátrico, apuntaron los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

Las áreas afectadas del cerebro podrían diferir entre chicos y chicas, y podrían depender de si los adolescentes fueron expuestos a abuso o negligencia, o si la negligencia fue física o emocional, anotaron los investigadores.

Se observaron reducciones en la materia gris de las áreas prefrontales del cerebro, independientemente de si el adolescente había sufrido abuso físico o negligencia emocional. Pero las reducciones en la materia gris de otras áreas del cerebro dependían del tipo de maltrato. Por ejemplo, la negligencia emocional se asoció con menos materia gris en áreas del cerebro que regulan la emoción.

En los chicos, la reducción en la materia gris parecía concentrarse en áreas del cerebro asociadas con el control de los impulsos o el abuso de sustancias. En las chicas, las reducciones fueron en áreas del cerebro relacionadas con la depresión.

"Estos son adolescentes que quizás no tengan una enfermedad diagnosticable pero que siguen teniendo evidencia física del maltrato", apuntó en un comunicado de prensa de la Yale la autora principal Hilary Blumberg, profesora asociada de los departamentos de Psiquiatría y de Radiología Diagnóstica del Centro de Estudios Infantiles de la Yale. "Esto podría ayudar a explicar sus problemas con el rendimiento escolar o aumentar su vulnerabilidad a la depresión y a las dificultades conductuales".

Enfatizó que probablemente esta reducción en la materia gris no sea permanente. "Hemos hallado que el cerebro, sobre todo en los adolescentes, muestra mucha elasticidad", aseguró Blumberg. "Encontrar formas de prevenir el maltrato y de ayudar a los jóvenes que lo han sufrido es esencial".

Fuente
Yale University, news release
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