
La relación entre ambas enfermedades lleva estudiándose desde hace varios años. Investigadores alemanes ya apuntaban en un trabajo elaborado en 2008 una incidencia de enfermedad periodontal en personas con artritis hasta ocho veces mayor que en las personas sin la enfermedad. En una posible explicación, el dolor y la inflamación de las manos que se dan en la artrosis hacen que cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental sea complicado, lo que da como resultado una higiene dental deficiente.
Artritis y exodoncias

Una proteína en concreto, llamada factor de necrosis tumoral (TNF, en sus siglas en inglés), se encuentra en la sangre cuando hay inflamación. Ésta puede agravar o generar nuevas infecciones. Los científicos usaron fármacos antiTNF para su trabajo. De cuatro grupos de afectados por artritis, dos de ellos recibieron esta terapia con fármacos. Uno de estos dos grupos recibió, además, tratamiento dental no quirúrgico basado en limpiar y extraer las infecciones de los huesos y los tejidos de las encías. A un tercer grupo se le administró sólo este tratamiento higiénico y a un último grupo, ningún tratamiento.
Gingivitis y corazón
La gingivitis no está únicamente relacionada con la artritis reumatoide. Se están llevando a cabo muchos trabajos que tratan de localizar coincidencias con ataques al corazón. Investigadores de la Universidad de Kiel (Alemania) han encontrado una mutación genética común, localizada en el cromosoma 9, en las enfermedades periodontal y cardiovascular. Según Arne Schaefer, investigador principal del estudio, este hallazgo sugiere la importancia creciente de la enfermedad periodontal y la necesidad de tratarla cuanto antes.
Pero en el estudio hay limitaciones: se ha centrado en pacientes con periodontitis, la forma agresiva de la gingivitis. Los investigadores pretenden, en un siguiente paso, tratar de hallar la misma relación en aquellos pacientes con gingivitis crónica. Los investigadores han encontrado también parecidos entre las bacterias halladas en la cavidad oral y las de las placas coronarias.
Ambas enfermedades, además, se caracterizan por un desequilibrio en la respuesta inmunitaria y una inflamación crónica. Una de las teorías afirma que las bacterias presentes en la periodontitis desencadenan una respuesta inflamatoria leve en todo el cuerpo, generando cambios en las arterias principales de los ataques de miocardio. Otra de las explicaciones podría ser que las bacterias alteran el modo en el que se dilatan los vasos sanguíneos, al penetrar alguna de ellas en el torrente sanguíneo. Investigadores de la Universidad de Buffalo (EE.UU.) respaldan esta segunda teoría, que expusieron también en el encuentro reciente de la Asociación Americana de Odontología.
El trabajo, dirigido por Robert J. Genco, ha identificado las tres bacterias orales que contribuyen al desarrollo de problemas coronarios. Su concentración es la clave. De acuerdo con Genco, si estos resultados se confirman, la enfermedad periodontal se podría tratar con antibióticos o vacunas.
Lic. Nuria Llavina R.
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